Narcos colombianos, una insólita protesta y un pueblo paralizado

Un sindicato paralizó a una población de 5 mil habitantes para defender a funcionarios que le dieron el registro a un grupo de traficantes. La insólita historia

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La carpa bloqueaba la entrada
La carpa bloqueaba la entrada a la comuna (FM IRE)

El tema llegó a los principales medios del país en septiembre del año pasado, cuando salió a la luz que un mes antes 21 colombianos –al menos tres de ellos, ligados al narcotráfico– habían sacado sus registros de conducir en la pequeña localidad santafesina de Maciel, donde no vivían ni trabajaban. El escándalo terminó con dos despidos. Pero el sindicato de empleados públicos no está de acuerdo con las sanciones y desde hace 26 días mantiene paralizado al pueblo.

El último septiembre, a raíz de un cruce de datos entre organismos públicos realizado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Fe, se supo que Juan Carlos Giraldo Ramírez, Cristian Camilo Giraldo Ramírez y Carlos Ariel Fernández Alzate, tres de los colombianos que habían pedido los registros de conducir, habían sido detenidos en noviembre de 2013 por un crimen vinculado al narcotráfico. Además, habían fijado domicilio en Perú 620, en Rosario, donde vivió un comerciante vinculado a la venta de drogas, asesinado en diciembre de ese año. El caso dejó al desnudo un secreto a voces: que en Rosario hay narcos colombianos.

Casi un año después, el caso volvió a ser eje de una polémica, esta vez por la decisión del sindicato Sitram, que mantiene paralizada desde el 10 de julio la comuna en rechazo del despido de los encargados de conceder esas licencias. En las próximas horas, a poco del inicio de la feria judicial, habrá una reunión en los tribunales de San Lorenzo para intentar poner fin al paro, pero según el portal local InfoMaciel, el conflicto "continúa sin rumbo fijo".

(InfoMaciel)
(InfoMaciel)

En ese sentido, el presidente comunal, Carlos Roberto Ramella, aclaró desde el primer día que "la situación de los trabajadores despedidos no tiene retorno". Y se quejó porque en el piquete que se montó en la puerta de la comuna –con una carpa que directamente no dejaba ni ver la puerta de entrada– se realizó con más trabajadores de la comuna de San Lorenzo que de Maciel.

En el pueblo, de 5 mil habitantes, hay bastante consenso contra el paro, ya que les entorpece la vida. Los vecinos juntaron firmas y las presentaron junto un petitorio en los tribunales de San Lorenzo.

En la noche del domingo, los sindicalistas decidieron liberar la puerta de la comuna y corrieron la carpa, pero mantienen el paro. Desde el gremio dijeron que es una señal con la que buscan acercar posiciones. Antes hubo otros gestos, como el permiso del uso del transporte escolar, la recolección de residuos y la limpieza de las calles.

Sin embargo, las posiciones siguen enfrentadas. El portal SL24 entrevistó a los protagonistas. Los trabajadores aseguraron que las capacitaciones que recibieron de la provincia para conceder los registros son malas.

Del otro lado, el presidente comunal ratificó que hay elementos para justificar los despidos.

Por lo pronto, el conflicto está abierto y Maciel seguirá paralizado. Y de los 21 registros, que fueron anulados por una decisión de Agencia Provincial de Seguridad Vial, sólo se recuperaron tres.