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Ceuta abre una grieta y deja al descubierto la desconfianza de la mayoría de la UE hacia las políticas migratorias de Pedro Sánchez

Con la vista puesta en la cumbre del martes y con la situación más estabilizada en Ceuta, el bloque de 22 países capitaneados por Italia y Dinamarca preparan su posición para la reunión del martes sobre las fronteras de la UE. El Gobierno español no ha vuelto a pronunciarse

Militares y sanitarios españoles auxilian a un migrante en Ceuta tras llegar a nado desde Marruecos.
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Se desconocen todavía las causas concretas y el origen exacto de lo sucedido en Ceuta, pero por ahora el “ataque” y la “violación de la integridad territorial” de España -como lo ha denominado el propio Pedro Sánchez- han dejado algunas cosas patentes. Por un lado, la constancia de que en Ceuta la infraestructura de acogida está desbordada pese a que la mayoría de las decenas de miles de personas que entraron en la ciudad de forma descontrolada entre el jueves y el viernes haya ya vuelto a Marruecos. Por otro, la evidencia de que el concepto de emergencia migratoria es un arma que los miembros de la UE no dudan en utilizar para alentar el miedo a una supuesta llegada masiva de personas al territorio europeo.

Una situación “urgente”, en su opinión, que les obliga a plantearse un endurecimiento y una mejora en el control de las fronteras de la UE y que muestra la desconfianza en la política migratoria que está siguiendo el Gobierno español. Hacia Marruecos como socio no hay críticas. La culpa, en la que han coincididoo tanto Marruecos como España, es de las mafias y redes de tráfico de personas que habrían instrumentalizado una sentencia judicial - la del Tribunal Supremo- para fomentar el flujo de personas hacia Ceuta.

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Fue el viernes cuando las costuras se empezaron a tensar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó de “egoísmo” e “insolidaridad” las reacciones de algunos líderes europeos ante lo que sucedía en Ceuta estos últimos días de julio. El sábado, 22 de los 27 países de la UE capitaneados por Italia y Dinamarca mandaron una carta a las instituciones europeas en la que consideraron que regularizaciones extraordinarias como las que acaba de hacer España podían ser un “factor de atracción” para la migración ilegal y pedían organizar una reunión que se celebrará finalmente el martes. Un dato a destacar: ni Francia, ni Portugal firmaron esa carta. Sánchez había pedido horas antes una reunión para articular una espuesta común tras los “prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos” que se habían aireado en las últimas horas.

Foto: REUTERS/Pedro Nunes
Foto: REUTERS/Pedro Nunes

Los datos no muestran una alerta migratoria por la llegada masiva de personas de forma irregular. De hecho, es más bien al contrario, y los datos de Frontex indican que las entradas en la UE han disminuido en este primer semestre del año un 37%. Estos datos los respalda el comisario de Asuntos Internos y Migraciones Magnus Brunner, que añade que en los últimos dos años ha habido un descenso del 55% en la migración ilegal “gracias al enfoque común europeo”.

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Miedo a más “cruces masivos”

Sin embargo, en Europa son mayoría los que piensan que la gravedad de la situación implica coordinarse más para prevenir nuevos episodios. “No podemos permitir cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas que generen la percepción de que la entrada ilegal en la Unión Europea es posible, que la entrada ilegal de un migrante pueda convertirse en estancia legal. Tal percepción fomentaría nuevos intentos, minaría la confianza en nuestra política común de migración y tendría repercusiones para todos los Estados miembros”, afirmaban en la carta.

Foto: REUTERS/Violeta Santos Moura
Foto: REUTERS/Violeta Santos Moura

En Europa estos últimos años ha ido forjándose una “obsesión antimigratoria” que, en esta ocasión se ha plasmado de forma diferente a la respuesta “concertada” que hubo en 2021, cuando la oleada migratoria que permitió Marruecos hacia Ceuta se vio como una amenaza común a las fronteras de la Unión Europea. En este caso no ha sido así, explica a Infobae Irene Fernández Molina, profesora de la Universidad de Exeter y miembro del CEARC (Consejo Académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos),

La barrera impedirá a las personas migrantes acogerse a la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente de las personas que lleguen por mar, ya que no superan un elemento físico de contención en la frontera como podrían ser las vallas.

“Ahora parece que está predominando la culpabilización del gobierno español y de la regularización de migrantes por parte de la derecha”, indica la experta. “No sé si esta pauta de división se va a mantener o no, pero al fin y al cabo obedece a lo mismo, a una obsesión creciente y casi patológica de los Estados miembros de la Unión Europea por la cuestión migratoria”, asegura. Las motivaciones de cada país, con Italia, Francia y la propia España con elecciones generales en 2027 se pueden leer también en clave interna.

Italia, que propondrá su polémico ‘modelo Albania’ para externalizar la acogida de los solicitantes de asilo, ha conseguido en este caso una victoria diplomática liderando esta carta. También ha sido el que ha actuado con más contundencia contra ESpaña, ya que ha decidido suspender temporalmente los acuerdos Schengen, pese a que la UE ha confirmado que ningún migrante de Ceuta ha conseguido llegar a territorio europeo. Ceuta no es específicamente el problema: el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, calificó de “profundamente errónea” la decisión de España de otorgar la ciudadanía española, y “por tanto europea”, a más de 500.000 migrantes irregulares.

Para contextualizar, si las personas regularizadas en España (por ahora está en tramitación el 70% del 1,1 millones de solicitudes) quisieran mudarse y trabajar en otro país Schengen, tendrían que solicitar un permiso específico conforme a las leyes de ese otro país. Si quisieran transitar o viajar por turismo, se permite una estancia máxima de 90 días en un periodo de 180 días.

Spanish military personnel try to contain migrants in an area of a beach in Ceuta, Spain, following mass crossings of migrants on foot and by sea from Morocco into Spanish territory. (Pedro Nunes/Reuters)
Spanish military personnel try to contain migrants in an area of a beach in Ceuta, Spain, following mass crossings of migrants on foot and by sea from Morocco into Spanish territory. (Pedro Nunes/Reuters)

Para el think tank Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), con esta posición de culpabilización contra España “la UE está alentando a Marruecos y a otros a seguir utilizando la migración como herramienta de coerción”. Según su análisis, Europa debería revisar su política migratoria, pero sobre todo para tener un enfoque europeo común, ya que por ahora las relaciones se reducen a acuerdos bilaterales como en el caso de España y Marruecos, y no en acuerdos generales con la UE.

“España ha gestionado la relación migratoria con Marruecos de forma bilateral durante décadas, dejando a Madrid cada vez más a merced de Rabat. Este último ha utilizado repetidamente la migración como moneda de cambio política, sobre todo en 2021, cuando permitió la entrada de unos 6.000 migrantes a Ceuta en un solo día en medio de una crisis diplomática por el Sáhara Occidental”, afirman. Además, señalan que Marruecos “parece estar particularmente envalentonado en la actualidad. Cuenta con un fuerte respaldo tanto de Estados Unidos como de Israel, y ambos países se han vuelto cada vez más hostiles hacia el gobierno de Sánchez”.

Como señala Fernández Molina, en los países como Marruecos -o Turquía- con los que la Unión Europea ha externalizado el control de sus fronteras exteriores fuera del espacio Schengen, prima la “ambigüedad” a la hora de usar las fronteras como intrumentalización del control migratorio, y no suele haber declaraciones explícitas de la responsabilidad, como es el caso. Sin embargo, “aunque se mantenga la ambigüedad, será difícil para el Gobierno español negar lo que parece la realidad de que hay una responsabilidad de las autoridades marroquíes en esta situación. No es un comportamiento particularmente amigable desde el punto de vista de la relación bilateral.”

“Luna de miel con Marruecos”

Y es que de Marruecos, protagonista silencioso del descontrol vivido en la frontera, esperó hasta este domingo por la noche para pronunciarse. En declaraciones recogidas por medios marroquíes, el ministro del Interior no asumión ninguna responsabilidad por lo sucedido y achacó la culpa a la “interacción de varios factores entrelazados” y no a “factores circunstanciales o espontáneos”. El caos lo han generado las mafias, las redes sociales y las "interpretaciones erróneas de algunas decisiones judiciales españolas han llevado a la formación de una convicción ilusoria entre los que desean cruzar de que es posible evitar la devolución inmediata".

De hecho, por parte de la UE y de España solo ha habido actitud de colaboración y cooperación para restaurar la normalidad en la frontera. Ni la UE le pide explicaciones, y ni siquiera España, quien ha tenido en todas las ocasiones buenas palabras para referirse al reino alauita: “Marruecos no es una amenaza. Es un socio absolutamente fiable”.

Según Fernández Molina, “las relaciones entre España y Marruecos llevan desde 2022 en una situación de luna de miel destacada incesantemente por ambas partes”.

Foto de archivo de un encuentro entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), y el rey Mohamed VI de Marruecos (d), en Rabat. (EFE/ Mariscal)
Foto de archivo de un encuentro entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), y el rey Mohamed VI de Marruecos (d), en Rabat. (EFE/ Mariscal)

Hay varias hipótesis, pero ninguna clara, de por qué Marruecos dejó que durante varias horas se gestaran esos “cruces masivos” que Europa tanto teme. Uno de los mayores expertos de Marruecos, el periodista Ignacio Cembrero, decía en RTVE que él descartaría algunas teorías como la de la visita de Pedro Sánchez a Argelia, pero sigue albergando muchas dudas de los motivos diplomáticos o estratégicos de Rabat. Una cosa tiene clara, y es que “Marruecos ha vuelto a demostrar que en cuestión de horas es capaz de adueñarse, sin disparar un tiro, de Ceuta“.

Las motivaciones que llevaron a una cantidad de gente que oscila entre las 60.000 o las 70.000 a concentrarse en la frontera y cruzar a nado o a pie a Ceuta varían: las personas que llegaron le contaban a la prensa que les habían avisado por redes sociales de que la frontera estaba abierta; o de que los guardias marroquís les habían señalado el camino para cruzar hacia España. Muchos afirmaban haber aprovechado la oportunidad del momento, muchos otros relataban que las necesidades económicas les empujaron a tirarse al mar y nadar para llegar a las costas españolas. Muchos de ellos -la mayoría- han acabado volviendo. Y otros se han quedado por el camino: con cifras del domingo por la tarde, se habían recuperado ya 72 cadáveredes del mar y ONG y asociaciones de la Guardia Civil elevaban la cifra a al menos 100.

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