¿Qué pasa si el voto en blanco o viciado gana en la segunda vuelta electoral 2026?

A pocas semanas de la segunda vuelta presidencial, crece el debate sobre el voto blanco y viciado como forma de rechazo frente a las candidaturas presidenciales de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

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Un grupo de ciudadanos descontento con el resultado de la primera vuelta electoral 2026 promueve que los peruanos voten blanco o viciado para anular la segunda vuelta electoral. (Crédito: Exitosa)

A menos de un mes de la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, una nueva discusión ha comenzado a ganar fuerza en redes sociales y algunos sectores políticos: la posibilidad de impulsar el voto blanco, el voto viciado o incluso el ausentismo como mecanismo para rechazar a ambos candidatos y forzar una eventual nulidad del proceso electoral.

El debate surgió luego de que grupos ciudadanos y algunas figuras políticas promovieran públicamente la idea de una “tercera opción” frente al balotaje del próximo 7 de junio. En medio de la polarización, las denuncias de irregularidades tras la primera vuelta y el rechazo de parte del electorado a las candidaturas finalistas, miles de peruanos comenzaron a preguntarse qué ocurriría realmente si el voto blanco o viciado termina imponiéndose en la segunda vuelta presidencial.

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¿Se pueden anular las elecciones presidenciales por votos blancos o nulos?

La Constitución Política del Perú y la Ley Orgánica de Elecciones establecen que un proceso electoral puede anularse cuando los votos blancos y nulos superan los dos tercios del total de votos emitidos.

Congreso oficializa uso prioritario de infraestructura educativa para jornadas electorales. (Foto: Agencia Andina)
Congreso oficializa uso prioritario de infraestructura educativa para jornadas electorales. (Foto: Agencia Andina)

En términos prácticos, esto significa que los votos blancos y viciados tendrían que superar aproximadamente el 66,6% para que pueda configurarse una eventual nulidad de la elección presidencial.

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El especialista en procesos electorales Luis Egúsquiza explicó en una entrevista pasada con La República que el escenario requerido por la ley es extremadamente alto. “Según la Ley Orgánica de Elecciones, cuando los votos en blanco y nulos sumados superan los dos tercios, se anula el proceso electoral”, precisó.

¿Qué pasaría si se anula la segunda vuelta presidencial?

De acuerdo con la Ley Orgánica de Elecciones, si la elección presidencial fuera declarada nula, el país tendría que convocar un nuevo proceso electoral en un plazo no mayor de 90 días.

Sin embargo, existe debate entre especialistas respecto a si se repetiría toda la elección presidencial desde la primera vuelta o únicamente la segunda vuelta entre los dos candidatos finalistas.

La exministra y abogada Ana Neyra sostiene que la interpretación más razonable es que solo se repita el balotaje. “Si se declara la nulidad, se repite la segunda fase, no todo el proceso electoral desde la primera vuelta, porque cada elección es independiente”, explicó anteriormente.

¿Es posible que realmente se anulen las elecciones?

Aunque legalmente sí existe esa posibilidad, especialistas consideran que el escenario es altamente improbable debido al enorme porcentaje requerido.

DNI peruanos sobre mesa de madera clara, con una urna de la ONPE y cabinas de votación al fondo; una mano deposita un voto.
Documentos Nacionales de Identidad peruanos sobre una mesa de votación mientras un ciudadano deposita su voto en una urna de la ONPE durante una jornada electoral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Históricamente, en el Perú los votos blancos y nulos nunca han alcanzado niveles cercanos a los dos tercios necesarios para invalidar una elección presidencial.

Además, expertos señalan que el ausentismo electoral por sí solo no constituye automáticamente una causal directa de nulidad presidencial según la interpretación predominante de la normativa vigente.

Campañas impulsan el voto viciado

En las últimas semanas, algunos grupos ciudadanos comenzaron a promover campañas públicas para incentivar el voto blanco o viciado como forma de rechazo hacia Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.

Uno de los principales impulsores de esta propuesta es el abogado Rubén Cáceres, quien afirmó que existe una “tercera posibilidad” frente a los dos candidatos finalistas.

“Nos dimos cuenta que hay un tercer candidato, una tercera posibilidad totalmente en manos de los ciudadanos, que es votar viciado”, declaró recientemente en Exitosa Noticias.

Cáceres sostiene que el objetivo de la campaña es impedir que el electorado tenga que escoger entre lo que considera “dos males” y forzar una nueva convocatoria presidencial.