Dos bebés, dos milagros y dos ciudades. Así podría resumirse la increíble coincidencia que conmovió esta madrugada al personal policial de la Capital Federal y de la ciudad de Córdoba. Con pocas horas de diferencia, en ambos lugares dos recién nacidos fueron hallados en contenedores de basura.

El lugar en el que hallaron a la menor en Palermo
El lugar en el que hallaron a la menor en Palermo

El primer episodio ocurrió por la mañana en el barrio porteño de Palermo, en la calle Ravignani al 2500. Allí, Miguel Coronel, un barrendero de 50 años, escuchó ruidos extraños dentro de un recipiente de desechos y al acercarse encontró en su interior a una beba que había sido abandonada. Inmediatamente la cubrió como pudo y avisó a sus superiores y a las autoridades.

Hasta el lugar llegó también el otro héroe en esta historia. Se trata del oficial José Romero, un joven policía de 28 años que presta servicio en la Comisaría 31. Sin perder tiempo, el uniformado arropó a la pequeña con su campera mientras esperaban la llegada del SAME, pues el cuerpo de la menor -aún con el cordón umbilical- presentaba fuertes signos de hipotermia. A los pocos minutos arribó el personal médico, que trasladó a la recién nacida hasta el Hospital Militar, donde fue puesta dentro de una incubadora y estabilizada.

El contenedor
El contenedor

Otra beba en la capital cordobesa

A su vez, en pleno centro de Córdoba, una mujer que revolvía la basura encontró también en un contenedor a un bebé recién nacido. En minutos, llevó al pequeño a un hospital, donde constataron que se encontraba en perfecto estado de salud. El niño pesa 1.850 kilos y es prematuro.

El jefe de guardia del centro asistencial, Ricardo Manzur aseguró que "se trata de un niño recién nacido, de sexo masculino, que había sido encontrado dentro de un contenedor. Está en buen estado general, dentro de una incubadora esperando a ser trasladado a una unidad neonatal", dijo.

Según comentó la mujer, en la madrugada de hoy, sobre la calle Rivadavia al 390, escuchó ruidos y una especie de llanto. Se acercó al contenedor y encontró al bebé. Tras confirmar que estaba bien, sugirió a los médicos que lo nombraran Gabriel, por el ángel.

"Fue encontrado en un contenedor, con 1.850 kilos, es prematuro pero con buen estado en general", señaló el médico a Cadena 3 y agregó que "fue traído en una bolsa entre algodones y tenía baja temperatura".

El recién nacido no tiene ninguna lesión externa y está compensado. "Le estamos brindado el calor que le hacía falta, pero es un niño sin lesiones externas", detalló.