“Me enfrenté hasta lo último”: Rafael López Aliaga admite su derrota electoral tras gritos de fraude, insultos y llamado a insurgencia

El líder de Renovación Popular reconoció su fracaso en los comicios tras semanas de acusaciones infundadas de fraude, insultos a las autoridades electorales y advertencias de una ‘marcha de los cuatro suyos’ si se proclamaban resultados oficiales

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Rafael López Aliaga reconoció su derrota en las elecciones generales tras múltiples acusaciones de fraude sin pruebas, ataques verbales a las autoridades electorales y llamados a la insurgencia
Rafael López Aliaga reconoció su derrota en las elecciones generales tras múltiples acusaciones de fraude sin pruebas, ataques verbales a las autoridades electorales y llamados a la insurgencia

El líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, admitió este jueves su derrota en los comicios generales, luego de múltiples denuncias de fraude sin pruebas concretas, ataques verbales con el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y un llamado a la insurgencia.

“Que quede en la historia que me enfrenté a todos hasta el último aliento”, se lee un clip difundido en su cuenta de TikTok después de que el JNE rechazara de forma definitiva anular las 4.703 mesas de sufragio de la llamada “serie 900 mil”, como él solicitaba.

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Renovación Popular ha reconocido esta resolución y anunció que “agotó todas las instancias”, por lo que su “lucha” contra el supuesto fraude electoral se trasladará al nuevo Congreso, cuya elección, sin embargo, no cuestiona.

Tras la jornada electoral del pasado 12 y 13 de abril, el exalcalde de Lima inició una escalada de denuncias e insultos al considerar que el proceso había sido objeto de fraude debido a los retrasos en la apertura de mesas en Lima, lo que motivó a la renuncia del entonces jefe de de la ONPE, Piero Corvetto.

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Tras los comicios del 12 y 13 de abril, López Aliaga denunció fraude por retrasos logísticos en Lima, insultó y denunció penalmente a los jefes de la ONPE y el JNE, y ofreció dinero a cambio de pruebas, oferta que retiró tras ser acusado de intento de soborno
Tras los comicios del 12 y 13 de abril, López Aliaga denunció fraude por retrasos logísticos en Lima, insultó y denunció penalmente a los jefes de la ONPE y el JNE, y ofreció dinero a cambio de pruebas, oferta que retiró tras ser acusado de intento de soborno

Debido a esos fallos logísticos en el reparto del material electoral, exigió la anulación de los comicios y acusó tanto a Corvetto como al presidente del JNE, Roberto Burneo, de haber “vendido la democracia”.

Desde entonces, encabezó concentraciones frente a la sede del JNE en Lima, donde advirtió que daría 24 horas para revertir los resultados y que, de no hacerlo, llamaría a la “insurgencia civil”. En ese acto, también profirió insultos homofóbicos y amenazas de agresión sexual contra Burneo, lo que generó rechazo de legisladores y organismos, así como denuncias por incitación a la violencia.

Paralelamente, Renovación Popular presentó recursos de nulidad ante los Jurados Electorales Especiales, alegando que la extensión del horario y la instalación tardía de mesas vulneraron la ley y el derecho al voto de los limeños. El propio candidato denunció penalmente al jefe de la ONPE y solicitó su detención, mientras que el director de gestión electoral de la ONPE quedó bajo arresto por presunto incumplimiento de deberes tras admitir errores logísticos.

El exalcalde también ofreció 20.000 soles a cualquier funcionario electoral que entregara pruebas verificables de fraude, pero eliminó la publicación horas después ante las críticas que lo acusaban de intentar un soborno. Sugirió, posteriormente, que el exmandatario chileno Gabriel Boric, así como “lo que queda de Cuba, Venezuela y Bolivia”, estarían implicados en el supuesto fraude.

Primer plano de dos pares de ojos de color marrón superpuestos: el superior sin gafas, el inferior con gafas de montura negra, mostrando detalles de la piel.
Es la segunda vez que López Aliaga fracasa en su intento presidencial; aunque fue electo senador, anunció que no asumirá el cargo y señaló que un accesitario ocupará su lugar en el Congreso

En respuesta, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y la misión de la Unión Europea descartaron esa narrativa y señalaron que las fallas logísticas no constituyeron manipulación del voto. El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, declaró que no se había identificado fraude ni causa de nulidad.

A pesar de estas declaraciones, López Aliaga advirtió que convocaría a una ‘marcha de los cuatro suyos’, en alusión a la movilización popular de julio de 2000 contra la tercera reelección de Alberto Fujimori, con el objetivo de presionar a las autoridades para revertir el resultado electoral.

Es la segunda vez que el líder de Renovación Popular fracasa en su intento de llegar a Palacio de Gobierno. En esta ocasión, también se postuló como candidato a senador, pero anunció que no asumirá ese cargo.

“En estas condiciones, ni loco juramentaría. Eso sería convalidar lo que es un delito. Yo tengo un accesitario que entrará a cubrir mi sitio”, afirmó en entrevista con Panamericana. Consultado sobre si su bancada en el Congreso seguiría su ejemplo, López Aliaga respondió que no sabía y que, “por el bien del país, alguien tiene que quedarse”.

El escrutinio casi finalizado deja a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos Por el Perú) como virtuales candidatos para la segunda vuelta, mientras que López Aliaga quedó en tercer lugar, a unos 20.000 votos de Sánchez.