Profesión logística: qué se necesita para entrar, qué se necesita para crecer

Melina Rottchen, referente en recursos humanos, analiza la rotación en el sector logístico, qué define a un buen líder de equipo y por qué la formación técnica sigue siendo clave para crecer

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Melina Rottchen
Melina Rottchen referente en recursos humanos (Foto: Movant Connection)

“La gente sigue el ejemplo, no sigue títulos”. Con esa convicción, Melina recorre los desafíos de gestionar talento en el sector logístico: desde la rotación sin propósito hasta las habilidades que necesita quien lidera operaciones hoy. Una mirada que cruza el trabajo de campo con la formación y los cambios que trajo el nuevo modelo de trabajo.

¿Qué habilidades debería tener hoy alguien que lidera equipos en logística?

En principio, habilidades blandas: saber comunicar, saber escuchar, ser organizado y estructurado, porque el rubro lo necesita. Y entendiendo la época en la que estamos, también es importante tener algún tipo de acercamiento con la inteligencia artificial, poder incorporar automatización, estructuras y procesos. Que incorpore la tecnología en el crecimiento de la operación. Creo que son las habilidades que más se necesitan hoy.

¿Qué problema identificás en los equipos, sin importar la industria?

El común denominador en todas las empresas, sin importar el rubro, es la rotación de personal. Y la mayoría de las veces viene por problemas de falta de una buena relación humana dentro del equipo o conflictos directos con los jefes o líderes. La falta de liderazgo corrompe muchos equipos y genera niveles altísimos de rotación. Creo que los problemas de liderazgo son la principal causa de conflicto.

¿Qué define a un buen líder en un contexto que cambia todo el tiempo?

Primero, que tenga habilidades blandas, que quiera liderar y que sepa adaptar su estilo según el equipo y el contexto. A lo largo de mi carrera tuve tres equipos muy diferentes. En el primero, el liderazgo era muy empático y contenedor, porque la empresa estaba en conflicto y el objetivo era retener a las personas.

En el segundo, tuve que adoptar un estilo más estructurado y duro: era la primera empleada mujer y la más joven, y el contexto lo necesitaba. Igual mantuve mi forma de ser: explicaba el porqué de cada decisión.

En el tercero, que es el equipo que tengo ahora, soy mucho más motivadora y cercana. Les digo siempre: sáquenme todo lo que saben, crezcamos juntos. La capacidad de adaptar el liderazgo es lo que hace que un equipo funcione o deje de funcionar.

Líder en logística
"La persona que ocupa un rol de liderazgo tiene que ser un ejemplo a seguir", asegura Melina (Foto: Shutterstock)

¿El liderazgo se puede aprender o hay personas que simplemente no están hechas para ese rol?

No todas las personas tienen potencial para ser líder. Hay gente que tiene los conocimientos técnicos, que sabe hacer muy bien su trabajo, pero le falta la otra parte: las habilidades blandas que requiere el rol. Empatía, buena comunicación, ser un referente.

La persona que ocupa un rol de liderazgo tiene que ser un ejemplo a seguir. No puedo pedirle a un equipo que haga algo que el responsable del equipo no hace. La gente sigue el ejemplo, no sigue títulos. Y el liderazgo no es un premio a un buen trabajo, sino un rol adicional que uno puede ocupar o no.

¿Qué tan importante es la formación para crecer en logística o comercio exterior?

Es algo que me preguntan mucho: si el título es importante para trabajar en logística o en comercio exterior. La realidad es que para ingresar al sector no es difícil sin un título. Pero para crecer, ya sea en mandos medios o altos, te lo van a pedir. Así que no abandonaría la posibilidad de profesionalizarse en lo que uno ya sabe hacer.

Lo mismo con el idioma inglés: muchos me dicen que como ya arrancaron a trabajar, no lo necesitan. Pero para crecer es necesario, y más si uno piensa en trabajar para afuera. El idioma viene de la mano del crecimiento.

¿Qué es lo que más te llama la atención hoy en día del mercado laboral?

Lo que más me sorprende es el movimiento constante de personas hacia nuevos empleos, pero sin un propósito. Veo que la gente va pasando de una empresa a la otra sin un objetivo claro. Me pasa mucho en entrevistas: cuando pregunto qué es “algo mejor” que están buscando, suele haber un vacío.

Muy pocas personas tienen el autoconocimiento para saber qué es lo mejor para sí mismas. No hay empresa que se pueda definir como la mejor en términos generales. Empezar a definir qué es lo mejor para uno es un trabajo de autoconocimiento que es un paso clave a la hora de pensar la carrera profesional.