Los niños sometidos a planes de alimentación pobres tienen riesgo de desarrollar deficiencias (Shutterstock)
Los niños sometidos a planes de alimentación pobres tienen riesgo de desarrollar deficiencias (Shutterstock)

Existe una corriente de alimentación "superadora" del vegetarianismo. Es el veganismo. Y supone no consumir ningún producto de origen animal. Esto elimina de la dieta huevos, leche, quesos, yogurt, manteca, miel, además de cueros, pieles y lana de la vestimenta.

Muchos de los que abandonan el consumo de carne y se convierten en vegetarianos dan luego un paso más y dejan de comer todo lo que provenga del reino animal.

Hasta ahí, elecciones de vida que pueden compartirse o no. ¿Pero qué ocurre cuando se inicia en este tipo de alimentación a un niño pequeño que comienza a incorporar alimentos sólidos a su dieta? Porque el vegano parte de la premisa de que ningún otro mamífero del reino animal toma leche de otra especie una vez destetado. Y sobre esa base, justifican el no suministro de leche de vaca ni sus derivados al finalizar la lactancia.

En dietas veganas, alcanzar las necesidades de bebés y niños no es sencillo y se suelen detectar casos de desnutrición

Por estos días se conocieron dos casos de niños italianos hospitalizados y en mal estado nutricional a causa de llevar una dieta vegana.

Una niña de dos años fue ingresada en el Hospital Gaslini de Génova en condiciones gravísimas y los médicos tuvieron que reanimarla por una fuerte carencia de vitamina B12. Además, los niveles de hemoglobina estaban muy bajos y pesaba por debajo de lo normal, lo que afectó a su sistema neurológico.

La pequeña, llamada Chiara, mantenía una dieta basada en leche materna y nada de procedencia animal. Y si bien tras su estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos, la niña empezó a dar señales de mejora, los médicos alertaron de que la falta de vitamina B12 podría haberle provocado daños neurológicos permanentes.

Hoy se supo que la Justicia italiana había quitado la guarda a los padres de un bebé de 14 meses que fue internado en un hospital de Milán por sus abuelos, y la revisión inicial arrojó que el menor pesaba 5 kilos, que es lo que pesa un niño a los cinco meses, aproximadamente.

El calcio puede ser deficiente en dietas mal planificadas y generar grandes repercusiones clínicas (Shutterstock)
El calcio puede ser deficiente en dietas mal planificadas y generar grandes repercusiones clínicas (Shutterstock)

El bebé, cuyos padres lo habrían mantenido en una dieta vegetariana sin proporcionar suplementos dietéticos, estaba severamente desnutrido y principalmente preocuparon a los especialista sus niveles peligrosamente bajos de calcio. Para complicar las cosas, el niño debió ser sometido a una cirugía de emergencia debido a una condición cardíaca congénita, que se vio agravada por su estado nutricional.

Los medios italianos reportaron que el personal del hospital informó del caso a los servicios sociales y que los padres del bebé habían perdido la custodia de su hijo.

"El caso nos obliga a reflexionar sobre los regímenes de alimentación poco comunes", dijo al Daily Telegraph Luca Bernardo, director de pediatría del hospital milanés.

Y en junio pasado, un niño de 11 meses de edad, cuyos padres son veganos, recibió tratamiento por malnutrición grave en un hospital de Florencia.

La evaluación del crecimiento y el estado hematológico brindan la mejor información sobre el estado nutricional de niños que llevan dietas vegetarianas y veganas

El racconto de casos, sumado a las no pocas celebrities locales que alimentan a sus hijos con dietas vegetarianas y veganas -como Agustina Cherri y Nicole Neumann-, llevó a Infobae a consultar a la médica especialista en Nutrición Virginia Busnelli (MN 110351) sobre si existen riesgos reales en llevar una dieta sin productos de origen animal en niños pequeños.

"Los niños sometidos a planes de alimentación pobres o inadecuados tienen alto riesgo de desarrollar deficiencias debido a su rápido crecimiento y a las necesidades para sostenerlo. Los ovolactovegetarianos y lactovegetarianos pueden cubrir las necesidades de aminoácidos y proteínas requeridas para el crecimiento, así como el requerimiento energético. La ingesta de vitaminas tampoco suele ser un problema aunque sería prudente controlar la deficiencia de hierro y de zinc -aseguró-. Sin embargo, las dietas veganas deben planearse cuidadosamente; además de los nutrientes críticos es importante el aporte de energía. Alcanzar las necesidades en bebés y niños no es sencillo y se suelen detectar casos de desnutrición".

Consultada sobre qué recaudos deben tomarse en caso de que los padres opten por ese tipo de alimentación para sus hijos, la directora médica de Crenyf, centro de atención médica multidisciplinaria, consideró que "la simple evaluación de la ingesta en estos niños no es suficiente, pues la información puede estar distorsionada".

"La evaluación del crecimiento y el estado hematológico brindan mejor información sobre el estado nutricional, ya que muchas veces aunque las dietas parecen seguir criterios apropiados, los niños pueden estar francamente mal nutridos", destacó Busnelli, para quien "la principal recomendación para estos padres sería realizar un trabajo en equipo con el médico pediatra, el médico nutricionista y el licenciado en nutrición generando un enfoque multidisciplinario que permita asesorarlos y acompañarlos en esta decisión sin que ésta afecte el crecimiento de su hijo".

La vitamina B12 es uno de los nutrientes que deben suplementarse en este tipo de dietas (Shutterstock)
La vitamina B12 es uno de los nutrientes que deben suplementarse en este tipo de dietas (Shutterstock)

Y tras asegurar que "muchos minerales están comprometidos en las dietas veganas, no sólo por sus cantidades sino por los posibles problemas de biodisponibilidad", remarcó que "el calcio y las vitaminas D, B12 y riboflavina pueden ser deficientes en dietas mal planificadas y generar grandes repercusiones clínicas".

A la pregunta acerca de si debería complementarse con vitaminas o algún suplemento los nutrientes que no incorporan a través de la alimentación, la profesional respondió sin dudarlo: "Por supuesto".

"La vitamina B12 puede aportarse mediante suplementación con alimentos fortificados con leche de soja, sustitutos de carnes, algas, soja fermentada y otros productos suplementarios en cantidades apropiadas. La vitamina D puede obtenerse por la exposición de la piel a la luz solar o con suplementos. Además, hay que ejercer un control adecuado de calcio, riboflavina y zinc como expresamos anteriormente, así como también las necesidades proteicas y energéticas", finalizó.