Sangrado después de la menopausia: cuándo es normal y cuándo puede ser una señal de alerta según expertos

Un diagnóstico temprano ayuda a descartar enfermedades graves y a elegir el tratamiento más adecuado según la historia clínica de cada paciente

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El sangrado vaginal después de
El sangrado vaginal después de la menopausia es un síntoma de alerta que puede indicar afecciones graves como el cáncer de endometrio (Freepik)

La menopausia marca el final de la vida reproductiva femenina y suele asociarse al cese definitivo de los periodos menstruales. El sangrado vaginal después de la menopausia representa una señal de alerta que nunca debe ignorarse. Aunque en la mayoría de los casos responde a afecciones benignas, este síntoma puede indicar trastornos que requieren atención médica inmediata.

El riesgo de enfermedades como el cáncer de endometrio, que cuenta con mejores resultados de tratamiento al detectarse de forma precoz, obliga a consultar ante cualquier episodio de sangrado tras la menopausia.

Principales causas del sangrado posmenopáusico

Uno de los motivos más frecuentes de sangrado posmenopáusico es el adelgazamiento y la sequedad de los tejidos del útero, la vagina y la vulva. Esta condición, denominada síndrome genitourinario de la menopausia o atrofia vaginal, provoca que los tejidos sangren fácilmente, en especial después de las relaciones sexuales.

Existen otras causas benignas, como los pólipos uterinos, que aparecen en la pared interna del útero y mantienen relación con factores hormonales. Los fibromas uterinos también pueden ocasionar sangrado, aunque suelen reducir su tamaño o desaparecer tras la menopausia; en algunos casos, persisten y originan este síntoma.

Pólipos y fibromas uterinos figuran
Pólipos y fibromas uterinos figuran entre las causas benignas más frecuentes de sangrado después de la menopausia, junto con la atrofia vaginal (Canva)

La terapia hormonal con estrógenos para tratar los síntomas de la menopausia puede desencadenar episodios de sangrado. Es fundamental consultar a un profesional si el sangrado es persistente, reciente o aparece en momentos inesperados durante el tratamiento.

Entre otros factores menos comunes figuran las infecciones del revestimiento uterino (endometritis) y los traumatismos. Es esencial confirmar que el sangrado proviene realmente de la vagina y no del recto o la vejiga.

El cáncer y otras causas graves

Según Mayo Clinic, una de las causas más preocupantes es el cáncer de endometrio, responsable de entre el cinco y el diez por ciento de los casos de sangrado posmenopáusico. Los cánceres de cuello uterino y de vagina también pueden manifestarse con este síntoma, aunque son menos habituales.

Para determinar el origen del sangrado, los profesionales suelen realizar primero un examen pélvico. Posteriormente, pueden solicitar una prueba de Papanicolaou para detectar cáncer de cuello uterino y una ecografía pélvica, que permite identificar el engrosamiento del endometrio.

El diagnóstico del sangrado posmenopáusico
El diagnóstico del sangrado posmenopáusico incluye un examen pélvico, pruebas de Papanicolaou y ecografía para evaluar el útero y descartar patologías malignas

Si existe sospecha, se recurre a una biopsia endometrial, procedimiento que consiste en obtener una muestra de tejido mediante un pequeño catéter a través del cuello uterino.

Dependiendo de los hallazgos, pueden emplearse técnicas como la histeroscopia —exploración del interior del útero con una cámara— o la dilatación y legrado uterino, que implica extraer tejido uterino para su análisis.

Tratamiento y recomendaciones clínicas

El tratamiento depende de la causa identificada. Para el adelgazamiento y la sequedad vaginal, Mayo Clinic recomienda el uso de cremas o tabletas vaginales de estrógeno, las cuales conllevan menos riesgos que los tratamientos sistémicos.

Si se confirma la presencia de cáncer o lesiones sospechosas, puede ser necesaria la extirpación del tejido afectado o, en casos indicados, una histerectomía. No obstante, los exámenes médicos no siempre permiten establecer un motivo definido del sangrado. Si este persiste, se requiere una nueva consulta con el especialista.

La detección temprana del cáncer
La detección temprana del cáncer de endometrio mediante el control médico ante cualquier sangrado tras la menopausia mejora la tasa de éxito en el tratamiento (Sistema Metropolitano de la Solidaridad-Sisol)

El riesgo de cáncer de endometrio aumenta ante niveles elevados de estrógeno sin el equilibrio de progesterona, antecedentes de menstruaciones prolongadas (por inicio precoz o menopausia tardía), uso de terapia hormonal exclusivamente con estrógeno, sobrepeso y tratamiento con tamoxifeno para el cáncer de mama. Sin embargo, la mayoría de las mujeres obtiene más beneficios de este medicamento que riesgos asociados.

Mayo Clinic subraya la importancia de consultar ante cualquier episodio de sangrado tras la menopausia, dado que la detección temprana de causas graves mejora notablemente las posibilidades de un tratamiento satisfactorio. Cuando el diagnóstico se realiza en fases iniciales, las intervenciones quirúrgicas pueden brindar amplias expectativas de recuperación.