De izquierda a derecha: la infectóloga Ángela Gentile, el ministro de Salud GInés González García, el infectólogo Eduardo López y el ministro de transporte Mario Meoni, durante una conferencia de prensa interministerial (Casa Rosada)
De izquierda a derecha: la infectóloga Ángela Gentile, el ministro de Salud GInés González García, el infectólogo Eduardo López y el ministro de transporte Mario Meoni, durante una conferencia de prensa interministerial (Casa Rosada)

El Presidente anunció en conferencia de prensa la extensión de la cuarentena en Argentina hasta el domingo 24 de mayo. El primer mandatario tomó la decisión de que toda la nación con excepción del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y CABA pasarán a un esquema de reapertura progresiva del aislamiento.

En la ciudad de Buenos Aires y en el área metropolitana de la provincia (conurbano bonaerense) seguirá la cuarentena como hasta ahora, en la fase 3 de segmentación geográfica.

La flamante decisión de Alberto Fernández fue tomada teniendo en cuenta el asesoramiento de un comité de expertos, entre los que se encuentra el doctor Eduardo López, médico infectólogo. En diálogo con Infobae, se refirió a las novedades implementadas en esta nueva etapa de aislamiento social, preventivo y obligatorio y a la evolución del coronavirus en Argentina, en un contexto en donde el el 86,6 de los casos se concentran en el AMBA, el 69% del total país corresponde al Conurbano y a la ciudad de Buenos Aires y el 54% de los casos de CABA están concentrados en geriátricos y villas porteñas:

Entrevista al doctor Eduardo López - médico infectólogo y miembro del comité de expertos que asesora al Gobierno en la lucha contra el COVID-19 - Parte 1

-¿Cómo se sale de esta cuarentena?

-Bueno, la cuarentena tiene que ir flexibilizándose paulatinamente cumpliendo con las pautas que se plantearon dado que la fase de segmentación geográfica ha dado buenos resultados, hay varias provincias que no han tenido casos en los últimos 30 días. Esto significa que la duplicación de casos, que era una meta, cada 25 días algunas provincias lo han superado y otras lo han cumplido. Por ejemplo, Santa Fe, Córdoba están muy cerca. Con lo cual los expertos coincidimos en que se puede ir flexibilizando paulatinamente tanto el eje social como el eje comercial productivo. Entonces, no se va a salir levantando toda la cuarentena, que es obvio, sino que hay algunos ejes de la cuarentena que se van a mantener como son los cierres escolares, en segundo lugar los aeropuertos, los viajes de mediana y larga distancia, los puntos de frontera, que deben permanecer cerrados. Junto con esto también los espectáculos masivos, al aire libre o en ambientes cerrados como discotecas, como cines, teatros, deben permanecer cerrados. Y probablemente se vaya flexibilizando algo en lo social como una actividad recreativa y los comercios minoristas y algunas empresas Pymes o empresas medianas o grandes cumpliendo en este último caso un estricto protocolo que debe incluir como opción primera la salida del operario, del empleado de la casa, hasta la vuelta al hogar. O sea, el transporte forma parte del protocolo para poder ir flexibilizando esto. Entonces eso se verá.

Pero la idea es esa, es paulatina, sabiendo que hay jurisdicciones mejores que otras. La mayor dificultad se está dando en el AMBA, Ciudad de Buenos Aires y Conurbano bonaerense ha tenido un aumento importante del número de casos. Básicamente en el caso de la Ciudad de Buenos Aires por los geriátricos y por los casos en las villas, los barrios carenciados.

Entrevista al doctor Eduardo López - médico infectólogo y miembro del comité de expertos que asesora al Gobierno en la lucha contra el COVID-19 - Parte 2

-¿Qué aconsejó usted para flexibilizar la cuarentena?

-No, nosotros trabajamos en conjunto con el grupo de expertos, no hay una voz disonante u opiniones individuales. Generamos un consenso y comentamos. Lo que comentamos era que había llegado el momento de flexibilizar algo en lo social y también algo en lo económico productivo. Entonces por ahí los negocios, los comercios de cercanía en los barrios por ejemplo podría ser algo que uno podía ir aumentando. En segundo lugar abrir algunos negocios y también algunas empresas, para ir flexibilizando muy lentamente controlando y monitoreando para ver si se dispara o no el número de casos. Si empieza a aumentar el número de casos uno lo tiene que evaluar no antes de diez días, se puede eventualmente incluso volver para atrás, eso no lo sabemos.

-En Portugal, que es un país que tuvo mucho éxito en el manejo de la cuarentena, el Primer Ministro dijo con bastante buen criterio ‘bueno, vamos a empezar a flexibilizar y si aumenta el número de casos no nos va a dar vergüenza volver para atrás’. O sea, esto hay que probar muy lentamente y ver qué pasa. Mi mayor preocupación honestamente desde el punto de vista comunitario en la Ciudad de Buenos Aires son los geriátricos y los barrios carenciados, las villas, la 31, la 1-11-14, donde ahí vive mucha gente, con alta densidad poblacional, y donde las condiciones de cuarentena no se pueden cumplir en forma óptima.

-¿Cuál es su pronóstico respecto a los futuros contagios y posible propagación del virus?

-Los virus respiratorios siempre se sienten más cómodos circulando en invierno. Algunos porque tienen una temperatura óptima para circular y contagiar, y éste es un virus de alta transmisibilidad con lo cual en principio le corresponden las generales de la ley. Después se verá a ver cómo evoluciona. Es evidente que, digamos, hay que estar muy atentos porque por ahí éste virus no se comporta como los demás virus respiratorios que circulan básicamente fin de otoño e invierno y prácticamente en primavera empiezan a desaparecer. El virus de la gripe habitualmente diríamos fin de septiembre prácticamente el número de casos que quedan son residuales. Así que eso es lo que va a ir controlando. Yo pienso que el virus se comporta en principio parecido a los otros virus del invierno. Se está comportando de una manera así en Europa, donde están bajando el número de casos a medida que se está adentrando en la primavera. Pero la palabra final va a haber que verla. Para nosotros es en principio algo no favorable que el virus nos aumente en invierno. Pero eso vamos a ver cómo evolucionamos.

Entrevista al doctor Eduardo López - médico infectólogo y miembro del comité de expertos que asesora al Gobierno en la lucha contra el COVID-19 - Parte 3

-Si esta famosa curva de la cual habla llega a tener un pico, ¿se retrotrae todo?

-No, no todo, se tiene que retrotraer en función de cuál es el punto más débil. De la cadena que vamos flexibilizando. Eso va a haber que analizarlo muy dinámicamente. Va a haber seguramente mayor cantidad de gente en la calle, de hecho en la Ciudad de Buenos Aires, porque es la que yo mejor conozco, y también el Conurbano, ha aumentado mucho la gente en la calle, pero de todas maneras retrotraer todo para atrás salvo que fuera una hecatombe en principio vamos a tratar que sea parcial Por los eventos que más nos generan dudas. Pero por ahora tenemos que animarnos a ir flexibilizando paulatinamente un poco y es ver qué pasa.

-¿Cuánto influye lo económico ante el esfuerzo que está realizando la sociedad hace 50 días?

-Bueno, yo no sé cuál es el impacto económico pero seguramente el obrero que no puede ir a trabajar y su sueldo es el sostén principal del hogar debe impactar muy fuerte lamentablemente. Por eso también es lo que llega un momento que uno tiene que animarse a flexibilizar paulatinamente la cuarentena y ver qué pasa. Por eso hay que abrir algunas Pymes, hay que abrir algunas plantas, siempre bajo un protocolo. Lo que no se puede abrir es el “alegre montón”. ¿Qué significa esto para que entendamos? Bueno, que vayamos todos al trabajo en el tren, todos en el Metrobus, porque ahí fracasamos. Entonces va a haber que idear un protocolo que contemple la temática del transporte de la gente, es decir cómo llega la gente al trabajo, utilizar por ahí los micros escolares, que hoy hay capacidad ociosa, o los micros de larga distancia que tienen capacidad ociosa. Usando por ahí el punto a punto Y manteniendo dentro del micro el uso de barbijos, el lavado frecuente de manos, colocar un dispenser de alcohol en gel. Y manteniendo la distancia social por lo menos de un metro y medio entre los individuos que se sientan para transportar. Obviamente va a haber que utilizar mayor cantidad de micros, pero hoy hay una enorme cantidad de micros que están parados.

En Argentina, son 5.611 los casos confirmados por COVID-19, 293 los fallecidos y 1.659 los recuperados (Adrián Escandar)
En Argentina, son 5.611 los casos confirmados por COVID-19, 293 los fallecidos y 1.659 los recuperados (Adrián Escandar)

-¿Vamos a tener que aprender a convivir con este virus?

Por ejemplo el primo, el SARS, que es un virus muy parecido, es parecido en un 80% , 85% a éste virus, desapareció. Quedaron casos esporádicos. Otros expertos dicen que este virus se va a transformar en un virus estacional, lo vamos a tener todos los inviernos. Y el tercer grupo considera que todavía nos puede dar problemas. De las tres opciones yo estoy más en la posibilidad de que éste sea un virus que se transforme en un virus estacional. Ahí tiene mucho rol la vacuna. Porque si nosotros vacunamos y el virus no muta como una vacuna nos va a servir para varios años. Si es que la vacuna se cumple con todas las pautas del estudio de la vacuna. Por supuesto que yo no creo que va a ser antes de enero, de marzo del año que viene.

-¿Hay que temer o ser responsables ante esto?

-Yo creo que uno primero tiene que ser responsable y saber realmente que éste es un virus que si bien el 80 % de la enfermedad benigna cuando afecta al 20 por ciento restante, especialmente los que tienen comorbilidades. Y en segundo lugar el adulto mayor de 60 años tiene impacto. Con lo cual uno tiene que ser muy cauto, mantener la cuarentena todo lo posible. Si uno va a trabajar en el trabajo no mantener reuniones grupales, hablarse a un metro y medio de distancia, con el uso de barbijo, no esperar agrupados en la parada de colectivo para subir todos juntos si no tomemos distancia. O sea, la sociedad tiene que aprender a convivir con un virus que se transmite por vía aérea, básicamente por vía aérea. En muchísima menos medida por las manos. Entonces, necesitamos cumplir esas pautas. Cuando uno flexibiliza la cuarentena el distanciamiento social y el cuidado personal que en el fondo redunda en la comunidad debe hacerse básicamente con el distanciamiento social. No hay que hacer reuniones en las casas, hay que esperar cómo evoluciona todavía la cuarentena y el número de casos. Yo digo siempre que estamos terminando el primer tiempo. Tuvimos una gran defensa que fue la cuarentena, que además no nos hicieron goles. Tuvimos varias jugadas de peligro con las villas y con los geriátricos, que hay que estar atentos. Ahora viene el segundo tiempo, que es que voy a poner algunos delanteros a ver si yo puedo hacer algún gol. Y ahí hay que tener mucho cuidado porque uno puede descuidar la defensa.

-¿Estamos preparados para afrontar al COVID-19 sanitariamente?

-La cuarentena también sirvió para adecuar, mejorar y especializar los sistemas de salud. Hemos mejorado las terapias intensivas. Hemos incorporado, esto el Ministerio de Salud de la Nación trabajó muy firme, tenemos muchos más respiradores, muchos más equipos Tenemos que seguir testeando, creo que esto no hay que descuidarlo, y creo que en las villas hay que trabajar con fuerte testeo para detectar rápidamente a los casos y aislarlos. Y en tercer lugar hemos logrado que el sistema de salud y la gente se sensibilicen frente a este virus Del virus que por ahí no nos va a llegar a tampoco hacer una hecatombe. Tenemos que estar en ese medio, en ese comienzo del segundo tiempo donde tenemos que estar muy atentos.

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