Falleció Néstor Rapanelli, el ministro de economía de Menem que asumió de urgencia y duró sólo 5 meses en el cargo

Era ejecutivo de Bunge & Born y tuvo que ocupar el cargo por que su antecesor Miguel Roig murió a los pocos días de asumir

El ex ministro de Economía, Néstor Rapanelli
El ex ministro de Economía, Néstor Rapanelli

Ayer falleció a los 91 años Néstor Rapanelli, el segundo ministro de Economía del ex presidente Carlos Saúl Menem, que debió asumir de urgencia por la muerte de su antecesor en plena hiperinflación y que duró apenas 5 meses en el cargo. Ejecutivo de Bunge & Born e ingeniero más orientado a la administración que a la macroeconomía, asumió a pedido de la empresa en la que trabajaba como resultado de la alianza que la compañía había hecho con el ascendente peronismo. En su breve mandato simbolizó el giro ideológico de Menem, que había asumido bajo la promesa de un programa popular y mutó en un Gobierno pro mercado.

El mandato de Rapanelli se extendió entre el 18 de julio y el 19 de diciembre de 1989, el fatídico año en el que el índice de precios al consumidor acumuló un avance de 4.922,9%. Y fue tan frenético como el contexto en el que se desempeño.

Menos de 10 días antes el ex presidente Raúl Alfonsín había renunciado en forma anticipada para cederle el sillón de Rivadavia a Menem. En esos primeros pasos en la Rosada, el gobierno peronista intentó estabilizar la economía a través del “Plan BB”, el programa diseñado por ejecutivos de Bunge & Born. El hombre elegido para implementarlo fue Miguel Ángel Roig, quien falleció el 14 de julio de ese mismo año luego de apenas 7 días en el Ministerio de Economía.

Tras la muerte de Roig, el grupo empresario seleccionó a Rapanelli como sucesor y Menem lo aceptó. A las apuradas llegó al ministerio y fue el encargado de implementar el plan de 150 medidas para el que se había fijado un plazo de implementación de 7 años, un año más de lo que duraban los períodos presidenciales en ese entonces.

El rol principal que vino a cumplir fue el de directivo de Bunge & Born en el Gobierno que cambió la imagen de Menem, que era un líder de patillas, popular y voluntarista que quería hacer un salariazo, y le dimos una orientación nueva (Ferreres)

Rapanelli había tenido un rol en acercar el plan al equipo de Menem cuando ya había sido electo, pero con una carrera empresaria en la que se destacaron su paso por Molinos Río de la Plata y Gramoven (en Venezuela), no tenía el perfil de un ministro de hacienda ni la aspiración de ocupar el cargo. Llegó luego de que Juan Born rechazó el ofrecimiento.

Entre otras medidas, el Plan BB incluía la reducción del desequilibrio externo y fiscal, subas en las tarifas públicas y combustibles y una fuerte devaluación del Austral. Antes de anunciar un congelamiento de los precios por 90 días, la flamante administración menemista dispuso aumentos del 500% en el precio de la nafta y de un 350% en los servicios públicos, tímidamente compensados por una suba salarial del 130%. Roig había empezado la aplicación y Rapanelli la empujó hacia adelante.

Una curiosidad: en agosto de ese año asumió en la Superintendencia de Seguros de la Nación, bajo la órbita del Ministerio de Economía, Alberto Fernández, quien 30 años más tarde se convertiría en el 42° presidente constitucional.

Entre las idas y vueltas del corto mandato, Born iba a tener un motivo para arrepentirse de su decisión de empujar a su ejecutivo al Gobierno. El Fondo Monetario Internacional reclamaba en ese entonces una extensión de la aplicación del IVA que ayudaría a alcanzar la meta de déficit, pero el grupo Bunge & Born tenía otras ideas.

“Jorge Born había encargado a un grupo de economistas un informe que recomendaba crear un impuesto a las ventas, más favorable a los intereses del grupo, en lugar de extender el IVA. Tras reemplazar al fallecido Roig, Rapanelli se encontró en la encrucijada de tener que optar entre los deseos del FMI y su lealtad al grupo que lo había cobijado durante varias décadas”, cuenta el libro La Maldita Herencia, de Martín Kanenguiser. El ministro se inclinó por la opinión de su virtual viceministro, el economista Orlando Ferreres, y privilegió el pedido del Fondo.

Carlos Menem llegó a la presidencia bajo promesas de salariazo y reactivación, al asociarse con el grupo Bunge & Born dio una fuerte señal de que daría un giro ideológico
Carlos Menem llegó a la presidencia bajo promesas de salariazo y reactivación, al asociarse con el grupo Bunge & Born dio una fuerte señal de que daría un giro ideológico

En septiembre se logró destrabar una serie de créditos del Banco Mundial, al tiempo que se consiguió que la entidad apoyara los procesos de privatización de servicios públicos encaradas en el marco de la Ley de Reforma del Estado. Ese mismo mes Rapanelli firmó junto a Roberto Dromi que en el marco de las privatizaciones las empresas públicas Entel, Ferrocarriles Argentinos e YPF permanecerían cerradas a partir del 1 de enero del año siguiente.

En noviembre del 89 la Argentina anunció su decimotercer acuerdo stand by con el FMI, que entre otros puntos incluía el ajuste semestral de los salarios de acuerdo a la inflación prevista, USD 1.500 millones en ayuda del organismo y el compromiso de llevar adelante las privatizaciones prometidas.

En noviembre de 1989 Rapanelli anunció el 13° acuerdo stand by entre la Argentina y el FMI

El acuerdo fue, prácticamente, la última de sus medidas. En diciembre, ante una nueva devaluación que llevó al dólar por encima de los 1.000 australes, Rapanelli renuncia el 18 de diciembre de 1989. El factor desencadenante fue un pedido de los sindicatos de un aumento extra de los salarios más allá del programa pautado que el Gobierno se inclinaba a conceder y el ministro consideraba desestabilizador. El acuerdo económico y social que buscó desde el primer día nunca se concretó.

“Era una persona muy dinámica, pero le gustaba ahorrar, lo que no venía bien con los demás funcionarios que eran más políticos. A lo mejor con otro funcionario podríamos haber estado más tiempo. Pero tampoco queríamos quedarnos todo el mandato, simplemente para dar la señal de un cambio de tendencia y tomar las medidas que concretaran el giro”, dijo a Infobae su ex colaborador Orlando Ferreres.

“Dejamos bajo su mandato dos leyes clave, como la Ley de Emergencia Económica y la Ley del Estado que vino del lado de Roberto Dromi pero en la que trabajamos a la par. En cuanto a los errores, prestamos poca atención al déficit cuasifiscal del Banco Central que terminó siendo muy relevante”, rememoró Ferreres.

“Pero el rol principal que vino a cumplir fue el de directivo de Bunge & Born en el Gobierno que cambió la imagen de Menem, que era un líder de patillas, popular y voluntarista que quería hacer un salariazo, y le dimos una orientación nueva. Es como si hoy Alberto Fernández nombrara a un técnico surgido del sector privado, un giro imporante”, concluyó Ferreres.

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