Cuidado con los electrodomésticos que consumen más energía en invierno

Utilizar electrodomésticos eficientes ayuda a controlar el gasto energético en invierno

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Mujer joven sonriente relajándose en un sofá gris con una manta, mientras un aire acondicionado blanco en modo DRY expulsa aire frío sobre ella.
Mejorar el aislamiento de puertas y ventanas evita pérdidas de calor en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo energético de los electrodomésticos puede aumentar en invierno debido al uso intensivo de ciertos equipos que responden a las bajas temperaturas y la humedad.

Según la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, aunque los aparatos que más energía utilizan suelen ser los mismos todo el año, como el refrigerador, la lavadora, el televisor y el computador, existen dispositivos que elevan su consumo en esta estación.

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Electrodomésticos con mayor demanda en invierno

Durante los meses fríos, el uso de secadoras y sistemas de calefacción eléctrica se incrementa notablemente. El motivo principal es la necesidad de secar la ropa con mayor rapidez y mantener una temperatura confortable en el hogar ante las bajas temperaturas y la mayor humedad ambiental.

Mujer con cabello mojado y bata blanca secándose el pelo con un secador gris frente a un espejo en un baño con azulejos blancos y estantería de madera.
Secadoras y calefactores eléctricos incrementan su consumo durante los meses fríos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aumento en la utilización de estos equipos puede impactar significativamente en la factura eléctrica durante el invierno. Mantenerlos en funcionamiento por más tiempo o con mayor frecuencia implica un gasto energético superior al habitual.

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Recomendaciones para reducir el consumo energético en casa

La institución sugiere una serie de medidas prácticas para minimizar el consumo de energía durante el invierno:

  • Mejorar el aislamiento térmico: revisar puertas y ventanas para evitar filtraciones de aire frío contribuye a conservar el calor interior. El uso de burletes, cortinas gruesas y alfombras ayuda a mantener la temperatura ambiente estable durante más tiempo.
  • Usar electrodomésticos eficientes: optar por equipos con etiqueta de eficiencia energética clase A o superior permite consumir menos electricidad. En el caso de las secadoras, se recomienda emplearlas solo cuando sea imprescindible y aprovechar la ventilación natural siempre que sea posible.
  • Aprovechar la luz solar: mantener abiertas las cortinas durante el día facilita la entrada de luz natural y reduce la necesidad de iluminación artificial.
Cocina moderna con gabinetes inferiores verde salvia y superiores beige. Destacan estantes de madera iluminados con plantas y jarrones, y una alacena de vidrio. Horno integrado.
El aprovechamiento de la luz natural del día ayuda a reducir el consumo eléctrico del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Desconectar aparatos en desuso: muchos dispositivos continúan consumiendo energía en modo de espera. Desconectarlos o emplear regletas con interruptor ayuda a evitar este consumo fantasma.
  • Mantenimiento regular de los equipos: limpiar los filtros de calefactores, revisar los sistemas eléctricos y realizar un mantenimiento básico garantiza un funcionamiento eficiente y seguro de los electrodomésticos.
  • Usar ropa adecuada en interiores: vestirse con ropa térmica o abrigada dentro del hogar disminuye la dependencia de sistemas de calefacción y favorece el ahorro energético.
  • Cocinar de manera eficiente: tapar ollas, aprovechar el calor residual del horno y preparar varios alimentos al mismo tiempo son prácticas que optimizan el uso de energía en la cocina.
  • Mantener filtros limpios: tanto en calefactores como en bombas de calor, la acumulación de polvo obliga a los equipos a trabajar más. Limpiar los filtros periódicamente mejora el rendimiento y reduce el consumo.
  • Controlar el consumo con medidores inteligentes: instalar dispositivos que registran en tiempo real el uso de electricidad permite identificar hábitos de alto consumo y ajustar el comportamiento para ahorrar energía.
Una mujer de perfil coloca paquetes de pescado congelado en un congelador lleno de bolsas y recipientes de comida.
El modo invierno en frigoríficos asegura un funcionamiento óptimo en ambientes fríos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El modo invierno en frigoríficos y su utilidad

El modo invierno en frigoríficos o neveras es una función pensada para garantizar el correcto funcionamiento del aparato cuando la temperatura ambiente desciende por debajo de ciertos valores, especialmente en lugares sin calefacción como garajes, sótanos o segundas viviendas.

En condiciones normales, los frigoríficos con congelador regulan la refrigeración del compartimento congelador según la temperatura del refrigerador. Sin embargo, cuando la temperatura exterior cae por debajo de los 10 °C, el termostato puede no activarse con la frecuencia necesaria. Esto provoca que el congelador no mantenga la temperatura adecuada, aunque el refrigerador funcione correctamente.

El modo invierno activa un pequeño sistema de calefacción interna que simula un aumento de la temperatura ambiente, permitiendo que el termostato active el compresor con la frecuencia necesaria para conservar la temperatura adecuada en el congelador.

Esta función resulta especialmente útil en electrodomésticos instalados en ambientes fríos o sin climatización constante. Algunos modelos identifican este modo con términos como Winter Mode, Low Ambient Mode o Winter Switch.

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