Cabré y Laurita, muy enamorados. Foto: Christian Beliera/GENTE
Cabré y Laurita, muy enamorados. Foto: Christian Beliera/GENTE

Cuando Laurita Fernández (28) entró casi corriendo al hall del teatro Lola Membrives para hacer la entrevista con GENTE, Rufina (5), la hija de su novio, Nicolás Cabré (39), iba aferrada a su cuello, dormida. Saludó a los apurones, avisó que el actor estaba estacionando su auto y pidió un minuto para llevar a la nena al camarín.

En la escena anidaba un sueño, que ella reveló: "¿Si me ilusiono con ser mamá? Sin dudas. Estar tanto tiempo con Rufi es un aprendizaje. La verdad, nunca fui muy Susanita. Siempre dije que no era mi meta ser madre a cualquier precio, de cualquier manera. Así que más que estar con Rufi, o ver a amigas que ya tienen hijos, siempre supuse que ese deseo llegaría cuando alguien me lo despertara a partir del amor, y eso sucede ahora. Quiero formar una familia con Nico, quizás no ya mismo que estamos con este proyecto, pero encontraremos el momento indicado".

Ya instalado en una silla a su lado, Cabré la miraba como lo hizo casi todo el tiempo que duró la entrevista: embelesado. Se sabe: los chicos no le tiran los brazos a cualquiera.

Laurita y Cabré, muy enamorados. Foto: Christian Beliera/GENTE
Laurita y Cabré, muy enamorados. Foto: Christian Beliera/GENTE

–Entre la hija y la nueva novia del papá muchas veces se da una competencia. ¿Cómo llevás la relación?

Laura: Yo soy hija de padres separados, así que viví la situación de la novia de papá y el novio de mamá. Era más grande, pero verlos felices a ellos me ponía bien. En este caso, Rufi me hizo las cosas muy fáciles. La conocía de la época de Sugar, y pasábamos mucho tiempo juntas. ¡Hablaba más con Rufi que con él, jaja! Igual, al principio de nuestra relación fuimos muy cuidadosos y respetuosos.

Nico:Mi hija es muy perceptiva, y está rodeada de amor real. A mí lo único que me importa es que esté cuidada, querida y respetada, tanto de mi lado como del de la mamá. Y es así. Un hijo te hace entender que no sos la prioridad, de ninguna manera. Hay que correrse del protagonismo y escucharla. Y cuando el respeto y el amor son verdaderos y no fingidos "porque le tengo que caer bien", los chicos lo saben.

En el verano, junto a Rufina disfrutaron de la playa. Foto: Archivo Atlántida.
En el verano, junto a Rufina disfrutaron de la playa. Foto: Archivo Atlántida.

–Este año, tanto vos como la China (Suárez)tienen una agenda laboral muy cargada. ¿Cómo se organizan en esas circunstancias con Rufina?

N:Bien. Tenemos los días que le corresponden a cada uno. Entendemos cuando el otro está en momentos como éste, a días de un estreno… Nos vamos adaptando. Una de las ventajas de tener buena relación es ésa, que le puedo decir: "Mirá, estoy medio complicado. ¿La podés tener?". Y al revés: "¿Te la puedo robar tal día?", que por ahí era el que iba a estar con ella.

–Y Rufina, al estar tanto en camarines o en el back de un set de grabación, ¿la pasa bien y se divierte, o se aburre?

N:Noooo… Es la dueña del teatro. Tiene su camarín, va, viene, se mueve. Me llena de orgullo cómo se relaciona. Conoce a todos y entiende todo: sabe cuándo tiene que hacer silencio. Hace su vida acá. La veo feliz.