La ira eleva el riesgo de enfermedades crónicas en mayores de 80 años

Investigadores canadienses identificaron que esa emoción puede alterar la respuesta de las defensas y acelerar el deterioro físico en la vejez avanzada

Guardar
Google icon
Hombre mayor de espaldas en sillón, ventana con cortinas, tensiómetro digital en mesa, dos frascos de medicamentos anaranjados, un frasco blanco.
La ira en adultos mayores de 80 años elevó el riesgo de inflamación y enfermedades crónicas, según un estudio publicado en Psychology and Aging (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ira en adultos mayores podría ser más perjudicial para la salud física que la tristeza, según una investigación publicada en Psychology and Aging por la American Psychological Association. El estudio la vinculó con inflamación y enfermedades crónicas en personas de 80 años o más.

Meaghan A. Barlow, autora principal del estudio e investigadora de Concordia University, señaló que, con la edad muchas personas dejan de hacer actividades que antes realizaban, pierden a su pareja o ven reducida su movilidad física y eso puede generar enojo. También añadió que el estudio mostró que la ira puede contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas, mientras que la tristeza no mostró ese vínculo.

PUBLICIDAD

Carsten Wrosch, coautor del estudio y también investigador de Concordia University, indicó que la experiencia diaria de la ira se relacionó con mayores niveles de inflamación y enfermedad crónica en las personas de 80 años o más. El investigador precisó que esa asociación no apareció entre los adultos mayores de menos edad.

Cómo se hizo el estudio

Mano de persona mayor arrugada apretando una bola antiestrés roja. Junto a ella, un folio con gráficos y una jeringa transparente sobre una mesa blanca.
Los participantes respondieron durante una semana cuestionarios sobre ira y tristeza, y el equipo midió la inflamación con muestras de sangre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores analizaron datos de 226 adultos mayores de Montreal con edades de 59 a 93 años. Dividieron a los participantes en dos grupos: vejez temprana, de 59 a 79 años, y vejez avanzada, de 80 años en adelante.

PUBLICIDAD

Durante una semana, los participantes respondieron cuestionarios breves sobre cuánta ira o tristeza sentían. El equipo también midió la inflamación con muestras de sangre y preguntó si padecían enfermedades crónicas relacionadas con la edad.

Explicaron que esa reacción ayuda a proteger y sanar al organismo, pero, si se prolonga, puede derivar en enfermedades crónicas en la vejez. Barlow sostuvo que la tristeza puede ayudar a los adultos mayores de más edad a ajustarse a desafíos como el deterioro físico y cognitivo asociado a la edad.

El rol de la tristeza y su posible efecto

Mujer mayor con cabello gris sentada de espaldas en un sillón tapizado junto a una ventana con cortinas. Hay una mesa auxiliar con taza y libros.
La investigación planteó que la tristeza puede ayudar a los adultos mayores a ajustarse al deterioro físico y cognitivo asociado a la edad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Barlow añadió que esa emoción de tristeza puede facilitar que abandonen metas que ya no son alcanzables. La investigadora también planteó que no todas las emociones negativas son malas por definición y que algunas pueden resultar útiles en ciertas circunstancias.

En cambio, describió la ira como una emoción que impulsa a actuar y perseguir metas, pero que puede volverse problemática después de los 80 años, cuando muchas pérdidas son irreversibles y algunos placeres quedan fuera de alcance.

Los autores sugirieron que la educación y la terapia pueden ayudar a los adultos mayores a reducir la ira. Plantearon que ese apoyo puede centrarse en la regulación emocional o en mejores estrategias para afrontar los cambios inevitables del envejecimiento.

Esa línea de trabajo parte de distinguir qué emociones negativas dañan la salud, cuáles no la afectan y cuáles incluso pueden cumplir una función de ajuste. A partir de esa diferencia, los especialistas podrían orientar a las personas mayores hacia formas más sanas de afrontar la pérdida y dejar atrás el enojo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La razón por la que el entrenamiento de fuerza está cambiando el envejecimiento femenino

Especialistas coinciden en que incorporar trabajo de resistencia de forma progresiva puede aportar beneficios relevantes para la salud y la autonomía en la adultez mayor, con rutinas adaptadas a cada nivel y condición

La razón por la que el entrenamiento de fuerza está cambiando el envejecimiento femenino

Día de los Abuelos: entre el disfrute sin ataduras, la presión familiar y el alerta por la sobrecarga del cuidado

La conmemoración suma una discusión concreta sobre vínculos y bienestar. El intercambio intergeneracional puede dar energía, pertenencia y sentido. Pero no debería borrar vida social ni autocuidado

Día de los Abuelos: entre el disfrute sin ataduras, la presión familiar y el alerta por la sobrecarga del cuidado

Para José Trop, el contacto directo con abuelos es clave: “Lo más importante es la comunicación, poder escuchar, hablar, jugar, amar y emocionarse con los seres queridos”

El presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Rosario insistió en la cercanía afectiva entre generaciones y remarcó que las pantallas no sustituyen el trato presencial en el cuidado cotidiano de los mayores

Para José Trop, el contacto directo con abuelos es clave: “Lo más importante es la comunicación, poder escuchar, hablar, jugar, amar y emocionarse con los seres queridos”

Mick Jagger cumple 83, rompe el mito de la vejez y lanza una promesa de regreso con los Rolling Stones

En un pódcast de The New York Times, el líder de la banda se desmarca de la idea de “ganar” con los años. Habla de límites concretos y deja abierta una próxima vuelta al directo

Mick Jagger cumple 83, rompe el mito de la vejez y lanza una promesa de regreso con los Rolling Stones

El día que Borges pensó en dar vuelta el argumento de Bioy Casares imaginando una “Guerra del Cerdo” al revés

El escritor cortó así una tradición narrativa gerontofóbica que llevaba décadas. Publicó su idea como divertimento pero como se sabe no escribió la novela. Hasta hoy, nadie ha aceptado el desafío borgesiano

El día que Borges pensó en dar vuelta el argumento de Bioy Casares imaginando una “Guerra del Cerdo” al revés