Qué tan importante es limpiar la lengua para la salud bucal

Un equipo de investigadores examinó la relación entre la higiene lingual y distintos aspectos de la salud bucal en pacientes con enfermedades de las encías

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Pintura de una mujer con cabello oscuro y blusa estampada, sacando la lengua y haciendo un gesto de 'OK' en un baño con lavabo, espejo y azulejos.
La limpieza de la lengua ayuda a mantener la salud bucal porque elimina la saburra lingual, donde se acumulan bacterias, restos de comida y células muertas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La limpieza de la lengua ayuda a mantener una boca sana, ya que en su superficie se acumulan restos de comida, bacterias y células muertas, formando lo que se conoce como saburra lingual. Esta capa, que suele verse blanquecina, puede acumular microbios.

Según un estudio publicado en BMC Oral Health, la lengua es el lugar de la boca donde más bacterias se encuentran, y muchas de ellas pueden causar mal aliento, caries y enfermedades de las encías; la saburra lingual es la principal causa del mal aliento y también puede alojar bacterias responsables de infecciones en las encías.

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Si no se limpia bien la lengua, estos microbios pueden influir en la aparición de enfermedades no solo en la boca, sino también en otras partes del cuerpo por la inflamación que provocan. El estudio advierte que, aunque limpiar la lengua ayuda a prevenir estos problemas, muchas personas no lo hacen de manera habitual por desconocimiento o por no saber cómo realizar esta limpieza.

Imagen de un hombre en silla dental con la boca abierta, examinado por un dentista con guantes azules. Una flecha apunta a una ilustración de un diente con caries.
La falta de higiene lingual puede favorecer caries, enfermedades de las encías e inflamación con impacto en otras partes del cuerpo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Objetivo y metodología del estudio

El estudio se propuso averiguar cuántas personas con enfermedades de las encías limpian regularmente su lengua y cómo cambia este hábito cuando reciben instrucciones específicas sobre higiene lingual. Para ello, participaron 222 pacientes mayores de 18 años, con diagnóstico de gingivitis o periodontitis. Los investigadores aplicaron un cuestionario antes y después de dar una breve capacitación sobre limpieza de la lengua e incluyeron modelos didácticos y un folleto informativo.

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El cuestionario incluía datos personales y preguntas sobre los hábitos de higiene de la lengua. La instrucción incluyó modelos didácticos y un folleto informativo, para asegurar su comprensión. El análisis de los resultados se realizó mediante diferentes pruebas estadísticas para comparar los cambios antes y después de la instrucción y aseguró la validez y confiabilidad del estudio.

Primer plano de la boca de una persona adulta con la lengua extendida y papilas gustativas visibles.
Antes de recibir instrucciones, solo el 32,9% de los pacientes limpiaba la lengua de forma habitual y apenas el 11,2% lo hacía a diario (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frecuencia y hábitos de limpieza lingual

Antes de recibir instrucciones, solo el 32,9% de los pacientes limpiaba su lengua habitualmente. Este comportamiento era más común en mujeres (68,5%), en personas que no fumaban (91,8%) y en quienes tenían gingivitis (69,9%). Apenas el 11,2% de los encuestados realizaba la limpieza de la lengua a diario. Las razones más comunes para no hacerlo incluían la falta de información sobre el tema y la dificultad o incomodidad para llevar a cabo la limpieza correctamente.

El cuestionario reveló que la mayoría de los participantes desconocía la importancia de la higiene lingual para la salud bucal. La percepción de que la limpieza de la lengua no era necesaria fue otro motivo señalado por los encuestados.

Además, los pacientes mencionaron que no contaban con los dispositivos adecuados o no sabían cómo utilizar correctamente los instrumentos disponibles. Estos factores contribuyeron a que el hábito estuviera poco extendido entre los pacientes evaluados.

Primer plano de una persona aplicando pasta de dientes verde y blanca de un tubo rojo sobre un cepillo de dientes blanco y turquesa.
La falta de información, la incomodidad y el desconocimiento sobre los instrumentos explicaron por qué la higiene lingual estaba poco extendida entre los encuestados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Efecto de la instrucción sobre la higiene lingual

Tras la capacitación, la proporción de pacientes que limpiaban su lengua aumentó al 76,2%. La frecuencia de limpieza diaria subió de 11,2% a 45,4% después de un mes de haber recibido la instrucción. El efecto fue significativo en personas con periodontitis, donde el hábito creció de 35,4% a 51,4%, y en quienes no tenían estudios universitarios, pasando de 52,1% a 70,6%.

Además, el 42,6% de los participantes informó una mejora en el sentido del gusto tras incorporar la limpieza lingual. Este efecto fue mayor en personas mayores de 60 años. El incremento en la percepción de un mejor sabor al comer demuestra un beneficio de la práctica diaria. Los resultados subrayan la utilidad de las intervenciones educativas en la higiene bucal para modificar conductas y mejorar la salud oral.

Primer plano de la boca de una persona con la lengua extendida. Son visibles los labios, la textura de la lengua y parte de la piel del rostro
El 42,6% de los participantes reportó una mejora del gusto tras incorporar la limpieza de la lengua, un efecto más frecuente en mayores de 60 años (Imagen ilustrativa IA Infobae)

Implicancias para la práctica odontológica

El estudio pone en evidencia la importancia de incluir la instrucción sobre higiene lingual como parte rutinaria de la atención odontológica. Enseñar de manera sencilla y directa cómo limpiar la lengua puede ayudar a prevenir el mal aliento y enfermedades de las encías. Además, mejora la percepción del gusto, aspecto relevante sobre todo en personas mayores.

Los autores recomiendan que los odontólogos no solo informen, sino que muestren y expliquen las técnicas adecuadas de limpieza de la lengua a sus pacientes. El acceso a materiales educativos y la personalización de la información son herramientas para lograr cambios de hábito sostenidos.

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