
Pasar un tiempo moderado frente a la pantalla, ya sea viendo televisión, utilizando el teléfono móvil o jugando videojuegos al finalizar la jornada laboral, puede contribuir a reducir el estrés y la fatiga asociados a las responsabilidades familiares, según un estudio citado por Popular Science.
La investigación, realizada por la Universidad de Toronto Mississauga y la Universidad de Ohio, concluyó que destinar un espacio propio al ocio digital ayuda a mitigar el impacto emocional de entornos familiares exigentes.
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Los autores analizaron la relación entre el uso de dispositivos digitales y la recuperación de recursos personales en jóvenes adultos, especialmente en hogares con altos niveles de exigencia o desorden.
En vez de discutir si el tiempo frente a la pantalla es beneficioso o perjudicial en términos absolutos, propusieron que este puede interactuar con factores del entorno doméstico: en contextos más hostiles —por ejemplo, viviendas con muchas personas y elevado desorden— un mayor uso de dispositivos digitales puede atenuar la relación negativa entre ese ambiente y la recuperación psicológica, actuando como un espacio de distracción y descanso frente a las obligaciones del hogar.
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Esta conclusión se respalda en un estudio con datos de la American Time Use Survey y dos investigaciones basadas en diarios de jóvenes adultos, que revelaron patrones consistentes de efectos moderadores del uso de tecnología.
Los resultados ofrecen una visión más matizada sobre el “tiempo de pantalla”, indicando que no siempre resulta perjudicial y que, en determinadas condiciones, puede favorecer la recuperación ante el estrés derivado de las demandas domésticas, dependiendo tanto del tipo de dispositivo como del contexto familiar.
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El estudio aporta una nueva perspectiva para comprender cómo los jóvenes adultos enfrentan el estrés cotidiano y el trabajo desde casa, subrayando que ciertas formas de uso digital pueden proporcionar alivio y desconexión temporal en entornos familiares exigentes.
La especialista en comportamiento Soo Min Toh, coautora del estudio, señaló que la cantidad de personas en el hogar refleja las demandas que enfrenta una persona al regresar a casa.
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Según Toh, aunque el hogar suele imaginarse como un lugar de descanso, la presencia de más personas, especialmente niños, puede incrementar las exigencias y dificultar la recuperación emocional.
Más personas en casa, mayor cansancio
Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó datos de más de 61.000 adultos casados encuestados en Estados Unidos, así como estudios con estudiantes universitarios en Canadá. Se consideraron el uso de pantallas, el tamaño de la vivienda, los niveles de fatiga y la presencia de niños, junto con testimonios de jóvenes que evaluaron el ruido y el caos en sus hogares y reportaron el tiempo de uso del móvil y su estado de ánimo.
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El análisis reveló que quienes residen en hogares con más niños o compañeros tienden a experimentar mayores niveles de cansancio y ansiedad. Sin embargo, aquellos que reservan un periodo después del trabajo para actividades como ver televisión, usar el teléfono móvil o jugar videojuegos presentan un descenso en el agotamiento y el estrés, según Popular Science.
En el caso de los estudiantes que convivían con varios compañeros, las encuestas demostraron que les resultaba más difícil retomar sus responsabilidades al día siguiente. No obstante, el uso regular de videojuegos parecía reducir en parte esa dificultad, de acuerdo con los datos recogidos por Popular Science.
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Moderación y advertencias de los expertos
Toh explicó que existe un “efecto amortiguador” del tiempo frente a la pantalla ante las demandas, el desorden y la cantidad de personas y obligaciones en el hogar. Sin embargo, los autores del estudio advirtieron sobre los riesgos de exceder el tiempo dedicado a estas actividades.
En ese sentido, precisaron que el análisis no evaluó el impacto de la adicción digital, una problemática que podría anular los beneficios observados en el bienestar mental a corto plazo.
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Los investigadores subrayaron la importancia de mantener una “zona óptima” en el consumo de pantallas: es fundamental regular el tiempo en redes sociales, televisión o videojuegos para evitar posibles efectos negativos en la salud mental.
Por este motivo, el equipo enfatizó que no pretende promover un consumo ilimitado. Asimismo, señalaron que aprovechar algunos minutos de ocio digital puede representar una pausa valiosa ante las presiones diarias y contribuir a la recuperación emocional.
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