El orden en que trapeas los cuartos importa: el error que hace que tu casa nunca quede limpia

Una secuencia estratégica al limpiar puede marcar la diferencia en la salud de toda la familia, minimizando riesgos invisibles

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Una persona, vestida con jeans y camisa clara, trapea un suelo de mosaico brillante en una estancia moderna y luminosa con grandes ventanales y plantas.
Diarrea, fiebre y vómito figuran entre los síntomas más comunes de una higiene doméstica deficiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Trapear sin un orden definido es uno de los errores más frecuentes en la limpieza del hogar.

El problema no es la frecuencia ni el esfuerzo: es el recorrido. El Manual de Saneamiento Básico de la Agencia de Protección Sanitaria del Gobierno de la Ciudad de México ofrece información para saber cuál es el orden correcto para evitar esparcir organismos dañinos para la salud al momento de hacer la limpieza en los hogares.

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Vista trasera de una persona trapeando el suelo de baldosas grises de una cocina moderna con gabinetes blancos y electrodomésticos de acero inoxidable, con un perro.
La falta de higiene doméstica aumenta el riesgo de enfermedades gastrointestinales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La importancia del saneamiento básico en la limpieza del hogar

La Agencia de Protección Sanitaria advierte que una limpieza inadecuada dentro del hogar propicia la contaminación del agua y los alimentos, fomenta la proliferación de fauna nociva —cucarachas, mosquitos y ratas— y eleva el índice de enfermedades gastrointestinales.

Los síntomas más comunes asociados a una higiene doméstica deficiente incluyen malestar general, dolor de estómago, diarrea, fiebre, náuseas y vómito. Sin atención oportuna, estas condiciones pueden derivar en complicaciones graves.

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Desinfectar superficies con cloro o productos a base de pino reduce la presencia de microorganismos patógenos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El saneamiento básico, señala el Manual, es fundamental para garantizar la salud de la familia y de la comunidad. Dentro del hogar, las prácticas de limpieza y desinfección son centrales en la prevención de enfermedades relacionadas con el agua, los alimentos, las manos, la disposición de basura, el manejo de baños y la presencia de animales.

Factores de riesgo y consecuencias de la limpieza inadecuada

La contaminación cruzada ocurre al trasladar suciedad o microorganismos patógenos de un área a otra, en particular cuando se usa el mismo trapeador o utensilio sin desinfectar entre áreas del ho.

El contacto entre áreas sucias y limpias facilita la presencia de materia extraña, sustancias tóxicas o gérmenes en espacios previamente higienizados.

Un plato de Petri con colonias de moho de colores verde y blanco sobre una encimera de madera en una cocina, con una esponja sucia y un fregadero al fondo.
Lavar las manos antes y después de cada tarea de limpieza reduce el riesgo de contaminación dentro del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un ejemplo concreto que documenta el Manual: trapear primero el baño y luego la sala sin cambiar el agua ni desinfectar el trapeador transfiere bacterias y residuos que afectan la limpueza de otras áreas del hogar.

La identificación de los factores de riesgo en el entorno doméstico, precisa la Agencia de Protección Sanitaria, permite priorizar los espacios que deben limpiarse primero para evitar el traslado de microorganismos patógenos.

El orden correcto para trapear y limpiar los cuartos

Para evitar la recontaminación, el Manual de Saneamiento Básico establece iniciar por las zonas con menor riesgo y avanzar progresivamente hacia las áreas más expuestas a agentes infecciosos. El orden recomendado es:

1. Recámaras: espacios de bajo tráfico de microorganismos; comenzar aquí preserva la limpieza de las superficies.

2. Sala y comedor: zonas de convivencia donde se acumula suciedad, pero sin contacto directo con desechos o agua contaminada.

Infográfico que muestra el orden correcto para trapear una casa, comenzando por las recámaras y avanzando hacia sala, comedor, cocina y baños, con un limpiador.
Este infográfico detalla la secuencia óptima para trapear el hogar, comenzando por las recámaras y finalizando con los baños, para prevenir la recontaminación y asegurar una limpieza profunda y segura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

3. Cocina: requiere mayor atención por la manipulación de alimentos; se trapea después de recámaras y sala para no llevar contaminantes de otras zonas.

4. Baños: los espacios con mayor riesgo de contaminación por la presencia de excretas y humedad; siempre al final, para evitar la diseminación de microorganismos hacia el resto del hogar.

Durante la limpieza, la Agencia de Protección Sanitaria recomienda usar agua limpia y, de ser posible, desinfectada. Cambiar el agua del balde entre áreas —especialmente antes y después del baño— es indispensable. También se recomienda lavar el trapeador con agua y desinfectante antes de usarlo en un nuevo cuarto.

Mujer arrodillada friega un piso de mosaico con un cepillo, mientras una cubeta de plástico sucia está a su lado. La habitación está ordenada e iluminada.
Cambiar el agua del balde entre cuarto y cuarto evita trasladar bacterias de una zona a otra. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medidas adicionales para una limpieza efectiva

Además de la información sobre el correcto orden del trapeado en el hogar, el Manual de la Agencia de Protección Sanitaria enumera medidas adicionales para mantener la casa verdaderamente limpia:

  • Mantener ventilación adecuada en todos los ambientes.
  • Limpiar y desinfectar superficies con productos como cloro o desinfectantes a base de pino.
  • Lavar las manos con frecuencia antes y después de las tareas de limpieza.
  • Separar y desechar los residuos sólidos en botes con tapa.
  • Limpiar y desinfectar los depósitos de agua al menos cada seis meses.

El orden correcto al hacer la limpieza del hogar previene la aparición de plagas y el desarrollo de enfermedades transmitidas por animales o microorganismos infecciosos, de acuerdo con el material de Agencia de Protección Sanitaria.

Se observa a una persona trapeando un piso de mosaico con una escoba cubierta por una jerga limpia, junto a una cubeta de plástico en un hogar ordenado.
Lavar el trapeador con desinfectante antes de usarlo en un nuevo cuarto es tan importante como el orden en que se recorren los espacios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

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