Nuevas pruebas científicas ponen en duda la creencia de que correr daña las rodillas

Datos revisados por especialistas muestran que el running no necesariamente incrementa el riesgo de artrosis. Qué tener en cuenta

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Estudios publicados en ScienceAlert revelan que los corredores habituales presentan menor incidencia de osteoartritis en comparación con personas sedentarias - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diversas investigaciones científicas han cuestionado la creencia extendida de que correr perjudica las rodillas. De acuerdo con un análisis publicado en el portal especializado ScienceAlert, las pruebas existentes indican que el running puede tener un efecto protector sobre la salud articular, especialmente en personas que practican la actividad de manera regular y controlada.

Expertos en medicina del deporte y reumatología han observado, a través de imágenes por resonancia magnética y estudios epidemiológicos, que los corredores habituales presentan menor incidencia de osteoartritis en las rodillas en comparación con personas sedentarias e, incluso, con quienes optan por caminar largas distancias.

El artículo de ScienceAlert detalla que el reiterado impacto del running, lejos de desgastar la articulación, estimula procesos de regeneración en el cartílago y favorece la producción de líquido sinovial, que actúa como lubricante natural de la rodilla.

El especialista consultado en la nota, el doctor Richard Willy, profesor asociado de la Universidad de Montana, en Estados Unidos, explica que las rodillas están diseñadas para soportar una considerable carga y que el ejercicio moderado ayuda a fortalecer no solo los músculos que rodean la articulación, sino también los tejidos conectivos. Esta adaptación fisiológica reduce el riesgo de lesiones y deterioro articular a largo plazo.

El impacto repetido del running estimula la regeneración del cartílago y la producción de líquido sinovial en la articulación de la rodilla  - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El impacto repetido del running estimula la regeneración del cartílago y la producción de líquido sinovial en la articulación de la rodilla - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los estudios revisados por ScienceAlert también concluyen que el running practicado sin exceso y con una técnica adecuada no incrementa el riesgo de daño articular, siempre que se respeten los límites del cuerpo y se eviten los sobreesfuerzos.

Por el contrario, el sedentarismo y la falta de actividad física se asocian a una mayor probabilidad de desarrollar problemas en las rodillas debido al debilitamiento muscular y la reducción del flujo sanguíneo en la articulación.

Qué muestran los estudios sobre el running y la salud articular

Expertos recomiendan a quienes deseen comenzar a correr que aumenten la intensidad y el volumen de entrenamiento de manera gradual, utilicen calzado adecuado y presten atención a cualquier dolor persistente, consultando con un profesional de la salud si es necesario. Mantener un peso corporal saludable y realizar ejercicios de fortalecimiento muscular complementarios también contribuye a proteger las rodillas y maximizar los beneficios del running.

El doctor Willy señala que “las personas que corren regularmente y sin excesos suelen desarrollar un aparato músculo-articular más resistente”, pero advierte sobre la importancia de “escuchar al cuerpo y respetar los períodos de recuperación”.

Hombre con camiseta azul y pantalones cortos negros se agarra la rodilla con ambas manos mientras se inclina en un camino arbolado.
Solo el 4 % de corredores que entrenan de forma moderada muestra signos de osteoartritis, frente a más del 10 % en personas sedentarias - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Datos publicados en ScienceAlert muestran que menos del 4 % de los corredores que respetan entrenamientos moderados presentan signos de osteoartritis, frente a más del 10 % entre quienes son sedentarios o realizan actividad física de forma esporádica. El mismo medio destaca que el running reduce la inflamación articular y puede retrasar la aparición de lesiones crónicas.

Las pruebas revisadas incluyen investigaciones con voluntarios de diferentes edades, géneros y niveles de experiencia, lo que permite afirmar que “los beneficios son consistentes en múltiples grupos poblacionales”, según detalla el análisis de ScienceAlert.

Recomendaciones para correr de manera segura y proteger las rodillas

Los especialistas en medicina deportiva subrayan la importancia de adoptar buenas prácticas al incorporar el running como hábito. Recomiendan comenzar con sesiones cortas y de baja intensidad, incrementando el tiempo y la distancia de manera progresiva para permitir que las articulaciones y los músculos se adapten. El uso de calzado adecuado, con buena amortiguación y ajuste, es fundamental para reducir el impacto en las rodillas y prevenir lesiones.

Asimismo, se aconseja complementar el running con ejercicios de fortalecimiento muscular, especialmente en la zona de las piernas y el core, para brindar mayor soporte a la articulación. Realizar ejercicios de estiramiento antes y después de correr ayuda a mantener la flexibilidad y a reducir la tensión en los tejidos blandos.