El recién nacido tiene derecho a recibir atención acorde a sus necesidades (Getty)
El recién nacido tiene derecho a recibir atención acorde a sus necesidades (Getty)

Podría decirse que nacer es una experiencia traumática. Es abandonar la calidez de la panza de mamá para adaptarse al -ruidoso, hostil, frío- mundo externo. El comienzo de la vida extrauterina es el momento más deseado por los padres desde que se enteran que un hijo viene en camino. Y puede llegar a ser el más abrumador cuando ese primer contacto se ve obstaculizado producto de un nacimiento que se produjo antes de lo esperado.

En la Argentina, el 8% de todos los nacidos vivos son prematuros, esto es, nacen antes de las 37 semanas de gestación. Además, un grupo muy pequeño (el 1,1%) nace con menos de 1500 gramos: son los prematuros de extremo bajo peso, los más vulnerables de todos.

Según cifras de la Secretaría de Salud de la Nación, la primera causa de mortalidad infantil en menores de un año en el país está vinculada a eventos perinatales, es decir, a los ocurridos durante el parto y el alumbramiento.

La primera causa de mortalidad infantil en menores de un año en el país está vinculada a eventos perinatales

Con el propósito de crear conciencia sobre los derechos de los niños que nacen "antes de tiempo", garantizar su cumplimiento efectivo y movilizar en torno a ellos a los equipos de salud y la sociedad en general se celebra por noveno año consecutivo la Semana del Prematuro en todo el mundo, a la que adhiere la República Argentina a través de la Secretaría de Gobierno de Salud, en un trabajo conjunto con Unicef.

Este año, el foco está puesto en el derecho número tres de los recién nacidos prematuros, que dispone que "el recién nacido tiene derecho a recibir atención acorde a sus necesidades, considerando sus semanas de gestación, su peso al nacer y sus características individuales, pensando en su futuro".

Es que la adecuación entre las necesidades de estos niños y los cuidados que reciben puede tener un alto impacto no sólo sobre su bienestar actual sino sobre su salud, su desarrollo y su bienestar futuros.

Cuidar prematuros extremos es un verdadero desafío, tanto para la familia como para el equipo de salud (Getty)
Cuidar prematuros extremos es un verdadero desafío, tanto para la familia como para el equipo de salud (Getty)

Consultada por Infobae, la directora nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia, Diana Fariña, señaló que ésta "es una semana de concientización para visibilizar un problema que se presenta en todo el mundo".

Y tras asegurar que "el recién nacido prematuro no está preparado para los estímulos nocivos que implica salir de la panza", la médica pediatra enfatizó que "en las unidades de cuidados intensivos neonatales se deben ordenar las prácticas con una lógica acorde a que el niño no esté estimulado permanentemente, se recomienda una anticipación verbal antes de cualquier intervención; esto incluye no despertarlo bruscamente, facilitando la transición gradual del sueño a la vigilia, mantener los ciclos de sueño, protegerlo de la luz, acondicionar la incubadora con rollos (hechos con toallas o mantas) para intentar simular las paredes uterinas dándole así confort y seguridad al niño". "Se intenta recrear el ambiente lo más parecido al útero posible", sostuvo.

Las unidades de cuidados intensivos neonatales deben brindar cuidados de neuroprotección que incluyan la adecuación del ambiente

"Cuidar prematuros extremos es un verdadero desafío, tanto para la familia como para el equipo de salud. El derecho que se aborda esta semana pone de manifiesto, más que nunca, las necesidades que tienen los pacientes prematuros y su familia de recibir una atención acorde a sus necesidades, en cuanto sus semanas de gestación al nacer y sus características individuales". Para la licenciada en Enfermería y asesora de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia, Ana Quiroga, "las unidades de cuidados intensivos neonatales deben brindar cuidados de neuroprotección que incluyan la adecuación del ambiente, con el propósito de reducir al mínimo el impacto negativo que puede producir sobre su sistema neurológico, que se encuentra inmaduro, al igual que el resto de los sistemas como el respiratorio, el digestivo y la piel por mencionar sólo algunos".

En ese sentido, es esperable que estas medidas de neuroprotección favorezcan un desarrollo neurológico adecuado, teniendo en cuenta la neuroplasticidad, es decir, la capacidad que tiene el cerebro para realizar modificaciones en el corto y largo plazo, en cuanto al número y fortaleza de las conexiones neuronales.

La presencia de los padres es clave en la pronta recuperación del bebé nacido antes de tiempo (Getty)
La presencia de los padres es clave en la pronta recuperación del bebé nacido antes de tiempo (Getty)

El programa de cuidados individualizados del recién nacido elaborado por la psicóloga de Harvard Heidelise Als representó una verdadera revolución en la terapia intensiva neonatal: sus estudios contribuyeron a la interpretación de la conducta de los recién nacidos prematuros.

Ella afirmó que es posible saber si un recién nacido está estresado u organizado (en armonía con el ambiente y los cuidados) a partir de la observación de los distintos subsistemas como el autónomo (regulación de la frecuencia cardíaca y respiratoria, oxigenación etc.), el motor (la regulación de los movimientos, que es menor cuanto más prematuro es el niño), el de regulación de los estados (cómo duerme o cómo está durante el alerta) y el de atención e interacción (cómo conecta con el ambiente durante la vigilia).

A un niño de estas características el estrés no sólo le impide descansar y recuperarse, sino que implica un gasto innecesario de calorías, que retrasa o impide la recuperación del peso y la evolución de su enfermedad.

"Si bien el cuidado del neurodesarrollo tiene como base la teoría de la doctora Als, otros autores trabajaron sobre esta base, ofreciendo así más lineamientos prácticos para los padres y el equipo de salud -señaló Quiroga-. Aparecen así las siete medidas centrales para el cuidado del neurodesarrollo centrado en la familia, como base para brindar una atención adecuada".

A un niño prematuro el estrés le implica un gasto innecesario de calorías, que retrasa o impide la recuperación del peso

Estas medidas establecen que es importante:
1- Mantener un ambiente adecuado a sus necesidades (en cuanto a luz, ruido, temperatura, manipulación, estímulo del tacto y del olfato).
2- Establecer una sociedad de cuidado con los padres, donde el contacto piel a piel (CoPaP) es una constante que se implemente en forma precoz y durante el mayor tiempo posible.
3- Posicionarlo y manipularlo en forma adecuada favoreciendo la postura correcta y valorando la tolerancia, para advertir cuándo la manipulación es excesiva.
4- Proteger el sueño como medida fundamental que le permite crecer, organizar la conducta y proteger su desarrollo neurológico.
5- Minimizar el estrés y el dolor valorándolo y proporcionando medidas que lo prevengan y traten.
6- Proteger la piel para resguardar sus funciones tanto biológicas como de transmisión de estímulos placenteros o dolorosos al cerebro.
7- Optimizar la nutrición entendiendo que la lactancia materna debe ser promovida y apoyada como la medida más costo efectiva disponible para el crecimiento, la protección de enfermedades y el neurodesarrollo.

Para proporcionar todos estos cuidados es imprescindible involucrar a los padres, ya que el futuro del niño va a depender en gran medida de la relación que establezca con ellos.

En la Argentina, el 8% de todos los nacidos vivos son prematuros
En la Argentina, el 8% de todos los nacidos vivos son prematuros

Una vez estabilizado y con el correr de los días, los especialistas recomiendan que comience a recibir estímulos gratificantes. Es fundamental que éstos, al igual que ocurre con los estímulos de consuelo después de las técnicas agresivas, sean brindados por los padres, favoreciendo la vinculación temprana.

La teoría del apego, propuesta inicialmente por el psiquiatra John Bowlby (1989) considera la tendencia a establecer lazos emocionales íntimos con personas determinadas como un componente básico de la naturaleza humana; su función biológica es la búsqueda de protección y seguridad para asegurar su supervivencia.

Para todo recién nacido resulta esencial establecer con sus figuras más significativas un vínculo de apego

Para todo recién nacido resulta esencial establecer con sus figuras más significativas un vínculo de apego, en el cual experimente proximidad, intimidad, calidez, afecto, continuidad y satisfacción, ya que esto tiene implicancias en el desarrollo somato-psíquico desde el nacimiento hasta la adultez.

El método por excelencia para lograr dicha vinculación es el CoPaP, que permite la estabilidad fisiológica, el desarrollo madurativo y el crecimiento socio-emocional del recién nacido, brindando mayor confianza a los padres en el cuidado de sus hijos y fortaleciendo así el vínculo madre /padre /hijo.

En ese sentido, Fariña enfatizó que "el niño nunca va a estar mejor que en contacto con su mamá y su papá" y profundizó: "Por eso es importante que los padres tengan libre acceso a las unidades de cuidados y que no sean retirados de al lado de sus hijos". "Ya resulta bastante traumático el nacimiento de un hijo antes de tiempo como para que encima le pongan horario de ingreso", finalizó.

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