Sigue en caída el consumo de carne vacuna en Argentina

El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kilos por persona al año, mostrando -en marzo- una baja del 3,7% frente a igual mes de 2025. ¿Cuáles son los factores que desencadenan estos resultados?

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El consumo aparente de carne vacuna en Argentina se ubicó en 512,8 mil toneladas, lo que implicó una caída del 10% interanual, informó CICCRA (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mercado de la carne vacuna atraviesa un escenario de ajuste en Argentina, que impacta directamente sobre el consumo interno. En el primer trimestre de 2026, la producción totalizó 700,19 mil toneladas res con hueso, lo que representó una caída del 5,1% interanual, es decir, unas 37,5 mil toneladas menos que en el mismo período del año anterior, indica un informe elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).

En paralelo, las exportaciones mostraron un fuerte dinamismo: alcanzaron las 187,4 mil toneladas en el primer trimestre, con un incremento del 11,4% respecto de 2025. Este crecimiento en los envíos al exterior, combinado con la menor oferta, redujo la disponibilidad de carne en el mercado local.

Como consecuencia, el consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 512,8 mil toneladas, lo que implicó una caída del 10% interanual. En términos absolutos, se consumieron 56,7 mil toneladas menos que un año atrás, reflejando el impacto de la menor oferta y de un contexto de precios en alza.

Carne vacuna en frigorífico
El reporte de CICCRA puntualiza que la menor disponibilidad de hacienda para faena es producto de factores climáticos acumulados —sequías e inundaciones— que afectaron el stock ganadero y el índice de preñez (Reuters)

El deterioro también se observa en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kilos por persona al año, con una baja del 3,7% frente a marzo de 2025. Este indicador confirma una tendencia descendente en el consumo interno, que se consolida en un contexto económico desafiante.

Detrás de esta dinámica, puntualiza el reporte de CICCRA, se encuentra una menor disponibilidad de hacienda para faena, producto de factores climáticos acumulados —sequías e inundaciones— que afectaron el stock ganadero y el índice de preñez. Esto derivó en un aumento significativo del precio del ganado en pie, que alcanzó los niveles más altos de los últimos quince años, trasladándose luego a los valores al consumidor.

En este marco, la carne vacuna continúa mostrando fuertes subas de precios. Según datos oficiales, el rubro “carnes y derivados” fue uno de los que más aumentó, con incrementos del 6,9% mensual y del 55,1% interanual. Este escenario de precios elevados, junto con la menor oferta, configura un panorama en el que el consumo interno pierde protagonismo frente al impulso exportador.