Reconocido por su versatilidad y por participar en algunas de las franquicias más emblemáticas del cine contemporáneo, Domhnall Gleeson compartió con Esquire una serie de reflexiones personales sobre su paso por Harry Potter, su experiencia junto a Leonardo DiCaprio en Revenant y su visión sobre el trabajo en equipo en la industria audiovisual.
A través de anécdotas y comentarios directos, el actor irlandés de 42 años ofreció una mirada íntima a los momentos que marcaron su carrera y a los desafíos que enfrentó en diversos proyectos.
Harry Potter: el orgullo de su papel
Gleeson recordó con especial afecto su papel como Bill Weasley en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1, describiéndolo como un hito profesional. “Estoy muy orgulloso de haber sido un Weasley. Fue un trabajo realmente grande para mí”, afirmó en la entrevista.
Aunque su participación fue breve, el artista destacó la magnitud del set, donde trabajó junto a un elenco de renombre y un equipo de aproximadamente 300 personas. Con respecto a ello, relató: “Era, con diferencia, el set más grande en el que había estado. Era gigantesco. Uno se sentía una pequeña parte de todo aquello”.

El intérprete también compartió una anécdota sobre su primera experiencia en una alfombra roja de la saga. Confesó que, al no ser uno de los protagonistas principales, dudó en subir al evento, y cuando finalmente lo hizo, ningún fotógrafo se interesó por él. “Un fotógrafo me preguntó: ‘¿Sabes cuándo llega Emma Watson?’”, recordó, admitiendo que no conserva ninguna fotografía de aquel momento.
Además, reveló que no pudo quedarse con ningún recuerdo de las grabaciones: “No me quedé con nada del set de Harry Potter. Eso pasa cuando eres el número siete en la lista de actores y no el número uno”, subrayando con humor la diferencia entre los papeles principales y secundarios en grandes producciones.
Desafío de Revenant y trabajar con Leonardo DiCaprio
La experiencia de Gleeson en “Revenant” resultó tan exigente como enriquecedora. El rodaje, conocido por su dureza, puso a prueba la resistencia física y mental del elenco. “La implacabilidad del rodaje fue lo difícil, pero valió la pena”, aseguró.
Trabajar junto a Leonardo DiCaprio fue, para él, una oportunidad invaluable y relató: “Fue increíble trabajar con Leo porque es un actor maravilloso y lideraba con el ejemplo. Nunca se quejaba ni buscaba atención. Simplemente sabía que era su set”.
A su vez recordó que la intensidad del rodaje llevó a algunos miembros del equipo a apodar la película como “The Forevolent”, en alusión a la sensación de que nunca terminaría. A pesar de las dificultades, el actor expresó su satisfacción por el resultado final y el aprendizaje obtenido. “Estoy muy, muy feliz de haber trabajado con él. Es un actor excelente”, concluyó.

Otros proyectos destacados en su filmografía
Más allá de “Harry Potter” y “Revenant”, Gleeson dejó su huella en producciones como Black Mirror, About Time, Star Wars: El despertar de la fuerza y la serie The Paper.
Sobre su participación en Black Mirror, destacó la complejidad de interpretar dos versiones de un mismo personaje y las dificultades técnicas del maquillaje, que incluso le causó molestias físicas. “Cuando intentaron quitarme el maquillaje, se llevaron la piel de mis párpados. Fue desagradable, pero tuve mucha suerte de poder trabajar en esto”, señaló.
En About Time, compartió escenas emotivas junto a Bill Nighy, a quien describió como un actor generoso y excepcional. La intensidad emocional de ciertas secuencias le afectó profundamente y reveló: “Recuerdo que después de rodar una escena importante, Richard (el director) tuvo que buscarme porque estuve llorando un buen rato”.
Su paso por Star Wars también le dejó recuerdos imborrables, especialmente por la oportunidad de trabajar con J.J. Abrams y de formar parte de una producción que, según sus palabras, mantenía la tradición de construir sets y robots reales, como BB-8. “Me pareció genial que siguieran haciéndolo de esa manera”, explicó.
Respecto a The Paper, el actor elogió el trabajo de Greg Daniels y Mike Schur, creadores de la serie, y celebró la oportunidad de integrarse a un equipo que buscaba innovar sin imitar a sus predecesores.

Reflexiones sobre el trabajo en equipo
A lo largo de la conversación con Esquire, insistió en la importancia del trabajo colectivo en el éxito de cualquier proyecto audiovisual. “Lo especial de estos shows es el elenco. Todo se trata de que todo el mundo aporte”, afirmó.
El también director valoró especialmente la diversidad de personajes y la capacidad de los elencos para conectar con el público desde diferentes ángulos, como ocurre en series como The Office o en su propio trabajo en The Paper.

Con un tono distendido, Domhnall Gleeson concluyó su charla al referirse de sus errores, demostrando su sentido del humor y su disposición a reírse de sí mismo. Sobre esto, bromeó: “Sé que los fans de The Office me van a corregir, pero así puedo disculparme en otra entrevista”.
Últimas Noticias
La película de “Peaky Blinders” confirma su fecha de estreno en Netflix
La plataforma reveló el póster oficial, con Cillian Murphy retomando su icónico rol como Tommy Shelby

El duro pasado de Michael Landon: de vivir una “infancia miserable” a crear el hogar perfecto en “La familia Ingalls”
Tras crecer entre el miedo y la humillación, el actor detrás de Charles Ingalls canalizó su pasado en relatos familiares que defendían la empatía, la fe y el valor de una comunidad unida

Entre la ansiedad, la terapia y los secretos familiares: el viaje emocional de Tish Cyrus
En el último capítulo del podcast Tea Time, la madre de Miley Cyrus compartió anécdotas sobre su historia familiar, la crianza en el ojo público y cómo enfrenta la soledad tras el “nido vacío”

La palabra secreta que ayudó a Tom Cruise a brillar en “Jerry Maguire”
El actor sorprendió al director Cameron Crowe al pedirle una simple palabra como recordatorio para mantener el equilibrio en su interpretación y no dejarse llevar por la emoción

El hit que pudo no ser de Britney: la increíble travesía de “Toxic” antes de llegar a sus manos
La canción que hoy es un clásico del pop fue, antes, un proyecto errante que pasó por las manos —y los descartes— de Janet Jackson y Kylie Minogue



