Vacunar o vacunar, ése es el dilema

A más de un año de la irrupción de la crisis sanitaria persisten más interrogantes que respuestas al plantear funcionarios del gobierno nacional la falta dicotomía entre salud y economía

Sumando todas las acciones y el PBI involucrado, el promedio de 165 países aportaron el equivalente a 7,4% del PBI (de la suma de esos países) para gastos vinculados a enfrentar la pandemia (EFE)
Sumando todas las acciones y el PBI involucrado, el promedio de 165 países aportaron el equivalente a 7,4% del PBI (de la suma de esos países) para gastos vinculados a enfrentar la pandemia (EFE)

Alguien: ¿Cuánto debería pagar el Estado por vacunar a la población? Yo: —Lo que haga falta. Gastos covid-19. ¿Gastó la Argentina en exceso en 2020? ¿Cuánto debería gastar en 2021? ¿En qué? ¿Hay recursos disponibles? Las respuestas se anticipan en el título de esta columna; en lo que sigue, las justificaciones.

Gastos covid-19, Argentina y el mundo en 2020

Durante el último año la emergencia generada por la crisis sanitaria obligó a los gobiernos del mundo a hacer política fiscal expansiva y contracíclica, realizando, en general, gastos focalizados de única vez. De una larga base de datos, que cubre 191 países, surge que 165 de ellos implementaron medidas de aumento del gasto, 62 difirieron o exoneraron el cobro de recursos fiscales y 74 ofrecieron garantías al sector privado. Sumando todas las acciones y el PBI involucrado, estos países aportaron el equivalente a 7,4% del PBI (de la suma de esos países) para gastos vinculados a enfrentar la pandemia, de los cuales sólo 1% del PBI fueron directamente al sector salud. A ello se suman aportes también del 1% del PBI asociados fundamentalmente a gastos tributarios (por ejemplo: exoneraciones o diferimientos impositivos) y 6,1% del PBI correspondientes a medidas por debajo de la línea o aportes de liquidez (fundamentalmente garantías).

Se nota una clara correlación entre nivel de ingresos (PBI) y gastos por emergencia sanitaria en 2020

Agrupando a los países de acuerdo con diferentes criterios de pertenencia, ahora sí considerando cada Estado como una unidad, y teniendo en cuenta sólo los gastos realizados, se nota una clara correlación entre nivel de ingresos (PBI) y gastos por emergencia sanitaria en 2020.

Respuestas de política fiscal a la emergencia sanitaria Covid-19 en 2020
Medidas por encima de la línea (% del PBI) -Elaboración propia en base a FMI
Respuestas de política fiscal a la emergencia sanitaria Covid-19 en 2020 Medidas por encima de la línea (% del PBI) -Elaboración propia en base a FMI

Argentina en foco

Ahora bien. Veamos en qué y cómo gastó la Argentina desde que empezó la pandemia, arrancando por 2020.

En que: Los programas que mayor erogación representaron fueron, en primer lugar, el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), programa de transferencias monetarias que consistió en pagos de $10.000 mensuales para monotributistas de las dos categorías más bajas, trabajadores informales, personal doméstico y beneficiarios de AUH y AUE, representando un universo total de aproximadamente 8,9 millones de personas y cuyos pagos totales se llevaron el 1% del PBI. Le siguieron el salario complementario ATP (Asistencia al Trabajo y Producción) diseñado para asistir a las empresas y sus trabajadores durante la pandemia mediante el pago de una parte de la remuneración, demandó 0,8% del PBI, y la ejecución del Fogar (Fondo de Garantía que maneja el Banco de Inversión y Comercio Exterior, BICE) y del Fondep (Fondo Nacional de Desarrollo Productivo, que otorga financiamiento a micro, pequeñas y medianas empresas y cooperativas), a los que se destinó 0,5% del PBI.

Además, hubo Aportes del Tesoro Nacional (no reintegrables) a las provincias y asistencia financiera a provincias y municipios por un total de 0,4% del PBI. También hubo aportes al Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial por 0,2% del PBI. Por último, los gastos en políticas alimentarias asociados al covid-19 implicaron 0,2% del PBI y las acciones del Ministerio de Salud, que incluyen la compra de vacunas, un 0,1% del PBI. Los demás programas fueron, considerados individualmente, menores.

La Administración Nacional tuvo gastos relacionados con el covid-19 por el equivalente a 3,6% del PBI

Cómo: En términos anuales, como dijimos, la Administración Nacional tuvo gastos relacionados con el covid-19 por el equivalente a 3,6% del PBI. Sin embargo, la pandemia se inició y desarrolló progresivamente a partir de marzo, con el pico de casos (de 2020) en octubre. En el período marzo-diciembre, la Argentina destinó 4,3% del PBI del período y ese gasto, medido en términos del PBI de cada trimestre, fue decreciente; esto es, a medida que los casos diarios aumentaban, el Estado nacional gastaba menos (Gráfico 2). Tal vez eso es razonable porque la economía ya había pasado el valle de la depresión en de mayo, aunque el pico de casos fue posterior.

Argentina: Número de casos y ejecución presupuestaria (% del PBI) por Covid-19 Marzo 2020 – Mayo 2021 (Elaboración propia en base a MECON y Datos Abiertos del Ministerio de Salud)
Argentina: Número de casos y ejecución presupuestaria (% del PBI) por Covid-19 Marzo 2020 – Mayo 2021 (Elaboración propia en base a MECON y Datos Abiertos del Ministerio de Salud)

Ahora veamos qué pasó, hasta hoy (cierre de mayo) en 2021. En primer lugar, resaltemos que, al momento de aprobarse el proyecto de Presupuesto, en diciembre de 2020, el crédito presupuestario por covid-19 se fijó en 0,25% del PBI (PBI estimado oficialmente para el Proyecto). Para esa fecha, la primera ola había pasado y los casos diarios se ubicaban en mínimos similares a los previos al mes de agosto, unos 5.000, y es probable que se pensara que con la llegada de vacunas se evitaría una segunda ola. Aun así, se previó que sólo 0,037% del PBI se destinara a la “adquisición y traslado de vacunas”. Suponiendo un tipo de cambio de $100 por dólar, un costo de USD 20 por dosis (entendiendo que ello incluye costos de transporte y otros asociados), la suma asignada permitía hacerse de unas 6,85 millones de dosis de vacunas.

El Presupuesto 2021 previó que sólo 0,037% del PBI se destinara a la “adquisición y traslado de vacunas”, unas 6,85 millones de dosis

Con información al 31 de mayo, las partidas presupuestarias asignadas para el año para gastos por la emergencia covid-19 suman 0,7% del PBI, con las siguientes partidas mayores (medidas en términos del PBI estimado por FIEL): 0.2% para Fondep y Fogar, 0,2% para el Repro II y 0,2% para la adquisición y traslado de vacunas (Cuadro 1). La nueva cifra destinada a vacunas, utilizando los supuestos utilizados más arriba, implica la posibilidad de adquirir unas 48,2 millones de dosis.

Administración Pública Nacional. Partidas presupuestarias asociadas a la emergencia sanitaria del covid-19 para 2021 (En % del PBI) -Elaboración propia en base a MECON, OPC y FIEL-
Administración Pública Nacional. Partidas presupuestarias asociadas a la emergencia sanitaria del covid-19 para 2021 (En % del PBI) -Elaboración propia en base a MECON, OPC y FIEL-

Hasta el momento, la Administración Nacional ejecutó el equivalente a 0,6% del PBI asignable a los primeros cinco meses del año con el objeto de asistir en la emergencia.

Gasto COVID, casos y ciclo económico

De acuerdo con lo que muestra el gráfico 2, o bien el año pasado el Estado Nacional gastó en exceso o bien este año nos estamos quedando muy cortos. O una tercera alternativa: sólo estamos gastando muy poco en vacunas.

O bien el año pasado el Estado Nacional gastó en exceso o bien este año nos estamos quedando muy cortos

Por lo que vimos de lo que ocurrió en el mundo, aunque sin tener en cuenta nuestra angostísima restricción presupuestaria, no parecería haber habido excesos; menos si se tiene en cuenta que nuestro PBI cayó significativamente más que el promedio de cualquiera sea el grupo de países comparable que consideremos (y ello aumenta la proporción de gasto a PBI); mucho menos, justamente, si vemos que nuestro PBI está todavía, en términos reales, 3% más abajo que antes de llegar a estas tierras la pandemia, que el crecimiento -desestacionalizado- es prácticamente cero, aún sin tener estimaciones oficiales para los meses con la ola actual de unos 30 mil nuevos casos diarios de covid-19, y que la movilidad -medida a través del índice de Google- se encuentra hoy 40% por debajo del nivel pre-pandemia.

Argentina: Movilidad y nivel de actividad febrero 2020 – mayo 2021 (Elaboración propia en base al Índice de Movilidad Local de Google y Ministerio de Economía)
Argentina: Movilidad y nivel de actividad febrero 2020 – mayo 2021 (Elaboración propia en base al Índice de Movilidad Local de Google y Ministerio de Economía)

Hay disponible evidencia clínica de que la vacunación minimiza el contagio -y probablemente evita los casos graves y más costosos tanto en términos de vidas como de recursos-; los datos muestran, además, que en aquellos países en donde la vacunación alcanzó cierto umbral, los casos caen.

Entonces, las mejores políticas, tanto sanitaria como fiscal (y consecuentemente macroeconómica) y de maximización del bienestar, se resumen hoy, en el corto plazo, en adquirir las vacunas necesarias y aplicarlas. Es el caso en que un único instrumento asiste a diversos objetivos. No hay trade-off, es clarísimo y barato. Que los aviones aterricen en Ezeiza.

Está columna fue publicada en Indicadores de Coyuntura de FIEL

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