Tokyo Ghoul es un manga escrito y dibujado por Sui Ishida que consta de 14 volúmenes publicados entre 2011 y 2014. La historia fue adaptada al animé por primera vez en 2014 y dio lugar a tres series distintas y algunos episodios especiales. Luego de algunos juegos mobile exclusivos de Japón, la franquicia llegó finalmente a consolas hogareñas de la mano de Bandai Namco, que el pasado 15 de noviembre lanzó Tokyo Ghoul:re [Call to Exist] en Playstation 4 y PC.

El título desarrollado por Three Rings presenta varios modos de juego para uno o más jugadores de manera offline u online. Para poder desbloquear los modos multiplayer y la creación de personajes que los trailers del juego anticipaban hay que dar los primeros pasos en la campaña para un jugador, donde los niveles iniciales funcionan como tutorial y explican la mayor parte de las mecánicas de juego. Sin embargo, la primera barrera que presenta es el público al que apunta.

La campaña comienza contando la historia del protagonista principal, Ken Kaneki, un muchacho humano que es engañado por una Ghoul, una especie de monstruo caníbal con apariencia humana, y es convertido en un híbrido entre las dos especies. A pesar de poder contar con escenas cinematográficas, como otros juegos basados en animé, la trama se cuenta a través de diapositivas con diálogos de la serie. El problema es que la historia de Tokyo Ghoul es compleja y tiene muchos elementos que se quedan afuera de estos segmentos narrativos.

El jugador tiene la opción de ir a un apartado del menú donde se cuentan las historias de algunos personajes y se explican todos los términos necesarios para entender el universo de la franquicia, pero aun así no resulta suficiente. La única manera de entender todo lo que sucede y saber de dónde sale cada nuevo personaje es habiendo visto el show de TV, que tiene un total de 50 episodios.

Esto no sería un problema si el juego ofreciera una experiencia satisfactoria en su jugabilidad, sus combates y sus distintos modos online, pero son áreas donde también deja bastante que desear. El protagonista tiene un ataque normal, dos especiales y un botón para esquivar y deslizarse rápidamente. Además, tiene un disparo y algunos otros ataques que se habilitan al llenar un medidor derrotando enemigos. Todas estas características y los ítems que se pueden recolectar para recuperar salud y stamina se describen en los primeros minutos de juego. Lamentablemente, en esos primeros minutos también se revelan los enemigos genéricos que van a aparecer durante todo el juego, que son fáciles de derrotar y no requieren demasiada estrategia más que machacar botones hasta que no quede ninguno vivo.

Por cada nivel de la campaña, se habilitan una o más misiones secundarias que ponen al jugador en la piel de los investigadores de una organización que se dedica a cazar Ghouls. Así, se puede ver el otro lado de los capítulos que ya se superaron. Al ser humanos, estos investigadores no cuentan con las habilidades de sus enemigos, pero tienen armas diseñadas especialmente para derrotarlos. Lo cierto es que en lo que a jugabilidad respecta, se utilizan los mismos botones para hacer ataques similares, con algunos pequeños cambios a la hora de recuperar salud o cubrirse.

Una vez sorteados los primeros niveles de la campaña, se desbloquean distintas características para poner en práctica en los otros modos. También se obtienen objetos que sirven para habilitar poderes y apariencias de personajes. Aunque la campaña y las misiones secundarias tienen los protagonistas fijos, el jugador puede crear y personalizar su propio héroe, ya sea Ghoul, Investigador o Quinx – una mezcla entre ambas clases- para volver a jugar las misiones con su protagonista.

Este personaje también será el que se use en los modos online, ya sea para enfrentarse a otros jugadores o para sortear oleadas de enemigos en el modo cooperativo. La historia también ofrece la posibilidad de ser superada de a dos con un amigo, lo que refresca un poco la jugabilidad, pero se torna tan repetitivo como la historia principal bastante rápido. Para poder desbloquear vestimentas, poderes, habilidades y otros cosméticos para los personajes se pueden jugar cualquiera de los modos de juego de Tokyo Ghoul:re [Call to Exist], aunque la campaña principal es la que más beneficios ofrece.

Así y todo, las opciones de personalización son bastante acotadas, más teniendo en cuenta otros juegos distribuidos por Bandai Namco, que se destacan por las altas cantidades de elementos intercambiables a la hora de crear personajes y darles una identidad única e irrepetible.

En conclusión, Tokyo Ghoul:re [Call to Exist] es un producto hecho pura y exclusivamente para fanáticos de la franquicia de manga y animé que no ofrece una experiencia satisfactoria para aquellos que se encuentran fuera del club. Además, los fans disfrutarán de ver la historia cobrar vida en el videojuego, pero la jugabilidad terminará por dejarlos de lado a ellos también cuando se torne repetitiva después de algunos pocos niveles. Bandai Namco es responsable de distribuir algunas de las mejores aventuras gamer basadas en franquicias de animé, pero este último esfuerzo desarrollado por Three Rings no es una de ellas.

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