
Un estudio elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) midió la incidencia del flete en el precio final de tres productos de la canasta básica: aceite, yerba mate y azúcar. Los resultados indican que la participación del transporte se ubica entre el 1,78% y el 5,13% del valor minorista, según el producto y la distancia recorrida.
El análisis tomó como referencia valores de góndola de marcas líderes en canales minoristas, con IVA incluido, y tarifas reales de transporte desde la planta productora hasta los centros de distribución en Buenos Aires. Para garantizar representatividad territorial, se consultaron promedios tarifarios de tres cámaras regionales asociadas a la Federación, con presencia en distintos polos productivos del interior del país.
Metodología: tarifas reales y costo estructural puro
La metodología excluyó promociones y descuentos estacionales con el objetivo de reflejar el costo estructural puro de la operación. Este criterio permite aislar la variable logística del comportamiento coyuntural del mercado y obtener una lectura más precisa sobre el peso efectivo del flete dentro de la cadena de valor de cada uno de los productos seleccionados para el análisis.
Los datos tarifarios surgen de promedios reportados por la Asociación Misionera de Transportistas de Carga (AMITRAC), el Centro de Transportistas de Cargas de Cañuelas (COCATRA) y la Asociación de Transportadores de Cargas de Tucumán (ATC Tucumán). La diversidad geográfica de estas fuentes fortalece la validez del análisis al incorporar distintas realidades operativas y de infraestructura vial regional.
Producto por producto: los números del flete
En el caso de la yerba mate, el costo para trasladar una tonelada desde una planta productora en Misiones hasta un centro de distribución en Buenos Aires —un recorrido de 1.200 km— asciende a $87.620. Con un precio de góndola de $4.919 por kilo, el componente logístico representa el 1,78% del valor final que abona el consumidor en el canal minorista.
El aceite registra una incidencia comparable. Transportar una tonelada desde la planta hasta la región metropolitana de Buenos Aires, a lo largo de 700 km, tiene un costo de $61.765. Dado que el precio minorista es de $3.370 por botella, la participación del transporte equivale al 1,83% del valor de venta. En este caso, la menor distancia recorrida no implica una menor participación relativa del flete en el precio final.
El azúcar presenta la mayor participación del flete entre los tres productos analizados. Trasladar una tonelada desde Tucumán hasta Buenos Aires —1.230 km— tiene un costo de $76.960. Con un precio de góndola de $1.499 por kilogramo, la incidencia del transporte alcanza el 5,13%. Esta proporción más elevada responde al menor valor unitario del producto frente a los costos fijos del traslado a larga distancia.

La lectura del sector
Cristian Sanz, presidente de FADEEAC, explicó que el sector actúa como un eslabón eficiente dentro de la cadena alimentaria: “La evidencia técnica indica que, incluso con tarifas reales y sin distorsiones, su participación en el precio final resulta marginal frente a otros componentes estructurales“. El directivo también destacó que el autotransporte aporta previsibilidad y alcance territorial al sistema productivo nacional.
El estudio también evidencia que la distancia recorrida no es el único determinante de la incidencia logística: el valor unitario del producto opera como variable igualmente relevante. Bienes de mayor precio por unidad de peso, como el aceite o la yerba mate, absorben proporcionalmente menos el costo del flete que productos de menor precio relativo, como el azúcar, incluso cuando los trayectos son de extensión comparable o mayor.
La disponibilidad de información desagregada sobre la estructura de costos en la distribución de alimentos constituye un insumo técnico de valor para operadores logísticos, cargadores e instituciones de planificación sectorial. Este análisis permite identificar con precisión los factores que inciden sobre el precio al consumidor y orienta decisiones vinculadas a la eficiencia operativa y a la asignación de recursos dentro de la cadena.
A medida que el debate sobre la formación de precios en la cadena de abastecimiento gana presencia en la agenda productiva argentina, contar con mediciones objetivas y metodológicamente sólidas resulta cada vez más necesario. El relevamiento de FADEEAC aporta una referencia técnica verificable que puede contribuir a una discusión más precisa sobre el rol de cada eslabón en la determinación del valor final de los alimentos básicos.
Últimas Noticias
Acuerdo UE - Mercosur: la vía para reforzar la histórica alianza comercial entre Argentina y Brasil
La integración bilateral y la inteligencia de mercado aparecen como ejes clave para potenciar exportaciones y construir una estrategia conjunta frente al mercado europeo

Estrategia y tiempos, las claves detrás del transporte internacional de cargas
Pehuen Petrucci, responsable de empresas de comercio exterior dedicadas al transporte internacional de cargas, explica cómo la planificación y la lectura de los tiempos reales impactan en la toma de decisiones operativas

Alimentar a escala: logística, distribución y eficiencia en la cadena alimentaria
Fernando Uranga, director de una organización enfocada en el hambre, la nutrición y la inseguridad alimentaria, explica cómo la operación logística permite llevar alimentos recuperados a quienes más los necesitan

La ANSV aprueba nuevos cursos de capacitación técnica para conductores de carga
Los programas incorporan prácticas para la manipulación segura y la conducción preventiva, con el fin de mejorar la eficiencia y reducir riesgos en la cadena logística

Documentación, costos y volumen, el detrás de escena del comercio exterior
Lorena Iacobelli, gerente de comercio exterior en una empresa importadora y distribuidora, explica cómo evolucionaron los KPIs del área, el foco actual en costos y el rol del seguimiento integral de cada operación



