Por qué los precios de la gasolina suben rápidamente y tardan tanto en bajar en Estados Unidos

Las recientes tensiones en Medio Oriente originaron un aumento abrupto en el costo del combustible, pero la rebaja en las estaciones avanza lentamente ante estrategias de recuperación de liquidez por parte de los minoristas

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Cartel azul y blanco de una gasolinera Exxon muestra precios de gasolina, incluyendo 4.89, 4.99 y 5.79, con una bandera de EE.UU. en segundo plano
El precio de la gasolina en Estados Unidos baja tras el pico causado por el conflicto en Medio Oriente, aunque las rebajas en las estaciones de servicio avanzan lentamente (Reuters)

Los precios de la gasolina en Estados Unidos comenzaron a ceder tras el reciente pico motivado por el conflicto en el golfo Pérsico, pero la disminución en las estaciones de servicio avanza con lentitud.

Minoristas como Alex Weatherall, gestor de una gasolinera en Sherborn, Massachusetts, elevaron los valores en el surtidor hasta 33,8% para compensar el fuerte salto en el costo mayorista y buscan recuperar liquidez gradualmente, una tendencia analizada por The New York Times que reveló el complejo entramado detrás del precio final al consumidor y su impacto en la economía cotidiana.

El margen de ganancia del sector quedado expuesto durante esta crisis: según la National Association of Convenience Stores, aunque la venta de combustibles genera el 65% de los ingresos, apenas representa el 39% del beneficio total de las estaciones.

El resto depende de tiendas de conveniencia y servicios accesorios, que experimentan una baja en ventas cuando suben los combustibles. James Linton, presidente de Folk Oil en Michigan, aseguró: “Si tuviera que depender únicamente del combustible como fuente de ganancia, no podría sostenerme en el negocio”.

La venta de gasolina representa solo el 39% de los beneficios de las estaciones en EE.UU., pese a generar el 65% de sus ingresos totales (REUTERS/Mike Blake)
La venta de gasolina representa solo el 39% de los beneficios de las estaciones en EE.UU., pese a generar el 65% de sus ingresos totales (REUTERS/Mike Blake)

Comportamiento de precios y márgenes en las gasolineras

El fenómeno obedece a una lógica bien documentada en el comportamiento económico. Los surtidores tienden a subir los precios de la gasolina de inmediato ante un alza súbita en el costo del barril, pero retrasan las rebajas cuando el precio cae.

La explicación, según Matthew Lewis, profesor de economía en Clemson University, es que el precio de referencia para los consumidores suele ser el de la semana previa, lo que permite que las gasolineras mantengan valores elevados sin perder clientela: “Si los costos bajan 20 centavos, y la estación reduce el precio 5 o 10 centavos, los consumidores pensarán que es un buen acuerdo comparado con lo que creen que debería costar”.

Transformaciones en la competencia y el impacto tecnológico

La consolidación del rubro ha complicado el panorama competitivo. En las últimas décadas, grandes petroleras como Exxon Mobil o Shell vendieron sus redes de estaciones a operadores independientes.

Esta fragmentación generó cadenas regionales de gran escala, como Sheetz, Wawa o Buc-ee’s, y conglomerados internacionales como EG Group, con cerca de 1.800 tiendas bajo marcas como Cumberland Farms o Turkey Hill. La Federal Trade Commission intervino el año pasado al exigir a Circle K la venta de 35 estaciones para poder adquirir 270 locales de Giant Eagle, lo que evidencia la preocupación oficial por el riesgo de prácticas dominantes.

Al mismo tiempo, la digitalización y la recopilación de datos avanzan en el mercado. Compañías como PDI Technologies, propietaria de la plataforma GasBuddy, emplean programas que ajustan los precios automáticamente y envían promociones personalizadas.

Este último aspecto, según el especialista Lewis, facilitó episodios de colusión tácita en otros países, aunque la magnitud en Estados Unidos sigue siendo difícil de medir por la falta de datos accesibles.

La reacción de las gasolineras ante variaciones en el costo del barril muestra que suben precios de inmediato, pero retrasan la reducción cuando el precio baja (REUTERS/Mike Blake)
La reacción de las gasolineras ante variaciones en el costo del barril muestra que suben precios de inmediato, pero retrasan la reducción cuando el precio baja (REUTERS/Mike Blake)

Cambios en el consumo con adaptación del sector

Los operadores buscan no sobrepasar el umbral de los USD 4 por galón (3,7 litros), valor percibido como “psicológico” por los consumidores, según Jeff Lenard, portavoz del gremio.

El impacto no se limita al uso del automóvil: según información suministrada por la firma de datos Upside, los usuarios optan ahora por combustibles de menor calidad o cargan montos menores en cada visita, conducta que autolimita el gasto inmediato pero puede aumentar la frecuencia de carga.

Sanjiv Patel, dueño de cinco estaciones en California, subraya que cuando el precio supera USD 5 por galón, cambian patrones de movilidad: la gente agrupa viajes, recurre al coche compartido u opta por no pasar por la tienda, y ese giro puede persistir incluso cuando bajan los precios.

Perspectivas y desafíos para estaciones independientes

En síntesis, el proceso que lleva del pozo al surtidor agrava la volatilidad propia del mercado global del petróleo. Grandes cadenas, como Casey’s General Stores, tercera en ventas de conveniencia en Estados Unidos, han logrado proteger —e incluso expandir— sus márgenes cuando el petróleo se dispara, de acuerdo con declaraciones de su director ejecutivo, Darren Rebelez: “Históricamente, el ciclo acaba siendo positivo para el margen de ganancia en el combustible”.

Para las pequeñas empresas, en cambio, la supervivencia depende de adaptarse a un entorno donde ajustar el precio es tarea manual y altamente visible, como señaló Chuck Nietsche, veterano de la industria en Nueva York: “No me gusta cambiar el precio cada vez que el cliente entra; ajustar las cifras en la bomba es molesto y visible”.

La consolidación y fragmentación del sector, con grandes cadenas regionales e independientes, ha cambiado el panorama competitivo de las estaciones en Estados Unidos (REUTERS/Bing Guan)
La consolidación y fragmentación del sector, con grandes cadenas regionales e independientes, ha cambiado el panorama competitivo de las estaciones en Estados Unidos (REUTERS/Bing Guan)

Lo que ocurrió en las estaciones de servicio de Estados Unidos durante la reciente escalada de precios fue un proceso de traslación inmediata del aumento mayorista al consumidor, seguido por una lenta reducción en la misma variable.

Este comportamiento es resultado tanto de la necesidad de los operadores de recobrar márgenes perdidos como de la reacción cautelosa de los consumidores, que no solo ajustan su consumo de gasolina sino también modifican sus hábitos de compra en las tiendas anexas.

El futuro del sector dependerá de la rapidez con que los precios vuelvan a la normalidad y de la capacidad de adaptación de estaciones independientes frente a cadenas de escala nacional y tecnología avanzada.