Paula Chaves a punto de volver a la tele (Foto Christian Beliera/GENTE)
Paula Chaves a punto de volver a la tele (Foto Christian Beliera/GENTE)

Tardó algo más de un año en tomar la decisión. "A fuego más lento que el de un buen merengue", dice, ahora que sabe qué es la cristalización del chocolate y que para el budín de bananas no hay mejores que las "pasadas". Paula Chaves (33), mamá de Olivia –4– y Baltazar –1–) cambió, "con sensatez y sabiduría personal", los conflictos entre famosos por los culinarios.

En 2016, estando aún al frente de Este es el show (eltrece), Tomás Yankelevich, ex programador de Telefe, la tentó para conducir Despedida de solteros, en dupla con Pedro Alfonso (38), su marido. Y a fines de 2017, el canal ya en manos de Darío Turovelzky, arremetió con Bake off Argentina. Fue entonces que, después de ocho años y con el mood de quien se independiza de la casa de sus padres, Chaves le dijo "adiós" a Ideas del Sur.

"Fue un gran corte de cordón –describe–. Me significaba mucho más que irme de un lugar laboral. Este último verano, entre abrazos de 'te quiero mucho' y '¡vamos a extrañarte tanto…!', tuve charlas en llanto con Fede Hoppe. Pero ganó la satisfacción de haberme escuchado, de mi convicción".

–¿La situación económica en Ideas del Sur hizo más fácil el desprendimiento?

–Sin dudas le quitó culpa y sentimentalismo a la despedida. La empresa estaba demasiado desgastada. Imaginate que para la última temporada de Este es el show cerré mi contrato un viernes y salimos al aire el lunes. Y recién al momento de empezar pudimos cobrar diciembre del año anterior. Yo siento que dejé Indalo. Porque la Ideas de 2010, con ese espíritu de "juntos y para adelante", ya había dejado de existir.

Paula Chaves (Foto Christian Beliera/GENTE)
Paula Chaves (Foto Christian Beliera/GENTE)

–¿Cuánto te deben?

–Mucho. Dos sueldos enteros y arreglos comerciales por acercar las marcas que me acompañan siempre. Pero como están en concurso, no se puede actuar en la justicia. Para ellos, el plan perfecto. Nadie demandó. A quienes enviaron carta documento se les prohibió la entrada y a los que eligieron el retiro voluntario se les deben cuotas. Es doloroso ver hoy a amigos productores pidiendo changas para poder pagar el alquiler…

–¿Cómo fue esa despedida con Marcelo (Tinelli)?

–Por WhatsApp. Nunca tuvimos una relación tal como para llamarlo. ¡Me puse tan nerviosa…! Escribí y borré el mensaje ochenta veces… ¿Cómo le caería? No quería irme enojada, ni que sintieran mi cambio como traición. Le expliqué mis razones. Y me devolvió un audio de dos minutos, diciendo que me quiere… Me agradeció por haber llevado tan bien puesta la camiseta. Eso me tranquilizó. La mano de Marcelo me dio popularidad, la chance de comprar mi primera casa y hasta una familia. Él me cambió la vida.

Junto al equipo de Bake off Argentina preparan el debut por Telefé.
Junto al equipo de Bake off Argentina preparan el debut por Telefé.

–Más allá de los problemas financieros, ¿tu decisión habría sido la misma? Porque tengo entendido que La Flia (la nueva productora de Marcelo Tinelli) te ofreció un programa parecido a Este es el show…

–Sí, hubiese decidido lo mismo. Porque habían madurado otros factores. Por un lado, ya no resistía un ciclo diario: necesitaba tiempo para vivir, para ir a buscar a Olivia al Jardín… Y por otro, me sedujo cambiar de formato. Aprendí el oficio del vivo en Este… Pero cada vez me costaba más hacer "espectáculos": sentía que no me salía especular con la vida de la gente. Me afectaba que los famosos se enojasen por lo que pudiese comentar. ¡No te das una idea! Todos los días llamaba cada uno para quejarse, amenazando con que se bajaría del Bailando. Me daban ganas de decirles: "¡Pero pará! Estás en ShowMatch, ¿qué pretendés?". Era agobiante. Por eso, cuando me ofrecieron Bake off pensé: "¡Ay, sí…! ¡Hablar con gente común!".

Paula Chaves emprende un nuevo desafío laboral (Foto Christian Beliera/GENTE)
Paula Chaves emprende un nuevo desafío laboral (Foto Christian Beliera/GENTE)

–¿Creés que, en cierto modo, el destino te empujó a crecer?

–No diría que este cambio es "crecimiento". No necesitaba conducir sola para sentirlo; nunca fue mi fin. Jamás apunté a eso. De hecho… ¿a qué apunto? (risas) No soy mujer de grandes metas; por eso me es más fácil disfrutar lo que me toca. Hoy estoy entusiasmada explorando el entretenimiento-reality que, creo, es mi camino.

–Una vez dijiste que hubieras querido ser 'chica Cris Morena'.

–¡Re! Estoy por retomar mis clases de danza y teatro, que tanto extraño. Lo único que no sé es cantar. Aunque hoy en día no necesitás ser Céline Dion. Con un poco de tecnología te tocan la vocecita y ya… (se ríe).

–Imagino que Pedro también debe estar recibiendo propuestas. Al menos existe un rumor sobre la conducción de un formato de entretenimientos.

–Pedro es de las pocas personas que viven el "hoy y ahora". Por el momento está relajadísimo en casa, y no quiere saber nada con nadie. A veces le pregunto: "¿Qué pensás de todo esto?". Y nada. Está feliz, ocupándose de los chicos.

Paula Chaves (Foto Christian Beliera/GENTE)
Paula Chaves (Foto Christian Beliera/GENTE)

–Me recuerda a la tapa de GENTE en la que decías "hoy elijo ser ama de casa", que abrió tanta polémica. En este contexto, ¿podrías dar el mismo titular?

–Por un lado pienso: "¡Cómo hay que cuidarse tanto de lo que uno dice, incluso cuando se trata de una propia elección!". Pero por otro celebro que haya reacción, por más exagerada que sea. Porque eso genera debate, discusión, conciencia…

–¿Aun pagando el precio de las agresiones? Porque fuiste blanco de las propias mujeres…

–Se me vinieron al humo por mostrarme muy chic, sosteniendo la aspiradora con dos dedos. Me decían: "¡Estás exigiendo que una madre esté así de espléndida a poco de haber parido!". Nadie entendió que se trataba de una producción fotográfica. Vivimos en una época de crítica despiadada, potenciada por la impunidad de las redes. Si me muestro delgada (perdió 27 kilos luego del nacimiento de Baltazar, de un año y medio) me juzgan por querer "vender perfección". Si después de parir me pongo el vestido blanco con el que conduje la red carpet del Martín Fierro, sabiendo que no tengo las medidas ideales aunque el diseño me fascina… ¡me aniquilan! Sí, mi cuerpo cambió: estoy más grande y no añoro el pasado. Cuesta, pero la fórmula es quererse como se es. Ya no me dejo influir por nadie. La única crítica que me pesa es la de mi familia.

–¿Cuál fue la última?

–(Se ríe) La de Olivia. ¡Está tan novelera…! ¡Se puso a llorar con una angustia…! Le dije: "Mi amor, ¿cómo puedo ayudarte?". Y me respondió: "No trabajando tanto. ¡Estamos todo el día con papá!". Soy esclava de la culpa y no voy a cambiar.

Por Sebastián Soldano