Cómo Sam Altman apuesta a transformar la economía, energía y vida cotidiana a través de la inteligencia artificial

Según un informe de Forbes, el director ejecutivo de OpenAI despliega una estrategia que combina inversiones tecnológicas, proyección a largo plazo y alianzas internacionales en un contexto de expansión acelerada del uso de sistemas avanzados y debate global sobre sus consecuencias

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Sam Altman se posiciona como
Sam Altman se posiciona como el líder más influyente del desarrollo global de la inteligencia artificial (Portada Forbes/Cody Pickens)

Sam Altman se convirtió en la figura más influyente dentro del desarrollo global de la inteligencia artificial. Como director ejecutivo de OpenAI, lleva adelante una estrategia que no solo busca transformar la economía y los modelos energéticos, sino también la vida cotidiana. Su liderazgo genera tanto admiración como dudas y lo sitúa como uno de los “grandes arquitectos del futuro tecnológico”.

Altman se destaca por su habilidad para anticipar la interacción de distintas tendencias tecnológicas en los próximos años. “Creo que soy excepcionalmente bueno proyectando múltiples cosas —años o un par de décadas en el futuro— y entendiendo cómo van a interactuar entre sí”, señaló a Forbes.

A diferencia de los ingenieros clásicos del entorno tecnológico, su objetivo no se limita al desarrollo de productos, sino a la construcción de infraestructuras y sistemas que den forma a la próxima economía digital basada en inteligencia artificial.

De innovador en Silicon Valley a líder en IA

Según detalló Forbes en su informe, creció en San Luis con una temprana afición por la ciencia y la energía. En 2003, ingresó en Stanford y creó su primera empresa, Loopt. Sus emprendimientos llamaron la atención de Paul Graham, fundador de Y Combinator (YC), quien lo eligió como sucesor en 2014.

El rol de Altman en
El rol de Altman en OpenAI impulsa no solo el progreso en inteligencia artificial, sino también cambios económicos y energéticos a escala global (REUTERS)

“Sam consigue lo que quiere”, resumió Graham, su mentor, en declaraciones a Forbes. Durante su etapa en YC respaldó startups decisivas como Stripe y Reddit, mostrando una clara intuición para proyectos disruptivos.

Sin embargo, la fundación de OpenAI en 2015, primero como una organización sin fines de lucro enfocada en la “IA general”, marcaría su mayor legado. Altman logró reunir a referentes del sector e involucrar a figuras como Elon Musk, consolidando a OpenAI como una empresa de referencia mundial.

El crecimiento de la empresa llevó en 2019 a incorporar una rama con fines de lucro para obtener financiación y permitir su expansión. Esta decisión generó fricciones internas y reorientó tanto la empresa como la agenda global de inteligencia artificial.

OpenAI y el cambio de paradigma económico

Con Altman al frente, OpenAI lanzó ChatGPT en 2022, alcanzando más de 800 millones de usuarios semanales. La organización logró ingresos superiores a USD 13.000 millones el año pasado y fue valorada recientemente en USD 500.000 millones, según estimaciones realizadas por Forbes.

El lanzamiento de ChatGPT en
El lanzamiento de ChatGPT en 2022 llevó a OpenAI a superar los 800 millones de usuarios semanales y ganancias de más de USD 13.000 millones (Imagen ilustrativa)

La captación de inversiones es esencial en su estrategia. La alianza con Microsoft, que ha invertido USD 13.000 millones en OpenAI, la ubicó en el epicentro de la competencia tecnológica global.

Actualmente, la empresa negocia una nueva ronda de financiación que podría elevar su valoración a USD 750.000 millones. El avance de OpenAI ha llevado a que otras grandes tecnológicas destinen cerca de USD 500.000 millones este año a nuevas infraestructuras y chips de inteligencia artificial.

Altman sostuvo en diálogo con Forbes que la escala y la rapidez del progreso tecnológico implican riesgos y retos inéditos, lo que exige a repensar constantemente su modelo de negocio y sus capacidades técnicas.

Apuesta por la energía del futuro

La apuesta del empresario de 40 años incluye también una transformación profunda del sector energético. Entre sus inversiones se destacan proyectos orientados tanto a la fusión nuclear como a reactores modulares de fisión, concebidos para atender el creciente consumo eléctrico que demandan los sistemas avanzados de inteligencia artificial.

Altman promueve la innovación energética
Altman promueve la innovación energética invirtiendo en proyectos de fusión y fisión nuclear para afrontar la demanda energética que exige la inteligencia artificial (REUTERS)

Según su visión, el progreso sostenido de la IA solo será viable si se apoya en fuentes de energía abundantes y de bajo costo. La barra de uranio que conserva en su despacho funciona como un símbolo de ese objetivo de “liberar energía prácticamente ilimitada”.

En paralelo, Altman respaldó iniciativas de renta básica universal en Estados Unidos, con el propósito de amortiguar los impactos sociales derivados de la disrupción tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.

Impacto de la IA en la vida cotidiana

Las operaciones y acuerdos promovidos por Altman buscan integrar la inteligencia artificial en sectores como el entretenimiento, la comunicación y la salud. La adquisición de IO, la empresa de hardware fundada por Jony Ive, representa la apuesta de OpenAI por dispositivos que incorporen IA a la vida diaria.

Recientemente, OpenAI acordó con Disney la licencia de personajes emblemáticos para usarlos en Sora, una aplicación basada en IA capaz de generar vídeos. Esto permitirá que contenidos creados artificialmente se incluyan en Disney+, como parte de una alianza que incluye una inversión de USD 1.000 millones del gigante del entretenimiento en OpenAI.

La adquisición de IO y
La adquisición de IO y el acuerdo con Disney reflejan el interés de OpenAI por integrar la inteligencia artificial en dispositivos cotidianos y contenidos multimedia (REUTERS)

Altman visualiza los nuevos dispositivos de inteligencia artificial como asistentes proactivos y contextuales, diseñados para simplificar y optimizar la vida cotidiana. Sin embargo, admite que muchos intentos innovadores podrían no prosperar: “Pocas veces en la historia se ha logrado idear una interfaz informática fundamentalmente nueva”.

Perspectiva y ambiciones personales

A pesar de los desafíos y del volumen de proyectos, Altman insiste en tener como meta la “IA general”, aunque confesó que su definición es incierta y su realización, lejana.

Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, señaló a Forbes que “no creo que estemos ni cerca de la IA general”. Por su parte, Bob Iger, presidente de Disney, destacó que Altman une “paciencia e impaciencia”.

En coherencia con su filosofía de anticipar el futuro y ceder el mando cuando corresponda, Altman afirmó que, si la tecnología lo permite, no dudaría en traspasar la dirección de OpenAI a un sistema gestionado por inteligencia artificial. Esta disposición revela su convicción de que el futuro exige apertura a nuevas formas de liderazgo y organización.