
Un breve periodo de ejercicio físico mejora la memoria de forma inmediata y sostenida, según nuevos estudios que han medido directamente la actividad eléctrica en el cerebro humano. Estos hallazgos respaldan el papel del movimiento corporal regular en la protección frente al deterioro cognitivo, según informó la BBC.
La evidencia más reciente indica que realizar actividades físicas como caminar a paso rápido o pedalear durante unos minutos puede potenciar la memoria casi de inmediato. El ejercicio aeróbico activa el hipocampo —la región del cerebro vinculada a la consolidación de recuerdos— y produce mejoras objetivas en la retención y recuperación de información, según los estudios citados por la BBC.
PUBLICIDAD
Un estudio realizado con más de 10.000 adultos y publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease concluyó que incluso realizar ejercicio moderado durante solo 25 minutos a la semana puede asociarse con un mayor volumen cerebral en regiones vinculadas a la memoria y el pensamiento. Los investigadores observaron que las personas activas presentaban un aumento del volumen cerebral, mientras que quienes no practicaban actividad física tendían a experimentar una reducción de esa masa con el paso del tiempo.

Según Cyrus A. Raji, líder del estudio, estos resultados son relevantes porque demuestran que incluso bajos umbrales de actividad física ya pueden aportar beneficios para la salud cerebral, en contraste con las recomendaciones tradicionales que sugerían al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado.
PUBLICIDAD
Estudios recientes muestran que incluso sesiones breves de actividad física pueden provocar alteraciones positivas en la función cerebral. La investigación destaca que los beneficios aumentan con la constancia y una mejor condición física, lo que convierte al ejercicio regular en una estrategia clave para mantener la salud intelectual, especialmente durante el envejecimiento.
Qué dice la ciencia sobre el ejercicio y la memoria
Un equipo liderado por la neurocientífica Michelle Voss de la Universidad de Iowa estudió a pacientes con epilepsia que se preparaban para cirugía. Estos pacientes llevaban electrodos implantados, lo que permitió a los investigadores observar los cambios eléctricos en su cerebro antes y después del ejercicio físico.
PUBLICIDAD

Tras una breve sesión de ejercicio, se detectaron “pulsos eléctricos sincronizados” en el hipocampo y en otras áreas vinculadas a la memoria. Voss explicó a la BBC que la sincronización de estas señales tiene un papel principal en el funcionamiento cerebral y remarcó que este fenómeno solo puede observarse mediante mediciones directas, ya que los escáneres tradicionales no lo detectan.
El equipo comprobó que los pulsos se coordinan mejor con el resto del cerebro después de la actividad física, lo que sugiere beneficios inmediatos para la memoria.
PUBLICIDAD
Importancia de la constancia y el tipo de ejercicio
Las investigaciones también subrayan que el tipo y la regularidad del ejercicio influyen en sus efectos sobre el cerebro. La práctica de ejercicio aeróbico o de intensidad moderada varias veces a la semana puede incrementar el tamaño y la funcionalidad del hipocampo.

En comparación, los ejercicios de estiramiento no evidenciaron mejoras similares en la memoria. Además, un factor importante es la presencia de la “proteína neurotrófica derivada del cerebro”, que aumenta con mejor condición física y masa muscular, ayudando a crear nuevas conexiones neuronales.
PUBLICIDAD
Flaminia Ronca, experta en fisiología del ejercicio en University College London, señaló al medio citado que una buena forma física potencia los beneficios cerebrales tras cada sesión de actividad física. Ronca añadió que existen motivos para mantenerse activo, ya que los beneficios aumentan con la regularidad.
Recomendaciones y perspectivas sobre el envejecimiento y la salud cerebral
El ejercicio físico no solo genera beneficios inmediatos. Los estudios respaldados por la BBC indican que mantener una rutina regular ofrece mejoras sostenidas para la memoria y el bienestar cerebral a largo plazo, aspecto fundamental para un envejecimiento saludable y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
PUBLICIDAD
La adopción de hábitos constantes de actividad física resulta esencial para proteger la función cerebral. A medida que se mantiene la práctica, los efectos positivos sobre la memoria y la función cognitiva se multiplican, haciendo del ejercicio una herramienta efectiva frente al paso del tiempo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo es la herramienta que mide el impacto de El Niño en cultivos en Argentina
Desarrollada por el CONICET y el INTA, es de acceso libre y usa datos de los últimos 35 años para estimar efectos sobre maíz, soja, trigo, cebada y girasol

El exclusivo tratamiento que hizo Juliana Awada en una clínica de longevidad en Suiza
La ex primera dama pasó unos días en un selecto centro científico en Montreux, donde la medicina preventiva, la nutrición y el descanso forman parte de una propuesta orientada a la salud y la calidad de vida

7 mezclas de frutas con alto contenido hídrico para mejorar la ingesta de líquidos
Más allá del consumo de agua, la incorporación de vegetales frescos aporta fibra y minerales esenciales. Diversas combinaciones facilitan el mantenimiento del equilibrio interno durante jornadas de calor o tras el esfuerzo físico

Dieta keto vs. mediterránea: cuál mostró mayores beneficios para el hígado graso, según un estudio
La investigación publicada en Cell Metabolism comparó tres patrones nutricionales en personas con obesidad, prediabetes y exceso de grasa hepática, con descensos de peso similares pero efectos internos distintos

“Capacidad intrínseca”: cómo se mide el indicador de longevidad más importante que la mayoría desconoce
La medida reúne aspectos físicos, cognitivos y emocionales para evaluar el envejecimiento. El objetivo de los especialistas es detectar cambios antes de que aparezcan problemas graves de salud




