El presidente Mauricio Macri recibió en la Casa Rosada al embajador Rafael Grossi, el candidato argentino a presidir el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), un órgano de control del desarrollo nuclear de todo el mundo que es clave para evitar el eventual uso bélico de esa energía y que históricamente sirvió para evitar escaladas armamentísticas mundiales.

Durante la audiencia en la Casa Rosada también participaron el canciller Jorge Faurie y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo. Allí Macri ratificó la decisión del Gobierno de impulsar a Grossi para ocupar el lugar que quedó vacante tras la muerte del japonés Yukiro Amano, quien había estado a cargo de la OIEA por tres períodos consecutivos.

Grossi, actualmente al frente de la embajada argentina en Viena, Austria, es un diplomático de carrera con más de 35 años de experiencia profesional en el campo de la no proliferación y el desarme. En tanto el OIEA está integrado por 171 estados miembros y es el principal organismo intergubernamental de cooperación científica y técnica en la esfera nuclear.

La presentación formal de esta candidatura se hará el próximo viernes en el Palacio San Martín, donde además de Grossi y Faurie partipará del acto el secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui.

Fuentes de la Casa Rosada dijeron a Infobae que el canciller Faurie ya habló con sus pares de Estados Unidos, Brasil, Paraguay, Ecuador, Chile, Egipto y la India para que se sumen al apoyo para la candidatura de Grossi. En tanto, en los próximos días el ministro de Relaciones Exteriores continuará la ronda de diálogos con Francia, China, Rusia, Canadá y Gran Bretaña que forman parte de la denominada junta de gobernadores de la OIEA que definen quién se hace cargo del directorio de ese organismo.

El fallecimiento de Amano aceleró todos los plazos para votar por su reemplazante ya que el japonés iba a dejar la OIEA recién en marzo del año que viene. Ahora se votará a fines de octubre y Grossi se presenta como un candidato con altas chances de ganar, ya que desde el 2016 que se viene promoviendo su candidatura. En aquel momento Macri optó por avalar la candidatura de la entonces canciller Susana Malcorra para la secretaría general de Naciones Unidas y no pudo apoyar a Grossi.

Durante la charla de hoy entre Macri y Grosi hubo un fuerte compromiso del Gobierno de respaldar a este diplomático de carrera con más de 35 años de experiencia profesional en el campo de la no proliferación y el desarme. Según expresó la propia Cancillería, a lo largo de su trayectoria Grossi ha demostrado en múltiples foros internacionales sus habilidades personales y profesionales en la materia.

Ya desde los años 80, Grossi recibió una amplia capacitación técnica sobre tecnologías nucleares, ciencia nuclear y aplicaciones nucleares. Entre muchas tareas destacadas participó en las negociaciones de la Convención sobre Armas Químicas y el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

En 2002 fue nombrado jefe de Gabinete de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya. Allí asumió tareas muy delicadas, en especial las referidas al cumplimiento por parte de los Estados miembros, incluida la verificación de la destrucción de las reservas de armas químicas.

Además de ser sherpa argentino para la primera Cumbre de Seguridad Nuclear, en 2010 fue nombrado jefe de Gabinete del OIEA.

En 2015, presidió la Conferencia Diplomática sobre la Convención de Seguridad Nuclear, un hito diplomático convocado para revisar las cuestiones de seguridad nuclear después del accidente en la central nuclear de Fukushima en 2011. Allí, Grossi pudo salvar las diferencias entre los Estados contratantes en cuestiones delicadas y muchas veces divisorias sobre seguridad nuclear, y logró la aprobación unánime de una declaración sobre seguridad nuclear.

Grossi es actualmente el embajador argentino en Austria y representante ante las Organizaciones Internacionales con sede en Viena. Es licenciado en Ciencias Políticas, egresado de la UCA; tiene una maestría en Relaciones Internacionales y un doctorado en Historia y Política Internacional, ambos de la Universidad de Ginebra. Habla inglés, francés, alemán e italiano.

Además, es un comentarista y conferencista frecuente en temas relacionados con la no proliferación y el desarme, y autor de dos libros y varios artículos sobre el tema.

Entre los logros históricos en la materia de parte de la Argentina se destacan las diversas exportaciones de reactores de investigación y tecnología nuclear por parte de la empresa INVAP a Argelia, Perú, Egipto, Australia, Países Bajos y Arabia Saudita. Por otra parte, fue fundamental la política de acercamiento e integración con Brasil, incluido el establecimiento de la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), en 1991.