Macri y Lagarde, en Olivos
Macri y Lagarde, en Olivos

La primera semana de negociaciones en el FMI para el rediseño del programa con la Argentina dejó algunas certezas que impactaron positivamente en los mercados, como la casi seguridad de que habrá un acuerdo para modificar los términos del crédito por USD 50.000 millones y, en línea con lo que pretende el equipo económico de Nicolás Dujovne, que el organismo multilateral anticipe al menos una parte de los fondos comprometidos.

El Fondo Monetario Internacional dio claras muestras en este sentido a través de su titular, Christine Lagarde, y de su vocero principal, Gerry Rice. Ambos hicieron hincapié en la firme voluntad del Fondo de "fortalecer" el programa sellado en junio pasado, poco antes de que se disparara el dólar y el riesgo país escalara peligrosamente. A partir de ese momento se iniciaron conversaciones para modificar el acuerdo stand by y hacer frente a la "emergencia", tal como describió la situación el presidente Mauricio Macri.

La insistencia desde ambas orillas en que se pretende ‘fortalecer’ el programa dio pie para interpretar que puede haber fondos adicionales y no sólo un anticipo de los desembolsos

A estas certezas se suma la intención de ambas partes de avanzar "rápidamente" a un nuevo acuerdo. Desde ambas delegaciones se insistió en los últimos días en ese punto. Y todo ello con la bendición de la Casa Blanca, que movió fichas a favor de la Argentina.

Esto lo que se sabe hasta el momento. Lo demás es por ahora terreno desconocido y pasto para la especulación. Para resolver esas incógnitas posiblemente haya que esperar a las instancias finales de la negociación.

Dujovne, Lagarde y Cañonero, vice del BCRA, esta semana en el FMI
Dujovne, Lagarde y Cañonero, vice del BCRA, esta semana en el FMI

Estos interrogantes se pueden resumir en tres preguntas clásicas: cuándo, cuánto y cómo. Es decir, en qué fecha se reunirá el directorio del FMI que debe dar aprobación final al acuerdo en sus nuevos términos. Cuál será el monto total del crédito, sobre lo que en este punto hay más especulaciones que certezas, y en qué plazos entregará el Fondo esos recursos vitales para descomprimir la situación financiera de la Argentina.

Las tres preguntas llevan a las instancias finales de la negociación. Y en los tres casos la respuesta sencilla es la misma: aún no está definido. "Todavía no estamos ahí", resumió un funcionario consultado por Infobae.

Antes de terminar de diseñar el nuevo programa, la delegación argentina que permanece en Washington debe analizar los números macroeconómicos del país junto con los técnicos del FMI, quienes luego deben aprobar la nueva propuesta antes de elevarla al directorio.

Guido Sandleris y Rodrigo Pena, dos de los funcionarios de Hacienda que siguen en EEUU
Guido Sandleris y Rodrigo Pena, dos de los funcionarios de Hacienda que siguen en EEUU

El ministro Dujovne dio alguna pista de los plazos que se pretenden al afirmar poco antes de abandonar esta capital que el board del Fondo se reunirá "hacia fin de mes". Pero lo cierto es que no hay una fecha decidida.
La definición del monto está atada a lo anterior. Como ocurrió en el programa original, por 50.000 millones de dólares, la cantidad se decidirá recién en la última instancia de la negociación, según pudo saber este medio.

Sin embargo, la insistencia desde ambas orillas en que se pretende "fortalecer" el programa dio pie para interpretar que puede haber fondos adicionales y no sólo un anticipo de los desembolsos.

Ante las preguntas de la prensa en la capital norteamericana, ninguna de las partes descartó un incremento en el monto del crédito, aunque tampoco lo confirmaron.

La delegación argentina que permanece en Washington debe analizar los números macroeconómicos del país junto con los técnicos del FMI

El primer planteo del equipo argentino fue conseguir una mayor "flexibilidad" de parte del FMI para disponer en 2019 de tramos del crédito correspondientes a 2020 y 2021. El Gobierno busca por esa vía garantizar su capacidad de pago frente a las necesidades financieras del año que viene y enviar una señal clara de previsibilidad a los mercados.

Algunas estimaciones ubican esa cifra en unos USD 18.000 millones, sobre la base de los recursos que el país ya recibió y los que ya estaban pactados para 2019. Pero también eso puede estar ahora bajo revisión si el nuevo esquema se resuelve en un aumento de los fondos respetando el calendario original. Los mercados ya están descontando el éxito de la negociación, por más que quizá haya que esperar algunas semanas para conocer la letra chica.