La cuarentena y la recesión impiden una inmediata escalada inflacionaria por la expansión monetaria.
La cuarentena y la recesión impiden una inmediata escalada inflacionaria por la expansión monetaria.

La operatoria del Mercado de Capitales no siempre es bien conocida entre las pequeñas y medianas empresas, justamente aquellas que tienen menos margen para cubrir compromisos y pagar salarios, con una economía paralizada por la cuarentena.

De la mano de una expansión de liquidez récord encarada por el Banco Central, para evitar la falta de pesos en la calle en un momento de pronunciada recesión, los bancos cuentan con fondos sin aplicación y a tasa prácticamente cero, disponibles para el financiamiento.

Un ejemplo sin antecedentes es el de la caída de la tasa de caución, que el lunes terminó a 0,4% nominal anual a dos días. La caución a una semana se ubicó en 15,5% anual, aún 30 puntos por debajo de la inflación, y a un mes, al 20% anual.

En el sistema hay cerca de $500.000 millones disponibles, que no pueden colocarse en Leliq y que no están devengando tasa

Juan Francisco Politi, vicepresidente de Allaria Ledesma, explicó a Infobae que “en la caución, el volumen más importante es por un día y replica la tasa interbancaria por una noche, el dinero que sobra en la liquidez cotidiana. Existe una enorme masa de pesos que está flotando todas las noches cada vez que se reabre el mercado. Solo una parte de esa liquidez está yendo a comprar Letras y bonos en pesos, que parecían más riesgosos”.

“El Banco Central empezó a reducir la cantidad de Letras de Liquidez (Leliq) que asigna a cada banco para que la apliquen fondos a prestar a las pymes, que están con ahogo para cumplir sus compromisos. Hay que recordar que se abrió el clearing de cheques y hay empresas sin fondos porque debido a la cuarentena se interrumpió su actividad”, refirió Politi.

Ariel Sbdar, de BIND Inversiones, señaló que “durante los últimos días de la semana pasada, en contra de lo esperado, la tasa de pesos colapsó por una nueva regulación en tema de Leliq. Hay una medida del BCRA que impulsó que los bancos no puedan renovar todas sus Leliq y los bancos están desesperados de colocar pesos excedentes, hoy sin rentabilidad”.

Además, el BCRA fijó en 24% la tasa de créditos para auxiliar a las pymes y un monto mínimo a otorgar, justamente para facilitar la continuidad operativa de las mismas y garantizar la sostenibilidad de los puestos de trabajo durante un trance muy duro para la economía en general.

Una tasa de caución debajo de 1% es una buena noticia en este contexto de empresas necesitadas de financiamiento (Ariel Sbdar)

Una tasa de caución al 1% anual significa que muchas empresas e inversores no están queriendo colocarse en un instrumento del Tesoro. Pero esto se va a ir acomodando y se va a buscar una tasa más rentable que este ‘casi cero’. También coincidió con el fin de mes, pues muchas empresas tienen que estar líquidas para el pago de salarios, porque hay voluntad de las compañías de garantizar los sueldos”, indicó Juan Politi.

“Es plata excedente de los inversores que los bancos no pueden aplicar. Es dinero depositado en una cuenta remunerada para una empresa, en un momento en que cae la tasa Badlar. Se podría ir al dólar en alguna de sus variantes bursátiles o a títulos del Estado nacional, que pagan tasas exorbitantes en comparación a los bonos de otros países. Se va a terminar recomponiendo la curva de pesos, porque es la mejor manera de pasar la crisis del coronavirus a través de estos instrumentos producto de la abundante liquidez”, consignó el vicepresidente de Allaria Ledesma.

Sbdar aseveró a Infobae que “esta falta de demanda de pesos queda en evidencia en una tasa de caución debajo de 1%, que responde al exceso de pesos que no se sabe dónde colocarlos. Al mismo tiempo es una súper buena noticia en este contexto de empresas necesitadas de financiamiento. Definitivamente hay intención del Gobierno de que haya crédito accesible”.

Colocar el excedente de liquidez en títulos del Tesoro en pesos es la mejor opción para pasar la crisis del coronavirus (Juan Politi)

Al hacer los números “finos” se ve que en marzo -con datos hasta el jueves 26- la Base Monetaria se incrementó en $596.962 millones (+34,8%), a un récord de $2.313.096 millones ($2,31 billones).

Este salto de la Base Monetaria se explica, básicamente, por unos $125.000 millones inyectados por Adelantos Transitorios del BCRA al Tesoro, la baja del stock de Leliq, que se derrumbó unos $320.000 millones o 20,1%, a $1.269.463 millones ($1,27 billón). También, por un aumento de la Circulación Monetaria (principal componente de la Base Monetaria), cuya dinámica transmite en forma directa en la inflación, y que creció en unos $76.600 millones (+6,7%), a $1.224.686 millones ($1,22 billón).

Esto quiere decir que en el sistema financiero hay cerca de $500.000 millones disponibles, que no pueden colocarse en Leliq y que no están devengando tasa.

Juan Politi destacó que “en el último tiempo el Gobierno logró renovar una cantidad de vencimientos de 2020 que pasaron para 2021 y además va emitiendo nuevos bonos para financiar el gasto. Aquí hay una oportunidad para el ahorrista, que es la de comprar un bono corto en pesos en el mercado, los hay con tasas CER + 45% o directamente a 30% a tres meses. Son tasas sumamente altas porque el mercado venía desconfiando de la capacidad de pago del Gobierno, percepción que se agravó con el coronavirus y las medidas de aislamiento social”.

“Pero la lectura correcta es que el Gobierno va a dar contención con más dinero en la calle. La caución casi cero quiere decir que sobra liquidez exageradamente, que es en cierto modo a lo que están apelando los bancos centrales del mundo, pero lo hacen con poca inflación e impacto nulo en los precios”, apuntó Politi.

El BCRA empezó a reducir la cantidad de Leliq que asigna, para que los bancos apliquen esos fondos a prestar a las PyME

Ariel Sbdar acotó que “la tasa de caución a corto plazo quedó por debajo de un 1% anual debido al exceso de liquidez que hay en el mercado. Es una tasa mínima que contrasta con una inflación que va a desacelerar en todos los ítem, a excepción de los alimentos, que seguramente va a dar un poco más alta pese a los controles”.

En la Argentina esta liquidez no se va directamente a precios por el parate de la cuarentena y recesión. Y hoy está dando la posibilidad de renovar los vencimientos de los privados -por la baja tasa de caución y de créditos- y también los del Tesoro nacional. “Esta situación no va a durar indefinidamente: la tasa de caución va a tender a subir y la de los títulos públicos a bajar, hasta una zona de convergencia”, vaticinó Politi.

¿Y el dólar?

El dólar oficial sostiene el sendero de alzas diarias, marginales pero constantes. En lo que va de 2020, el dólar mayorista, ahora en 64,47 pesos, suma un incremento de 7,6%, próximo a la inflación doméstica, pero rezagado respecto a los saltos cambiarios que sucedieron en otros países de la región, como Brasil, donde el dólar avanzó 25% en el primer trimestre del año, a 5,20 reales.

La liquidez excesiva no impacta en el tipo de cambio oficial, sujeto a los controles, pero sí podría presionar al alza de los dólares alternativos, como el “contado con liquidación” y el MEP.

“Resulta interesante observar que el dólar en la Bolsa se estabilizó en lugar de seguir subiendo, porque hay una cantidad de compañías con reservas dolarizadas que están vendiendo para pagar los compromisos”, describió Juan Politi.

Sbdar coincidió en que “tampoco se tradujo esta liquidez en un incremento del dólar, que en la paridad ‘contado con liqui’ -un mercado que el BCRA no maneja- había cerrado en 91 pesos la semana pasada y ahora colapsó a cerca de 86 pesos. Es decir, se da una situación inédita en que la Base Monetaria crece, todas las monedas emergentes se deprecia, el ‘liqui’ baja y no hay demanda de pesos”.

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