Una experta en marca personal sobre la princesa Leonor con el papa León XIV: “No intenta parecer más adulta de lo que corresponde”

Hablamos con la especialista en marca personal de autoridad, Ana Jiménez, sobre la imagen que ha transmitido la Casa Real durante el paso del papa León XIV por Madrid

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La princesa Leonor conoce al papa León XIV en su visita a España (EFE)
La princesa Leonor conoce al papa León XIV en su visita a España (EFE)

La visita del papa León XIV a Madrid ha dejado numerosas imágenes para la historia. Más allá de los actos religiosos e institucionales que han marcado la agenda del pontífice en la capital española, la presencia conjunta de los reyes y sus hijas ha generado también un amplio interés por el mensaje que proyecta actualmente la corona. Durante varios días, Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía han compartido protagonismo en una serie de eventos que han servido para mostrar una imagen de unidad familiar y continuidad institucional.

La llegada del Santo Padre al Palacio Real fue uno de los momentos más solemnes de la visita. Tras ser recibido oficialmente por los monarcas, León XIV fue escoltado por las distintas unidades de la Guardia Real en una ceremonia cargada de simbolismo. Allí, además de los reyes, se encontraban la princesa de Asturias y la infanta Sofía, cuya presencia reforzó el carácter histórico de la jornada.

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La aparición de la heredera al trono refuerza la evolución pública que en los últimos años ha sufrido. Durante los últimos meses, la princesa de Asturias había protagonizado numerosas imágenes vinculadas a su formación militar, luciendo uniformes castrenses tanto en la Academia General del Aire como en diversos actos oficiales relacionados con las Fuerzas Armadas. Sin embargo, la visita papal permitió ver una faceta diferente de la futura reina, recuperando una imagen más institucional y cercana.

El Papa León XIV y miembros de la familia real, el rey Felipe de España, la reina Letizia y sus hijas Leonor, princesa de Asturias, y la infanta Sofía, posan para una fotografía en el Salón del Trono del Palacio Real, durante su viaje apostólico, en Madrid, España, el 6 de junio de 2026. (REUTERS/Yara Nardi).
El Papa León XIV y miembros de la familia real, el rey Felipe de España, la reina Letizia y sus hijas Leonor, princesa de Asturias, y la infanta Sofía, posan para una fotografía en el Salón del Trono del Palacio Real, durante su viaje apostólico, en Madrid, España, el 6 de junio de 2026. (REUTERS/Yara Nardi).

Un aspecto sobre el que ha reflexionado para Infobae Ana Jiménez, especialista en marca personal de autoridad, quien considera que la fotografía ofrecida por la familia real durante estos actos transmite un mensaje muy concreto. “La presencia conjunta de Felipe VI, la reina Letizia, Leonor de Borbón y la infanta Sofía proyecta precisamente eso: una institución ordenada, cohesionada y preparada para el relevo generacional”, señala la experta.

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Según explica, el mensaje no se limita únicamente a la presencia física de los miembros de la familia, sino también a los elementos visuales cuidadosamente construidos durante las distintas apariciones públicas. “Desde el punto de vista visual también hay una lectura interesante. Los tonos suaves, los colores pastel y la ausencia de elementos excesivamente rígidos ayudan a humanizar la Corona”, afirma Jiménez.

Y es que, a su juicio, la estrategia comunicativa de Casa Real busca encontrar un equilibrio entre la solemnidad que exige la casa y una mayor cercanía con la ciudadanía: “No vemos una imagen fría o distante. Vemos una familia real que intenta acercarse emocionalmente a la ciudadanía sin perder el peso institucional que representa”.

Un miembro del clero saluda a las hijas del rey Felipe VI de España, Leonor, princesa de Asturias, la infanta Sofía y la reina Letizia, el día de la visita del papa León XIV a la Plaza de Cibeles, durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).
Un miembro del clero saluda a las hijas del rey Felipe VI de España, Leonor, princesa de Asturias, la infanta Sofía y la reina Letizia, el día de la visita del papa León XIV a la Plaza de Cibeles, durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).

Una heredera al trono acorde a su edad

Esa cercanía quedó reflejada en varios momentos espontáneos durante la multitudinaria celebración del Corpus Christi presidida por León XIV en la plaza de Cibeles. Allí se produjeron escenas que mostraron una faceta más natural de la familia real. Una de las más comentadas tuvo lugar cuando Felipe VI indicó discretamente a Leonor cuál era la posición que debía ocupar junto al papa durante uno de los actos protocolarios.

La familia real española abandona la plaza de Cibeles en Madrid mientras la multitud presente los despide con una gran ovación y aplausos.

La situación, resuelta con absoluta normalidad, evidenció el proceso de aprendizaje protocolario que continúa desarrollando la heredera. Algo similar ocurrió minutos después, cuando tanto Leonor como Sofía permanecieron observando el entorno antes de ocupar sus asientos, reaccionando rápidamente tras una indicación de sus padres.

De esta manera, podemos observar una institución coherente con la edad de sus miembros. Lejos de intentar acelerar etapas o adoptar una apariencia excesivamente solemne, Leonor está desarrollando una identidad propia acorde con su juventud y con las responsabilidades que asumirá en el futuro. “No intenta parecer más adulta de lo que corresponde a su momento vital, ni busca transmitir autoridad desde la rigidez. Tampoco cae en una informalidad excesiva. Está ocupando un espacio intermedio muy inteligente”, señala.

El papa León XIV (c) saluda al rey Felipe VI (c-i), la reina Letizia (i), la princesa Leonor (2i) y la infanta Sofía (d) antes de la misa del Corpus Christi en Cibeles este domingo, en Madrid. (EFE/ Chema Moya)
El papa León XIV (c) saluda al rey Felipe VI (c-i), la reina Letizia (i), la princesa Leonor (2i) y la infanta Sofía (d) antes de la misa del Corpus Christi en Cibeles este domingo, en Madrid. (EFE/ Chema Moya)

Por ello, considera que la principal fortaleza de la heredera reside en que no está tratando de imponer una imagen de liderazgo de forma artificial, sino que la está desarrollando gradualmente ante la opinión pública: “Y eso suele generar una percepción mucho más sólida, creíble y duradera que cualquier estrategia acelerada”.

Una evolución que, según la experta, quedó especialmente visible durante los actos celebrados en Madrid y que confirma el creciente peso en la Corona que está adquiriendo la princesa de Asturias dentro de la imagen pública. “Si algo estamos viendo en la evolución de Leonor es una transición progresiva desde la representación hacia el liderazgo”, explica, y afirma: “Cada vez se percibe menos como una princesa que se prepara para asumir responsabilidades y más como una futura jefa de Estado en construcción”.

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