Es una de las cámaras de representación empresaria más antigua del país y está en el centro de la coyuntura con una caída del consumo que se acentúa y varios de los rubros que la integran en situación compleja. "Estamos como el país, en plena reconstrucción", asegura Jorge Di Fiori, presidente de Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), una entidad que nació en 1924 y nuclea a más de 900 cámaras, asociaciones y federaciones regionales y sectoriales.

Di Fiori –78 años, abogado, despachante de aduana y al frente del estudio especializado en comercio exterior que lleva su nombre– recibe a Infobae en una oficina "muleto", a la vuelta del histórica sede de la entidad en el bajo porteño, que está en obra por un año. La reconstrucción no sólo es edilicia, en tiempos en los que la economía impacta como nunca en los últimos años a las pymes, el corazón del sector del comercio.

"Lo que se está haciendo ahora en materia de medidas económicas en realidad debía haberse planteado con toda crudeza al tomar conocimiento de la realidad de los hechos, cuando asumió este gobierno", resume Di Fiori, quien ya estuvo al frente de la Cámara entre 1993 y 2003. Ahora tiene mandato hasta 2020.

Hay un equipo con unidad y uniformidad de criterios en cuanto a lo que hay que hacer con la economía. Tenemos una conducción económica que sabe a dónde queremos llegar

– ¿Cuáles son los principales temas que hoy los preocupan a la Cámara?

– Inflación, primer tema. Gasto público, segundo. La pobreza que se manifiesta básicamente en la provincia de Buenos Aires, tercero. Hay más de 30% de personas pobres y muchos indigentes. Hay mucha gente viviendo en la calle, es inconcebible en una Argentina rica. Yo tengo la suerte de que empecé a remar hace muchos años, recorro el río Sarmiento y otros del interior. Veo mucha tierra, estatales algunas. Al mismo tiempo veo las villas de Capital. La gente prefiere afincarse acá, vivir mal, cuando podrían tener su huerta y alimentarse con la pesca. Hay una mala distribución. No puede ser. Tenemos un país con 24 provincias y enormes en posibilidades. Cuando uno va al interior advierte lo mal que se vive en Buenos Aires.

El dirigente está al frente del estudio de comercio exterior Di Fiori y Cia
El dirigente está al frente del estudio de comercio exterior Di Fiori y Cia

– ¿En qué rubros cayó más el consumo?

Hay rubros que han caído 10%, 15%, 20% y hasta 30%. Todo lo suntuario, olvidate. Ahora hay una lucha de precios tremenda entre supermercados y mayoristas. El mercado se volcó, en general, a mayorista y minorista y muchos supermercados no la están pasando muy bien. Y están los supermercados chinos, donde hay formalidad, pero también informalidad. Recibimos muchas quejas por eso. La gran diferencia de precios es que los chinos que trabajan en la legalidad compran mayorista y pagan al contado, y el supermercado paga diferido. En vinos de marca hay una diferencia enorme, por ejemplo.

– ¿Cómo impactan en el sector las tasas altas que mantiene el Central?

– Desalienta tremendamente, sobre todo a las Pymes que no tienen capital propio y necesitan financiarse porque las grandes y medianas compañías les pagan mal y tarde. En el mediano plazo las tasas tienen que ponerse en orden, al igual que la inflación. En algunos sectores privados de la economía, se calcula que la inflación va a llegar en el año al 50%. Con una inflación así no se puede aspirar a una tasa  de 2% o 3%, como tuvimos alguna vez, pero tampoco se puede sobrevivir con tasas de más 70%.

Hay una lucha de precios tremenda entre supermercados y mayoristas. El mercado se volcó, en general, a mayorista y minorista y muchos supermercados no la están pasando bien

– ¿Cuánto tiempo pueden soportar las Pymes este nivel de tasa?

– Se lo dije a varios ministros. Esta situación puede generar la opción de saltar la valla: muchas empresas chicas que están en la legitimidad pasan a la informalidad. Eso se debe en parte a la situación financiera y en parte a la legislación laboral. Una legislación rígida con cargas patronales altas –no hablo del sueldo del bolsillo, sino de lo que se paga por arriba– desalienta la generación de empleo. Yo vivo en las Cañitas, un barrio de buena posición económica, y mi mujer no logra que las verdulerías y las fruterías le den factura. No se la dan o no le venden. Esto se arregla bajando el gasto público, algo que reconozco no es fácil de hacer.

– ¿Hizo bien el Gobierno en acudir al Fondo Monetario?

– Es la única forma en la que podemos financiar, en este momento y a una tasa razonable, una deuda que contrajimos durante un año y medio para tratar de superar el caos con el que se encontró el gobierno al asumir su gestión. Con el Fondo tenemos una tasa preferencial y una hoja de ruta que le viene bien al país. No le viene bien, por supuesto, a la opinión pública en general porque establece pautas rígidas, pero es consecuencia del enorme desorden y corrupción que durante 12 años gobernó al país.

Esta situación puede generar la opción de saltar la valla: muchas empresas chicas que están en la legitimidad pasan a la informalidad

– ¿Cuánto va a durar la recesión?

– Soy un optimista enfermizo. Creo que cada día vamos a estar menos mal. Sé que estamos mal, lo sufro personalmente y en mi empresa, yo también tengo caída de la actividad. Lo dije en la apertura del último Council de las Américas, se hicieron cambios estructurales y esos cambios demoran un tiempo en dar sus frutos.

– ¿Cómo están con el sindicato, van a reabrir paritarias?

– Con el sindicato estamos bien. Armando Cavalieri [titular del Sindicato de Comercio] defiende a su sector, pero también piensa en defender al país. Adelantamos un 10% postergado y vamos a volver a encontrarnos en estos días. Siguiendo las señales de Gobierno habíamos pactado 15% de aumento. Después nos juntamos y subimos a 25%, 10% más, y quedamos en reunirnos. Adelantamos algunos pagos prometidos y nos vamos a volver a encontrar para ver el incremento de la inflación y también analizar si se pueden pagar esos salarios. Hay muchos pequeños empresarios que no pueden afrontar esos aumentos de salarios frente a la caída general del consumo.

Dante Sica y Di Fiori, en el último Council de las Américas (NA)
Dante Sica y Di Fiori, en el último Council de las Américas (NA)

– ¿Cómo está la Cámara?

– Como el país, en plena reconstrucción. Por empezar, el edificio: estamos en obra por un año para darle al personal la comodidad que necesita y merece. Además, crecemos en capacitación. Somos la única institución gremial empresaria que tiene un terciario desde hace 27 años con 1.500 alumnos por año. Y tenemos una universidad propia, CAECE, de la que egresó, entre otros, Esteban Bullrich.

– Dante Sica dijo la semana pasada en el Coloquio de Idea que "el sistema de representación empresarial es obsoleto". ¿Está de acuerdo?

– No sé a qué instituciones se referiría. Dante Sica nos conoce bien. Antes de ser ministro hicimos juntos un estudio de 181 páginas, que le llevé en mano a Marcos Peña, sobre "costo argentino". Analizamos por qué no somos competitivos y es porque cuando llegan al consumidor los productos vale diez veces más que el costo de producirlos. Básicamente, esa situación se da por los impuestos –nacionales, provinciales y municipales–, las cargas patronales y la logística. Estos cinco ítems hacen que un producto que cuesta un peso en la producción pase a costar diez cuando llega a los consumidores. Lo comprobé en el consejo directivo de la Cámara, cuando les pregunté al representante de Neuquén y a Alfredo Coto, quien también están en el consejo directivo, cuánto pagaban por un kilo de manzanas y cuánto estaba en su góndola. La proporción siempre es 1 a 10.

Soy un optimista enfermizo. Creo que cada día vamos a estar menos mal. Sé que estamos mal, lo sufro personalmente y en mi empresa, yo también tengo caída de la actividad

– ¿Por qué cree que Sica lo dijo?

– No sé. Nosotros tenemos un diálogo franco y abierto. Yo he ponderado su incorporación al Gobierno. Creo que por fin tenemos un equipo económico armado entre Nicolás (Dujovne), él, el presidente del Banco Central (Guido Sandleris) y ahora que se sumó como viceministro, quien antes era secretario de Comercio, (Miguel) Braun. Hay un equipo con unidad y uniformidad de criterios en cuanto a lo que hay que hacer con la economía. Tenemos una conducción económica que sabe a dónde queremos llegar. Durante mucho tiempo esto estuvo disperso en distintos ministerios. Estamos mejor en ese aspecto.

– Usted inauguró el Council de las Américas de este año haciendo analogías entre la náutica y la Argentina. ¿Cree que Macri es un buen piloto de tormentas?

– Macri está aprendiendo la tarea. No es lo mismo ser jefe de Gobierno de Ciudad que tener la complejidad que representa Argentina hoy, luego de 12 años de despotismo y… no quiero calificarlos más. De un gobierno que fue un desgobierno. El gradualismo de los dos primero años nos hizo perder dos años y medio. Lo que se está haciendo ahora en materia de medidas económicas debía haberse planteado con toda crudeza al tomar conocimiento de la realidad de los hechos, cuando asumió este gobierno. Lo que no se vivió en ese momento, lo vivimos ahora: el ajuste en cada uno de los hogares, los sectores y las economías, para vivir con lo nuestro, con lo que efectivamente generamos, y no con lo prestado desde el exterior.

Con el Fondo tenemos una tasa preferencial y una hoja de ruta que le viene bien al país

– ¿Cómo cree que va a terminar la causa de los cuadernos?

– Está en plena investigación y hay mucho más por investigar aún. No es más que un botón de muestra de lo que vivió el país durante 12 años: corrupción. Corrupción que se extendió a muchos sectores, no sólo a la construcción.

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