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Bien podría decirse que los grandes responsables de la vulnerabilidad en el mundo cibernético son los mismos usuarios.

Al parecer son varios los que no toman en cuenta el consejo de los expertos, repetido una y otra vez, sobre la necesidad de establecer contraseñas robustas.

Da cuenta de eso que la contraseña más utilizada en 2016 y en 2015 fue "123456", tal como reveló la compañía Keeper Security.

Según el informe, elaborado en función del análisis de 10 millones de passwords que se hicieron públicos por diferentes ciberataques, casi el 17% de los usuarios emplearon el "123456" en 2016.

En segundo lugar está la clave "123456789" y en tercero, "qwerty". En el reporte se aconseja a todos aquellos que empleen algunas de las contraseñas que figuran en el listado, que la cambien en breve.

El listado completo de las contraseñas más utilizadas en 2016:

Consultados por Infobae, desde Fortinet compartieron las siguientes recomendaciones para tener una contraseña segura:

1. Evitar usar información que otras personas puedan conocer, por ejemplo, el día de cumpleaños, número de teléfono o DNI.

2. En caso de ser víctima de un ciberataque, cambiar rápidamente todas las contraseñas.

3. Seleccionar preguntas de seguridad cuyas respuestas solamente conozca el usuario. Es recomendable evitar preguntas sobre el código postal, apellido de soltera o lugar de nacimiento que son datos fáciles de averiguar.

4. Utilizar un administrador de contraseñas. Los administradores de contraseñas almacenan las claves y preguntas de seguridad en una sola aplicación.

Por otra parte, Carlos Aramburu, gerente de Consumer Intel Security sugiere:

5. Establecer contraseñas con una longitud de al menos 8 caracteres que sea una combinación de números, símbolos y letras minúsculas y mayúsculas.

6. Cambiar la clave, al menos, dos veces por año.

7. Proteger el correo y las cuentas con una solución completa de seguridad.

Teniendo en cuenta la vulnerabilidad de las contraseñas, se comenzaron a implementar, con más frecuencia, los datos biométricos como huellas dactilares, reconocimiento ocular y facial para cuidar la privacidad de los usuarios.

"La inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático pueden ser parte de la respuesta. Potencialmente, se podrá lograr una mayor eficiencia a la hora de descifrar el conjunto de atributos personales de los usuarios", concluyeron desde Fortinet.

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