Nahir Galarza, con la cabeza gacha, en una de las audiencias por el crimen de su novio Fernando Pastorizzo.
Nahir Galarza, con la cabeza gacha, en una de las audiencias por el crimen de su novio Fernando Pastorizzo.

En el juicio por el asesinato de Fernando Pastorizzo (20), la defensa de Nahir Galarza (19) rechazó la existencia de una relación estable entre los dos y planteó que los disparos que dieron muerte al joven fueron accidentales. La estrategia apuntaba, en el mejor de los casos, a evitar la pena de prisión perpetua. Pero la evidencia recolectada corroboró lo contrario; hubo un plan criminal y ambos chicos tenían un fuerte vínculo afectivo.

Así lo dejaron en claro los fundamentos de la condena que ayer al mediodía reveló el Juzgado de Garantías y Transición Nº 1 de Gualeguaychú. El procedimiento tuvo perfil bajo. No se leyó el escrito en audiencia y solo fue entregado a las partes para que tomen conocimiento.

Galarza fue sentenciada a la pena máxima el pasado 3 de julio por matar con dos tiros y a sangre fría a su novio Fernando Pastorizzo. Para los jueces  Mauricio Derudi, Arturo Exequiel Dumón y Alicia Vivian, el crimen fue planificado y la victimaria quiso desvirtuar los hechos.

Uno de los magistrados señaló que Nahir decidió el homicidio cuando Pastorizzo le dijo que iba a cortar la relación. Fue así como buscó "un lugar apropiado" y "restauró la confianza con él" para acabar con su vida.

La secuencia fue la siguiente: el chico detuvo su moto cuando se encontró con ella. En ese instante ella extrae el arma y le dispara "a quemarropa, sin sospechar la víctima que algo así podía ocurrir". "Ello fue parte de un plan preordenado, rematando al fallecido en el piso, y destacando que los dos disparos que se efectuaron fueron certeros y directos al corazón", señala el fallo.

Además, el texto advierte que "se ha probado que el arma no la llevaba Fernando Pastorizzo, que la imputada no fue arrojada por aquél por la escalera". También se comprobó "con las fotografías tomadas de toda la escena que la moto no zigzagueó, como dijo la imputada, y que al caerse, la moto estaba parada, lo que también pone en crisis los dichos de la encausada".

Las imágenes que capturaron a Nahir Galarza tras asesinar a Pastorizzo.
Las imágenes que capturaron a Nahir Galarza tras asesinar a Pastorizzo.

Otro dato es que Nahir no quiso "pedir ayuda al remisero que pasó por el lugar" y se fue caminando a su casa, "evidenciando un accionar doloso". Tampoco intentó llamar a los servicios de emergencia, aunque fuera de manera anónima. En el juicio ella reconoció que Fernando recibió un disparo, pero dijo que "no imaginaba que se podía morir".

"Nahir Galarza efectuó citas que fueron desvirtuadas", concluyeron los magistrados sobre la reconstrucción del hecho. "Fue acomodando su versión de acuerdo a lo que informaban los elementos de prueba que se fueron incorporando", dijeron, lo cual hizo que incurriera "en serias contradicciones que ponen seriamente en crisis su credibilidad".

Finalmente, otro aspecto que la inculpó fue la actitud que tomó tras el asesinato. No solo no se arrepintió tras disparar al joven, si no que buscó "alejar cualquier sospecha respecto de ella". Ello se observa "con absoluta transparencia" con dos mensajes de WhatsApp que escribió al teléfono de Fernando Pastorizzo a las 5:52 horas del día 29 de diciembre, es decir, con la víctima ya fallecida". "¿La podés cortar?" y "Ya te dije que no me vi con nadie", fueron los textos.

Una relación probada

El otro punto clave del juicio era determinar si los jóvenes tenían una relación de noviazgo. El dato tenía su importancia porque otorga al crimen un agravante por el vínculo y habilita el encuadre de la pena máxima.

Aunque Nahir quiso dar cuenta de que salía con otras personas, la Justicia halló evidencia suficiente para confirmar que estaban en pareja.

La foto de Instagram en la que Nahir corroboró el fuerte vínculo.
La foto de Instagram en la que Nahir corroboró el fuerte vínculo.

"Hay una prueba documental concreta de la relación, en el mensaje de Twitter del 29 de diciembre, en el cual Nahir Galarza expresa que nunca lo va a dejar de querer y que siempre fue el amor de su vida. Como así también una fotografía junto a Pastorizzo, publicada en Instagram, que alude a cinco años juntos", señala la sentencia.

A su vez, los jueces se basaron en las pruebas que extrajo el perito Fernando Ferrari de los celulares. En 2017, los jóvenes intercambiaron 104.000 mensajes de texto por Whatsapp, "algo que solo es compatible en una relación afectiva y de pareja".

Todo indicaba que la relación afectiva "llevaba varios años y que, sumado a diversos elementos, da la pauta de estabilidad". Tenían "incluso un proyecto en común cuando al perder Nahir un embarazo, Fernando le decía de tener otro hijo", indicaron.

Nahir Galarza y Fernando Pastorizzo en una de las pocas imágenes que trascendieron de ellos juntos.
Nahir Galarza y Fernando Pastorizzo en una de las pocas imágenes que trascendieron de ellos juntos.

Desde esta óptica, los magistrados rechazaron la estrategia de Nahir, quien advirtió que salía con otras personas además de Pastorizzo. "La promiscuidad alegada no altera la relación y estas relaciones ocasionales carecen de entidad para discutir el vínculo, cuya presencia aparece rematada con el mensaje de Instagram", advirtieron en el fallo.

Tras recibir los fundamentos del fallo, ahora la defensa de Nahir Galarza tendrá diez días para apelar la condena de prisión perpetua. Apuntan a que otro tribunal defina una baja de la pena.

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