
El estudio de la personalidad animal ha evolucionado en las últimas décadas, revelando que los animales, al igual que los humanos, poseen características conductuales únicas y persistentes. Aunque la ciencia ha mostrado cierta resistencia a aceptar esta realidad, investigaciones y testimonios de especialistas han ido transformando esa visión, como expone la revista Popular Science.
Durante años, la comunidad científica evitó estudiar de forma sistemática las diferencias de comportamiento entre individuos de una misma especie, aunque muchos investigadores comentaban el fenómeno en privado.
PUBLICIDAD
El psicólogo social y de la personalidad Sam Gosling lo ilustró así: “Terminaban sus pausas para el té, se ponían la bata blanca de científico y dejaban de hablar de eso”. Con el paso del tiempo, la acumulación de evidencias terminó por confirmar que los animales también desarrollan patrones de conducta propios que los distinguen entre sí.

“No se salvan. La vida también es dura para ellos”, indicó la conductista ecologista Alison M. Bell. Esta constatación, que resulta familiar para quienes conviven con mascotas, implica reconocer un mayor parecido entre animales y humanos, algo que no todos están dispuestos a aceptar.
PUBLICIDAD
Bell señala que la sorpresa que genera la personalidad animal revela más sobre la psicología humana que sobre el comportamiento de los propios animales. “Lo más sorprendente para mí es lo sorprendente que resulta para la gente que los animales tengan personalidades únicas”, manifestó.
Influencia del entorno temprano en la formación de la personalidad animal
Las experiencias tempranas dejan un efecto duradero en los animales, de manera similar a lo que ocurre en las personas. “Están influenciados por sus primeras interacciones con padres y hermanos”, explica Bell.
El entorno y las relaciones familiares pueden marcar diferencias de por vida, como ocurre con las mascotas que provienen de refugios o han sufrido maltrato.
PUBLICIDAD

“Las mascotas que llegan de un refugio o han experimentado abuso, no lo olvidan. Eso deja un efecto duradero”. indica Bell, quien añade que este principio no se limita a los animales domésticos sino también a “otros organismos”. Así, un roedor o un ave silvestre también puede desarrollar patrones conductuales persistentes a partir de las primeras experiencias de su vida.
Un animal expuesto a situaciones adversas en su desarrollo puede manifestar comportamientos particulares durante toda su existencia, lo que demuestra el impacto del ambiente en la personalidad animal.
Papel de la genética en la personalidad animal y su comparación con los humanos
La genética influye en la formación de la personalidad, aunque no la determina por completo. Si bien los animales están más “programados” biológicamente, los estudios indican que este factor explica apenas cerca del 35% de sus rasgos de comportamiento, una proporción comparable a la de los seres humanos.
PUBLICIDAD

“Gracias al control experimental que permiten los estudios con animales, nuestras estimaciones de estos efectos pueden ser mucho más precisas que en humanos”, resalta Gosling. Por ejemplo, los investigadores pueden intercambiar huevos de aves entre nidos para distinguir la influencia genética de la ambiental.
Gosling concluye: “Estos estudios han demostrado que existen factores genéticos, factores ambientales, factores biológicos no genéticos y toda clase de otras cosas que influyen en la personalidad animal”.
Variabilidad de la personalidad según la especie
La personalidad animal no se manifiesta igual en todas las especies. Bell lo expresa así: “Lo que me interesa es qué comportamientos realiza cada animal que son realmente importantes para esa criatura, para esa especie”. Los desafíos evolutivos y ambientales determinan qué rasgos son prioritarios para cada especie.
PUBLICIDAD

Para un loro, la dieta, los depredadores y el hábitat serán determinantes; para un pez o una ballena, otros factores serán relevantes. Bell señala que estos elementos “serán distintos para un loro comparado con un pez, con una ballena o con una termita”, lo que demuestra la diversidad de estrategias y personalidades adaptadas a las necesidades de cada especie.
Estabilidad y posibilidad de cambio en la personalidad animal a lo largo del tiempo
La personalidad de los animales suele mantenerse estable a lo largo de la vida, aunque puede modificarse por experiencias nuevas, cambios sociales o de salud. Bell habla de una “firma” conductual que persiste desde la juventud hasta la adultez, aunque el comportamiento varíe en distintas etapas.
PUBLICIDAD
En sus investigaciones con peces espinosos, por ejemplo, observó que los individuos que toman riesgos un día tienden a comportarse igual al día siguiente y hasta el mes siguiente.
Bell explica que nuevos entornos, relaciones o cambios físicos pueden provocar alteraciones en la conducta. Aunque aún no se sabe si los animales pueden cambiar su personalidad más o menos que los humanos, Gosling considera que “no ve ninguna razón teórica para esperar más o menos cambio en humanos que en otros animales”, mientras que Bell reconoce que la respuesta probablemente varía según la especie.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué tenemos pesadillas y qué pueden revelar sobre nuestras emociones, según una experta de Harvard
La investigadora Deirdre Leigh Barrett detalló el modo en que las visiones perturbadoras al dormir facilitan asimilar vivencias difíciles de la rutina, al funcionar como vía para canalizar tensiones y temores reprimidos

“Con poco sueño, sentimos más hambre y nos cuesta parar de comer”: qué ocurre con las hormonas y el peso corporal cuando se duerme menos de seis horas
Especialistas en medicina del sueño explican a Infobae que descansar mal afecta la saciedad, altera el manejo de la glucosa y favorece elecciones dulces o grasas

El pescado que ayuda a fortalecer las defensas después de los 50 años y cuántas veces por semana conviene comerlo
Especialistas destacan el aporte de omega-3, vitamina D, B12, selenio y proteínas de ciertas especies grasas, dentro de una alimentación equilibrada acompañada por ejercicio y buen descanso

Un estudio revela cuánto tiempo extra de sueño protege la presión arterial
El análisis observacional identificó un posible vínculo entre prolongar el descanso fuera de la jornada laboral y una menor probabilidad de hipertensión, aunque no establece una relación causal

Dos zonas del cerebro compiten entre el riesgo y la evitación, según un estudio con registros en tiempo real
Un estudio registró cómo dos áreas vecinas de la corteza orbitofrontal alternan su actividad antes de definir si una persona enfrenta una amenaza o elige evitarla



