El poder de la siesta en el bebé. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
El poder de la siesta en el bebé. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

Cuántas veces, después de almorzar, pensaste: "Me voy a tirar un ratito y sigo". Y al despertarte te sentís como nueva. Es que la siesta nos renueva la energía. Y nuestro bebé también la necesita, ya que además de eso, le permite tener una digestión descansada (sin idas ni venidas, sin alzarlo, sin hablarle) y libre de sobresaltos (lo que acelera y mejora la digestión).

Sin reglas

"Un bebe feliz, es un bebé que ha dormido bien", sostiene el pediatra Andrés Cohen, quien dice que hay que motivarlo a dormir siestas regularmente, pero siempre su ritmo biológico natural va a determinar cómo y cuándo duerme.

Hay bebés que desde que nacen duermen largos ratos durante el día y establecen fácilmente un patrón de sueño. Otros están bien haciendo siestas cortitas o durmiendo en horarios menos regulares. Lo ideal, según el médico, es una siesta de 3 horas aproximadamente, que debería comenzar por lo menos 30 a 45 minutos después de tomar el pecho del mediodía, para evitar el reflujo gastroesofágico, vómitos post alimentarios, etc.

Señales

¿Cómo notamos si nuestro bebé necesita una siesta? Observando sus movimientos o señales, como por ejemplo que se quede quieto, que no juegue, que bostece, que esté irritable, entre otras. "Como sucede en cualquier edad, cada bebé es un mundo distinto, y reaccionan de diferentes formas, pero por lo general suelen obedecer el horario de la siesta", señala el asesor.

Energía

Lo más probable es que durante su siesta, nosotras también aprovechemos para dormir. ¡Y está buenísimo! Porque como dijimos, es nuestro momento de cargar energías.

¿Te da culpa tirarte a descansar? Te damos la solución: ¡Ayudás a tu bebé! Ya que su crecimiento depende de la energía obtenida de la leche materna. Y para eso, necesitamos estar descansadas. "La ayuda de los papás en los primeros 3 meses, es fundamental, para permitir el mayor descanso posible de las mamás", afirma el profesional, y agrega: "Siempre acostarlos boca arriba o de costado, con una almohadita sosteniendo la posición. Nunca boca abajo".

¿En la misma cama?

La mayoría de las mamás aprovechamos las siestas para dormir con nuestro bebé acurrucados, ya que generalmente "papá no está". Hay entidades que consideran que ésta es una práctica peligrosa por el riesgo de asfixia, y otras que no están para nada en contra . El Dr. Cohen indica que si bien hubo poquísimos de estos casos, es mejor dormir junto al bebé, pero no acurrucados.

Prácticos

El pediatra recomienda lo siguiente para ayudar a dormir la siesta a nuestro bebé:
*Cantale una canción suave.
*Apagá la luz del cuarto.
*Mecelo suavemente.
*Hablale en tono bajo.

Por Paula Labonia / Asesoró el Dr. Andrés Cohen, pedíatra de Swiss Medical Center, M.N: 57.259.

 

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