
La inteligencia artificial está a punto de dejar de ser una presencia invisible en el software para convertirse en una fuerza tangible que transformará desde los hogares hasta los conflictos bélicos.
Un análisis realizado por Bernard Marr, referente en tecnología empresarial y destacado por LinkedIn entre los cinco principales influencers del ámbito, y publicado por Forbes, identificó cinco tendencias clave en robótica que definirán 2026 y anticipan una integración de máquinas inteligentes en la vida diaria, el trabajo y la seguridad mundial.
El avance de la robótica y la inteligencia artificial física, como destacó Marr, ya supera los límites del software y las aplicaciones móviles. Compañías tecnológicas como Amazon y Tesla apuestan por la incorporación de robots y sistemas autónomos en entornos industriales y urbanos.
La empresa fundada por Jeff Bezos prevé que su inversión en robots colaboradores genere ahorros de eficiencia a corto plazo, compensando así las grandes sumas destinadas al desarrollo de inteligencia artificial, cuyos beneficios completos podrían apreciarse más adelante en la década.
1. Robots humanoides: la nueva imagen de la automatización

La primera tendencia señalada por el experto es la irrupción de los robots humanoides. La imagen del robot, antes asociada a figuras de ciencia ficción como C3PO, comienza a materializarse en máquinas con apariencia humana presentes en lugares de trabajo, hospitales y hogares.
Esto es posible por la creciente sofisticación de la inteligencia artificial, que permite dotar a estas máquinas de flexibilidad y adaptabilidad superiores, haciéndolas aptas para una variedad de tareas en lugar de limitarse a funciones especializadas.
2. Cobots: colaboración entre humanos y robots
En segundo lugar, los robots colaborativos o cobots se consolidan como tecnología clave. Están diseñados para interactuar y trabajar junto a personas, compartiendo espacios en fábricas, oficinas y hogares.

El análisis indica que, aunque los cobots ya operan en industrias de alta tecnología, la reducción de costos y la maduración tecnológica permitirán que pequeñas y medianas empresas accedan a ellos en 2026.
El mercado de cobots podría llegar a USD 30.000 millones en 2035 y su uso se extenderá a tareas como servir alimentos, limpiar espacios públicos o acompañar a personas mayores y con movilidad reducida.
3. Robotaxis: movilidad autónoma en expansión
La tercera tendencia se centra en los robotaxis, vehículos autónomos que prometen transformar el transporte urbano.

Aunque la llegada de automóviles completamente autónomos de propiedad privada enfrenta obstáculos regulatorios, los servicios de robotaxis ya funcionan en ciudades de Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos.
El informe anticipa que en 2026 estos servicios se expandirán a ciudades como Dubái, varias urbes europeas y Corea del Sur. Las empresas que acrediten la seguridad de sus flotas autónomas integrarán este tipo de transporte en la vida diaria de millones de personas.
4. Robots en la construcción: transformación del trabajo manual
En el sector de la construcción y la ingeniería, la cuarta tendencia augura una transformación profunda del trabajo manual. Aunque la inteligencia artificial ya influye en tareas administrativas y de atención al cliente, recién empieza a notarse su impacto en oficios que exigen destreza física.

Marr mencionó ejemplos como el robot de albañilería Hadrian X y el Baubot MRS15, que puede perforar para instalaciones eléctricas y de fontanería. Además, los robots ya participan en labores de topografía, inspección y demolición, contribuyendo a reducir la exposición de los trabajadores a condiciones peligrosas.
Un estudio citado por Forbes señala que estos robots disminuyen la carga de trabajo humano repetitivo entre un 25% y un 90%, y reducen el tiempo destinado a tareas de alto riesgo en un 72%, lo que anticipa un crecimiento sostenido en 2026.
5. Guerra robótica: automatización y desafíos éticos
La última tendencia, que genera preocupación, es la intensificación de la guerra robótica. El conflicto en Ucrania mostró el papel central de drones y armas automatizadas en los combates modernos. El experto detalló que, además de drones, se emplean perros robots para reconocimiento y apoyo logístico, y ametralladoras automatizadas capaces de distinguir aliados y enemigos.

La iniciativa Replicator del ejército estadounidense impulsa el desarrollo de sistemas de armas automatizados, incluidos drones con inteligencia artificial y embarcaciones no tripuladas.
Estos avances generan nuevos desafíos éticos y de seguridad, ya que la automatización de la guerra redefine los límites de la intervención humana en los conflictos armados.
Marr concluyó que, la llegada de 2026 marcará la transformación de la inteligencia artificial de lo digital a lo físico. Organizaciones y personas deberán adaptarse para convivir con máquinas cada vez más autónomas, ya que la inteligencia artificial pasará de ser solo un algoritmo a convertirse en un agente activo en el entorno físico.
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