
Lo que ocurre en el intestino podría tener un impacto directo en la salud cardiovascular. Un hallazgo reciente dirigido por el Max Delbrück Center (MDC) en Alemania identificó que la microbiota intestinal modula la presión arterial y el funcionamiento del músculo cardíaco a través del ácido indol-3-acético, un metabolito producido por bacterias intestinales.
Este compuesto, generado a partir del triptófano (un nutriente presente en alimentos ricos en proteínas), no solo circula por el organismo, sino que también actúa sobre el cerebro y el corazón, lo que abre nuevas perspectivas para prevenir y tratar la insuficiencia cardíaca y la hipertensión, dos afecciones de alta prevalencia global.
PUBLICIDAD
Cómo las bacterias intestinales influyen en el corazón
El estudio, liderado por la Dra. Suphansa Sawamiphak y con la autoría principal de Bhakti Zakarauskas-Seth, describe la existencia de un “eje intestino-cerebro-corazón”.

Publicado en Circulation Research, el trabajo aporta un enfoque novedoso para comprender las enfermedades cardiovasculares. Según el MDC, identificar un metabolito vinculado a la dieta y al microbioma intestinal como modulador del corazón podría redefinir estrategias preventivas en salud pública.
PUBLICIDAD
Las bacterias intestinales transforman el triptófano —presente en alimentos como huevos, lácteos, frutos secos y legumbres— en ácido indol-3-acético. Esta molécula alcanza el cerebro y actúa sobre las neuronas Hcrt del hipotálamo, encargadas de regular funciones automáticas como el sueño, el apetito y la actividad cardiovascular.
En términos cotidianos, este proceso puede imaginarse como un sistema de mensajería interna. Cuando la microbiota produce compuestos beneficiosos a partir de la dieta, esas señales químicas viajan por el organismo y ayudan a regular funciones automáticas, como la presión arterial o la actividad cardíaca, aun sin que la persona lo perciba de forma consciente.
PUBLICIDAD

“Nos sorprendió que un solo metabolito bacteriano pueda influir en el sistema nervioso central, el corazón y los sistemas hormonales al mismo tiempo”, señaló Zakarauskas-Seth. Cuando sus niveles disminuyen, las neuronas Hcrt se hiperactivan y aumentan las señales nerviosas simpáticas hacia el corazón, favoreciendo el endurecimiento del tejido cardíaco y el aumento de la presión.
En modelos animales, la administración del metabolito logró revertir estos efectos: la función cardíaca y la presión arterial se normalizaron, y hormonas como la renina y el angiotensinógeno recuperaron valores estables.
PUBLICIDAD
Una pista para entender la insuficiencia cardíaca
El endurecimiento del músculo cardíaco, conocido como disfunción diastólica, es el mecanismo principal de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada, una forma que representa más de la mitad de los diagnósticos, especialmente en adultos mayores.

Hasta ahora, sus causas eran poco claras. El MDC plantea que el déficit de ácido indol-3-acético podría ser un factor central dentro del eje intestino-cerebro-corazón. En esta condición, el corazón conserva su capacidad de bombeo, pero pierde elasticidad, lo que dificulta el llenado adecuado y repercute en la calidad de vida de los pacientes.
PUBLICIDAD
“El cerebro puede actuar como un nodo central en la comunicación intestino-corazón”, explicó Zakarauskas-Seth. Restaurar niveles adecuados del metabolito podría, en el futuro, contribuir a prevenir o revertir la disfunción diastólica.
Diferencias por sexo y medicina personalizada
El análisis de muestras humanas también reveló diferencias entre hombres y mujeres. Las mujeres con hipertensión presentaron concentraciones más bajas de ácido indol-3-acético que los varones, lo que sugiere un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca mediado por este circuito biológico.
PUBLICIDAD

Este hallazgo refuerza la necesidad de estrategias personalizadas en prevención cardiovascular. Según los investigadores, la composición de la microbiota, la alimentación y el equilibrio metabólico intestinal influyen directamente en la función cardíaca.
El ácido indol-3-acético podría convertirse en un biomarcador útil para identificar tempranamente el riesgo de hipertensión o insuficiencia cardíaca. Intervenciones dirigidas a aumentar su producción —como dietas ricas en triptófano, probióticos o suplementos específicos— podrían tener beneficios potenciales, aunque los autores advierten que estas aplicaciones requieren validación en estudios clínicos.
PUBLICIDAD
El MDC subraya que ampliar la investigación en humanos será clave para confirmar el papel terapéutico de este metabolito. Mientras tanto, la evidencia fortalece la idea de que la microbiota intestinal desempeña un rol central en la salud cardiovascular.
En conjunto, estos resultados consolidan la interacción entre intestino, cerebro y corazón como un campo emergente de la medicina. Comprender esta comunicación biológica abre la puerta a tratamientos basados en la dieta y el microbioma, y refuerza la importancia de los hábitos alimentarios y el equilibrio interno como pilares de la salud cardíaca a largo plazo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cuánta proteína necesitás para ganar músculo, según la ciencia y los expertos en nutrición deportiva
Una pauta flexible que considera el esfuerzo físico y las fases de entrenamiento puede marcar la diferencia en fuerza y composición corporal

Cual es el mecanismo biológico que impulsa las ganas de hacer ejercicio y mejora el metabolismo
Investigaciones identificaron una señal producida por los músculos durante la actividad física que influye directamente en el cerebro. El hallazgo podría ayudar a comprender por qué algunas personas tienen más facilidad para mantenerse activas

Consumir palta a diario podría aportar beneficios en el bienestar digestivo, cardiovascular y emocional
Estudios recientes destacan mejoras en la diversidad de la microbiota, el descanso nocturno y parámetros metabólicos al incorporar este fruto como parte de una dieta equilibrada, aunque advierten sobre la importancia de moderar las porciones

El cansancio persistente va más allá del estrés y el sueño, advierte un estudio
Un estudio japonés reveló que la fatiga crónica puede estar relacionada con la falta de vitaminas esenciales más allá de factores laborales o emocionales

Los cuatro músculos cuyo fortalecimiento es clave para un envejecimiento saludable
Un profesor de la Universidad de Duke advirtió que lo determinante para una vida sana incluye la fortaleza muscular. Explicó por qué es esencial comenzar a trabajarlos antes de los 50 años



