Las anécdotas ocultas de la Casa Real detrás de la misa del papa León XIV en Madrid: el despiste de Leonor y Sofía y la cercanía de la reina Letizia

La misa del pontífice celebrada en Cibeles ha dejado entrever una imagen más cercana de la familia real

Guardar
Google icon
El Papa León XIV estrecha la mano del Rey Felipe VI de España, junto a la Reina Letizia, acompañada de sus hijas, Leonor, Princesa de Asturias, y la Infanta Sofía, tras la procesión del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).
El Papa León XIV estrecha la mano del Rey Felipe VI de España, junto a la Reina Letizia, acompañada de sus hijas, Leonor, Princesa de Asturias, y la Infanta Sofía, tras la procesión del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).

La multitudinaria misa del Corpus Christi presidida por el papa León XIV este domingo en la plaza de Cibeles ha dejado imágenes históricas para la Iglesia y para la monarquía española. Más allá de los momentos oficiales retransmitidos a todo el mundo, la jornada también ha estado marcada por escenas espontáneas protagonizadas por los reyes Felipe VI y Letizia junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía. Gestos discretos, conversaciones improvisadas y pequeños detalles de protocolo han revelado el lado más cercano de la familia real durante una cita que ha congregado a más de un millón de personas en el corazón de Madrid.

Uno de los episodios más comentados ha tenido lugar antes del inicio de la celebración religiosa. Mientras el Pontífice firmaba el Libro de Honor de la ciudad, Felipe VI se situaba junto a él para acompañar el acto institucional. En ese instante, el monarca ha advertido que la princesa Leonor permanecía unos pasos por detrás y le ha indicado que se acercara. La heredera, que inicialmente interpretaba que debía ser su madre quien ocupase esa posición, aguardaba unos segundos antes de incorporarse al lugar que le correspondía.

PUBLICIDAD

Un miembro del clero saluda a las hijas del rey Felipe VI de España, Leonor, princesa de Asturias, la infanta Sofía y la reina Letizia, el día de la visita del papa León XIV a la Plaza de Cibeles, durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).
Un miembro del clero saluda a las hijas del rey Felipe VI de España, Leonor, princesa de Asturias, la infanta Sofía y la reina Letizia, el día de la visita del papa León XIV a la Plaza de Cibeles, durante su viaje apostólico en Madrid, España, el 7 de junio de 2026. (REUTERS/Mohammed Salem).

La situación se ha resuelto con naturalidad y ha evidenciado la atención constante que los reyes mantienen sobre la formación institucional de sus hijas. Algo similar ha ocurrido poco después, cuando la familia ha ocupado sus asientos. Mientras Felipe VI y Letizia tse situaban siguiendo el protocolo, Leonor y Sofía han permanecido momentáneamente distraídas observando el entorno. Pero un gesto de sus padres ha bastado para que reaccionaran y se acomodaran de inmediato.

Una reina accesible

La cercanía de la reina ha vuelto a quedar patente durante los momentos previos a la misa. Antes de que comenzara la ceremonia, los miembros de la familia real han tenido ocasión de conversar con algunos de los niños que posteriormente participarían en el altar. Ha sido entonces cuando Letizia mostraba una vez más su facilidad para conectar con los más pequeños. Mientras el rey y sus hijas permanecían en un segundo plano, la reina se ha acercado a varias niñas para intercambiar unas palabras y transmitirles tranquilidad.

PUBLICIDAD

La familia real española abandona la plaza de Cibeles en Madrid mientras la multitud presente los despide con una gran ovación y aplausos.

Esa actitud también se ha repetido al finalizar el acto. Tras la procesión del Corpus Christi, León XIV ha regresado al Ayuntamiento de Madrid antes de abandonar la plaza. Durante esos minutos de espera, los reyes y sus hijas han aprovechado para acercarse a familias, sacerdotes y asistentes que seguían la ceremonia desde las dependencias municipales. Ha habido saludos, conversaciones distendidas y numerosas muestras de afecto que quedbaan registradas por las cámaras presentes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD