Con escultura de 26 metros, Junín presenta el Mirador Virgen de Cocharcas como nuevo atractivo regional

Se proyecta un flujo anual de más de 120 mil visitantes, lo que generará nuevas oportunidades económicas para comerciantes, emprendedores y población local

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Sapallanga inaugura el Mirador Turístico
Sapallanga inaugura el Mirador Turístico Virgen de Cocharcas y apuesta por el turismo religioso y cultural

A orillas del cerro San Cristóbal, en Sapallanga, una nueva infraestructura turística empezó a marcar el rumbo de la vida local y del movimiento de visitantes. La entrega oficial del Mirador Turístico Virgen de Cocharcas coincidió con el 169.º aniversario del distrito y reunió a autoridades, vecinos y representantes comunales. El paisaje del valle mostró una imagen distinta: una escultura religiosa de gran altura, espacios para recreación y una plataforma que apunta a convertir el lugar en un punto de referencia para la fe y el turismo regional.

La obra forma parte del proyecto denominado “Mejoramiento de los Servicios Turísticos Públicos de la Virgen de Cocharcas en el cerro San Cristóbal del distrito de Sapallanga”. La inversión superó los cuatro millones y medio de soles y busca consolidar a la localidad como destino de visita para personas de diferentes regiones del país. La propuesta incluye áreas para actividades sociales, zonas de descanso y espacios de acceso público.

La ceremonia de entrega reunió voces que resaltaron el impacto económico y social que se proyecta en el distrito. El alcalde Miguel Paitán Soto expresó que el trabajo con el Gobierno Regional permitió convertir una iniciativa en realidad. Durante su intervención afirmó que el proyecto permitirá “incrementar el flujo turístico anual, estimado en más de 120 mil visitantes”, lo que abrirá nuevas oportunidades para la población local.

Infraestructura y servicios del nuevo mirador

El Mirador Turístico Virgen de
El Mirador Turístico Virgen de Cocharcas fue entregado en el cerro San Cristóbal, coincidiendo con el aniversario del distrito de Sapallanga, en una ceremonia con autoridades, vecinos y representantes comunales.

El Mirador Turístico Virgen de Cocharcas incluye una escultura monumental de 26 metros, dos canchas de vóley, dos canchas de fútbol, patio de comidas, servicios higiénicos, siete casetas, cerco perimétrico, áreas verdes, zonas de recreación, esculturas de danzas típicas, un puente de vidrio, la gruta de la Virgen y un sistema de iluminación que resalta la aureola de la imagen religiosa. La propuesta integra espacios culturales y religiosos con áreas para el encuentro social.

El gerente regional de Desarrollo Económico, Miguel Ángel Rivera Porras, señaló que el mirador representa “una obra emblemática para la zona sur de la región y un símbolo de devoción a la Virgen de Cocharcas”. También informó que, en la actual gestión, se destinó más de 250 millones de soles a proyectos vinculados con corredores turísticos, canales de riego, Procompite e investigación en favor del agro. Además, anunció la creación de nuevos circuitos turísticos para impulsar la economía regional.

El presidente de la Comunidad Campesina de Sapallanga, Rafael Poma Ambrosio, expresó su agradecimiento por la ejecución de la obra y subrayó su aporte para la actividad económica local. En la misma línea, el párroco Enrique Campos Camasca destacó el valor espiritual del espacio, al describirlo como un lugar de encuentro y expresión de fe para los devotos.

Historia y tradición de la devoción a la Virgen de Cocharcas

Se proyecta un flujo anual
Se proyecta un flujo anual de más de 120 mil visitantes, lo que generará nuevas oportunidades económicas para comerciantes, emprendedores y población local.

La tradición relata que Sebastián Quimicchi, natural de San Pedro de Cocharcas, recibió un milagro atribuido a la Virgen de Copacabana, junto al lago Titicaca. Como muestra de gratitud, en 1598 mandó tallar una efigie que fuese su réplica para venerarla en su pueblo. La imagen fue elaborada por Tito Yupanqui, descendiente directo de los Incas. El recorrido hacia la localidad implicó un camino de penitencia y emoción en cada pueblo visitado durante el traslado. Al llegar, se colocó la imagen en la iglesia parroquial mientras se levantaba una capilla.

Con el tiempo, la devoción creció y la Virgen fue asociada con numerosos milagros. La fama del culto impulsó una romería masiva hacia su santuario. La festividad permanece a cargo de la antigua Cofradía y de los quimichos, nombre derivado del apellido Quimicchi, quienes llevan a la imagen en procesión por las principales calles del pueblo. Las celebraciones incluyen actividades religiosas y culturales, además de tradiciones vinculadas con el calendario agrícola.

Existen diversas réplicas de la imagen fuera del departamento de Apurímac, impulsadas por la devoción de sus seguidores. Entre las más reconocidas se encuentran las de Lima, Sapallanga y Orcotuna, en Huancayo. La Cofradía organiza peregrinaciones con imágenes conocidas como “Reina Grande” y “Reina Chica” hacia ciudades como Cuzco y Huamanga, donde los devotos realizan ofrendas.

Durante la celebración regional se desarrollan también actividades populares, como corridas de toros y danzas tradicionales. Estas fechas se relacionan con el periodo posterior a las cosechas y con el ciclo de lluvias. La imagen de la Virgen se representa con un ramillete de rosas y amancay en la mano derecha, y con el Niño Jesús en la izquierda, quien sostiene el mundo mientras bendice al espectador. La advocación es reconocida como propia del Perú y conserva un valor espiritual que trasciende generaciones.