Cómo identificar y reducir las molestias de la fatiga visual causada por pantallas electrónicas

Especialistas señalan que la visión borrosa y el enrojecimiento aumentan con la exposición continua a celulares y computadoras, pero simples cambios en la rutina pueden mejorar el bienestar diario

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Primer plano de una persona frotándose los ojos con los dedos, con el rostro parcialmente iluminado por la luz brillante de una pantalla de computadora al fondo.
Pasar horas frente a las pantallas favorecen la fatiga visual y síntomas como el dolor de cabeza o la resequedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fatiga visual digital, también llamada síndrome de visión por computadora, se convirtió en un problema frecuente en la salud ocular entre usuarios de dispositivos electrónicos, según evidencia reciente. Investigaciones han revelado que casi 2 de cada 3 adolescentes presentan síntomas asociados a este síndrome, como visión borrosa, sequedad ocular y dolores de cabeza, tras el uso prolongado de dispositivos electrónicos.

Un informe, citado por National Library of Medicine, subraya que el incremento en el tiempo frente a pantallas, en especial tras la pandemia, elevó la prevalencia de molestias visuales en menores y adultos jóvenes. De acuerdo con los hallazgos del estudio, los síntomas pueden aparecer incluso tras una hora de exposición continua a dispositivos digitales, como celulares o computadoras, especialmente durante la navegación en redes sociales.

Los especialistas observan que el uso antes de dormir y la falta de pausas durante la jornada digital intensifican los efectos adversos. El análisis, que coincide con revisiones previas, sitúa la prevalencia mundial de la fatiga visual digital entre el 66% y el 74% de la población en contextos de alto consumo tecnológico.

Cuáles son los síntomas de la fatiga visual

El uso constante de dispositivos electrónicos ha traído consigo una serie de molestias oculares que afectan a personas de todas las edades. Según la American Academy of Ophthalmology, la fatiga visual digital se manifiesta tras pasar horas frente a pantallas, con síntomas como dolores de cabeza, ojos secos o irritados, y visión borrosa. Este fenómeno es considerado un riesgo laboral en la sociedad actual, especialmente para quienes trabajan en oficinas o estudian utilizando ordenadores.

Un hombre con camisa a rayas claras está sentado en una silla de oficina frente a un escritorio con un monitor de computadora con pantalla blanca y papeles, frotándose el ojo.
Parpadear con frecuencia durante el uso de dispositivos digitales ayuda a reducir la sequedad ocular y los síntomas de fatiga visual (Imagen Ilustrativa Infobae)

El origen de estos síntomas se encuentra principalmente en dos factores. Por un lado, al enfocar la vista, el parpadeo disminuye significativamente: mientras que normalmente parpadeamos unas 15 veces por minuto, el ritmo puede reducirse a solo cinco o siete cuando usamos dispositivos digitales.

Esto provoca una menor lubricación y resequedad en la superficie ocular. Por otro lado, los músculos responsables del enfoque visual se fatigan tras mantener la vista fija durante largos periodos, lo cual puede resultar en visión borrosa y molestias adicionales.

Las molestias asociadas a la fatiga visual digital incluyen, además de visión borrosa, enrojecimiento, picazón, lagrimeo y una sensación general de incomodidad ocular. Aunque estos síntomas rara vez indican un daño permanente en la vista, son una consecuencia directa de forzar los ojos a realizar una actividad para la que no están completamente adaptados.

La fatiga visual digital es un efecto secundario frecuente en la era digital, caracterizado por dolor de cabeza, sequedad y visión borrosa después de largas jornadas frente a pantallas. Los especialistas coinciden en que las causas principales son la reducción del parpadeo y el esfuerzo muscular sostenido al enfocar objetos cercanos, lo que lleva a la aparición de molestias temporales pero recurrentes.

jóvenes adolescentes utilizan el celular, siendo una adicción incontenible, hiperconectividad - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El brillo alto en entornos con poca iluminación favorecen la fatiga visual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estrategias para prevenir la fatiga visual

El cuidado de los ojos en estas circunstancias resulta vital y requiere de la adopción de varias estrategias. Las mismas, avaladas tanto por la American Academy of Ophthalmology como por especialistas citados por Time Magazine, reducen los síntomas y mejoran la comodidad durante el uso prolongado de distintos dispositivos, ya sea por ocio, estudio o trabajo.

Tomar descansos visuales

Los especialistas recomiendan la conocida regla 20/20/20: cada 20 minutos, mirar durante al menos 20 segundos a una distancia de seis metros. Sin embargo, una investigación de 2023 sugiere que pausas más prolongadas, de cinco minutos por hora, pueden ser aún más eficaces para relajar los músculos oculares y prevenir molestias. Este tipo de descansos ayuda a evitar el enfoque sostenido y la fatiga muscular asociada.

Parpadear con frecuencia

El parpadeo natural disminuye considerablemente con estos hábitos, lo que contribuye a la resequedad ocular. Expertos aconsejan realizar un esfuerzo consciente para parpadear con regularidad durante el uso de dispositivos digitales. Un truco útil es colocar una nota visible cerca de la pantalla como recordatorio para mantener este hábito y así conservar la humedad en la superficie del ojo.

Uso de lágrimas artificiales

Para quienes experimentan sequedad ocular, el uso preventivo y regular de lágrimas artificiales puede ser de gran ayuda. Los expertos recomiendan optar por productos sin conservantes y aplicarlos cada pocas horas, especialmente si los síntomas tienden a aparecer al final del día. En ambientes secos, el uso de humidificadores también puede contribuir a mejorar la lubricación ocular.

Ojos, gotas VisualesIA
El uso de lágrimas artificiales sin conservantes previene la resequedad y ayuda a mitigar la fatiga visual tras exposición a pantallas (Imagen ilustrativa Infobae)

Ajustar el brillo, contraste e iluminación

Un entorno de trabajo bien iluminado es clave para evitar el esfuerzo ocular. Profesionales de la salud ocular destacan que igualar el brillo de la pantalla con el de la luz ambiental y aumentar el contraste para que la visión resulte más cómoda es una práctica efectiva. Además, mantener las pantallas limpias y libres de manchas facilita el enfoque y reduce la fatiga visual.

Reducción del deslumbramiento

El deslumbramiento provocado por pantallas brillantes puede incrementar la incomodidad ocular. Para minimizarlo, existen filtros mate que pueden instalarse en los monitores y dispositivos móviles. Esta medida disminuye la cantidad de luz reflejada y contribuye a una experiencia visual más confortable.

Ajustar la posición frente a la pantalla

La postura también influye en la salud visual. Se recomienda situar la pantalla a una distancia aproximada de 63 centímetros (equivalente a la longitud de un brazo) y posicionarla de modo que la mirada se dirija ligeramente hacia abajo, en lugar de al frente o hacia arriba. Este ajuste reduce el esfuerzo de enfoque y promueve una postura más ergonómica.

Los lentes y el impacto ante las pantallas

Primer plano de un ojo azul con anteojos. Los cristales reflejan iconos y texto de una pantalla de computadora con tonos morados y azules.
Lentes para pantallas, con graduación intermedia, son recomendados para mitigar la fatiga visual por uso prolongado de dispositivos electrónicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además de las recomendaciones o consejos de los expertos, diversas herramientas surgen para mejorar la calidad visual frente a dispositivos electrónicos. Tanto el centro oftalmológico estadounidense como los expertos consultados por la revista Time ofrecen información fundamental sobre su utilidad.

  • Lentes para pantallas: las mismas son diseñadas con una graduación específica para la distancia intermedia típica de una pantalla (entre 50 y 65 centímetros). Pueden incorporar lentes multifocales que facilitan el enfoque entre distancias y reducen la fatiga al optimizar el enfoque durante usos prolongados.
  • Lentes que filtran la luz azul: la Asociación Americana de Optometría sostiene que estos productos no hacen daño, pero tampoco resultan especialmente eficaces.
  • Filtros mate: las pantallas que incorporan esta tecnología colaboran en la disminución del brillo y la luz que se refleja. De este modo, ayuda a reducir el esfuerzo ocular en entornos de iluminación intensa.
  • Lágrimas artificiales: el uso regular de las alternativas sin conservantes mantiene la superficie ocular hidratada.