Más de 30 grados en las aulas: los alumnos de Sevilla, Córdoba y Badajoz, entre los que más días lectivos de calor en el colegio soportan de Europa

España y Chipre son los países europeos en los que los estudiantes deben enfrentarse más a las altas temperaturas durante el periodo educativo

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Un aula. (Europa Press)
Imagen de archivo de un aula. (Europa Press)

A finales del mes de mayo, varias zonas de Europa Occidental comenzaron a experimentar temperaturas extraordinariamente altas. En España, los termómetros se situaron en valores más propios del pleno verano, con cifras por encima de los 35 grados e incluso cercanas a los 40 en algunos puntos.

Desde entonces, el calor se ha instaurado en nuestro país, aunque con ciertos descensos en algunas jornadas. Aunque es cierto que nos acercamos al verano y que en esta época del año las temperaturas suelen ser altas, los periodos de calor intenso cada vez se hacen más largos. Y hay espacios que, pese a las previsiones indican que nos encontramos ante una emergencia climática que recrudecerá esta situación, todavía no se encuentran preparados para un mundo cada vez más caluroso.

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Es el caso de los centros educativos, que no suelen tener aire acondicionado y en los que las zonas de sombra a veces son insuficientes. Al adelantarse el calor, este se introduce de lleno en el periodo lectivo, del que todavía queda una semana para llegar a su fin este curso.

Dos alumnas se abanican en una clase. (Europa Press)
Dos alumnas se abanican en una clase. (Europa Press)

Con el paso de los años, según las previsiones, esta situación no hará más que empeorar. En marzo de este año, el Observatorio Europeo del Clima y la Salud —que depende de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) y la Comisión Europea— elaboró un mapa interactivo en el que puede comprobarse cuántos días lectivos de calor afectarán a los estudiantes del continente. Los resultados son claros: España, junto con Chipre, serán los países en los que las altas temperaturas golpearán con más fuerza.

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74 días lectivos con más de 30 grados en las aulas de Sevilla

El mapa prevé dos escenarios: uno de bajo calentamiento que se corresponde con una trayectoria de emisiones compatible con el Acuerdo de París —aquella que permita limitar el aumento de la temperatura media global a menos de 2 ºC respecto a los niveles preindustriales, preferiblemente a 1,5 ºC—, asumiendo reducciones tempranas de emisiones combinadas con desafíos moderados para la adaptación, y otro de alto calentamiento en la que no se cumpla el Acuerdo de París, lo que supondría altas emisiones y grandes desafíos.

A medida que pasen las décadas, las diferencias entre ambos escenarios aumentarán considerablemente, lo que demuestra que, lo que hagamos ahora, repercutirá en el futuro.

Vista de un termómetro en la ciudad de Málaga. (Jorge Zapata/EFE)
Vista de un termómetro en la ciudad de Málaga. (Jorge Zapata/EFE)

En los próximos 15 años (hasta 2040), los estudiantes chipreses soportarán 43 días de calor por encima de los 30 grados, con una probabilidad del 50%. En España, Sevilla se ubica en cifras similares: 41 en el escenario de bajo calentamiento y 43 en el de alto, lo que supone más de un mes de ambiente muy caluroso. A esta provincia le siguen Córdoba (32 y 35) y Huelva (20 y 21).

Ningún otro lugar de Europa más allá de Chipre y España cuenta con valores tan altos en el mapa del Observatorio Europeo del Clima y la Salud. Y la situación empeora cuando miramos hacia el horizonte de final de siglo, con cifras que casi se duplican si no se cumplen los objetivos del Acuerdo de París.

En el periodo de 2081 a 2100, en el escenario de alto calentamiento, se prevén 77 días lectivos con más de 30 grados en Chipre, 74 en Sevilla, 68 en Córdoba, 62 en Badajoz, 60 en Huelva y 54 en Jaén, lo que sitúa a estas zonas en niveles naranjas. Así, los estudiantes sevillanos, cordobeses y pacenses pasarán en las aulas más de dos meses con ambiente muy caluroso.

La importancia de reducir las emisiones se revela en el hecho de que, en el escenario de bajo calentamiento, las cifras son significativamente inferiores: 48 días lectivos con más de 30 grados en Chipre, 47 en Sevilla, 38 en Córdoba, 26 en Badajoz, 25 en Huelva y 22 en Jaén.

Infografía que muestra un mapa de Europa con España y Chipre destacados en rojo por el calor, termómetros y dos niños sudando en un aula, con datos y gráficos sobre días calurosos proyectados.
España y Chipre experimentarán el mayor número de días lectivos con temperaturas superiores a los 30 °C en Europa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Climatizar las aulas: una tarea pendiente cada vez más importante

Estas circunstancias climáticas cada vez más preocupantes han obligado a muchos centros educativos a buscar alternativas para combatir el calor. El peso recae en ocasiones sobre las propias familias. Es el caso del colegio Santa Amalia de Fuengirola (Málaga), donde han tenido que poner en marcha una campaña de recaudación de fondos para reunir 4.300 euros para instalar aire acondicionado en el edificio, ya que la ayuda del Plan de Confort Térmico de la Junta de Andalucía no cubre la totalidad de la infraestructura necesaria.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de esta semana, el Gobierno ha anunciado que se van a destinar 200 millones de euros para climatizar centros educativos frente a la emergencia climática, como ya adelantó hace día la ministra de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.

Este dinero se destinará a medidas que van desde la instalación de equipos de climatización con renovables y bombas de calor hasta el aislamiento de fachadas, tejados y ventanas. También se tendrán en cuenta factores como la ventilación y la iluminación.

Imagen de archivo de una protesta contra el calor en las aulas en la Pradera de San Isidro. (Europa Press)
Imagen de archivo de una protesta contra el calor en las aulas en la Pradera de San Isidro. (Europa Press)

El reparto de estos fondos dependerá enteramente de las comunidades autónomas, que son las que tienen, en última instancia, competencias sobre las infraestructuras educativas.

Las consecuencias de las altas temperaturas en los estudiantes

La semana pasada, Mariano de Paco, consejero de Cultura del Gobierno de la Comunidad de Madrid dijo en la Asamblea de Vallecas que “el calor a lo mejor es fuente también de inspiración”, en relación con las críticas que en los últimos días han aumentado con respecto a las altas temperaturas que los alumnos deben soportar en las aulas.

Los expertos señalan que no es así. La Asociación Española de Pediatría (AEP) indica que a partir de los 26-27 grados, se ve afectada la concentración, el aprendizaje y el bienestar de los estudiantes. Cuando los termómetros marcan más de 30 grados, el aula deja de ser un entorno adecuado para aprender y por encima de los 32 supone un riesgo para la salud de los alumnos.

El calor extremo en verano aumenta en España, con riesgos como golpes de calor y cáncer de piel. Sanidad recomienda hidratación, protección solar y prevención para evitar complicaciones, especialmente en vulnerables.

“Niños y adolescentes son más vulnerables al calor que los adultos y pueden sufrir antes deshidratación, agotamiento o deterioro del rendimiento físico y cognitivo u otras complicaciones”, explican. Por este motivo, Juan Antonio Ortega, coordinador del Comité de Salud Medioambiental de la AEP señala que ahora es el momento de actuar: “Esperar el golpe de calor es llegar tarde”.

Es recomendable que los centros educativos comiencen ya a adaptar sus espacios mediante la “reorganización de actividades, ventilación, sombra, hidratación y, si no se garantizan condiciones seguras, reubicación o suspensión de la actividad lectiva”.

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