Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA.
Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA.

Las autoridades del Banco Central no quieren dejar que la dinámica del precio del dólar quede librada al arbitrio del mercado financiero. Por ello no se hicieron eco de las declaraciones del principal candidato presidencial de la oposición, Alberto Fernández, que se mostró proclive a aplicar un recorte de las tasas de política monetaria en caso de ganar las elecciones la fórmula que encabeza con la ex presidente Cristina Kirchner como candidata a vice.

Al contrario: a falta de nueve ruedas operativas para la realización de las elecciones primarias, que serán ponderadas por los agentes financieros como la encuesta más rigurosa para anticiparse al futuro político de Argentina, la entidad monetaria ajustó al alza por sexta rueda consecutiva las tasas de referencia, de nuevo en el umbral del 60 por ciento.

La entidad emisora realizó en dos tramos su habitual colocación de Letras de Liquidez (Leliq) por $279.397 millones, el monto nominal más grande licitado en una rueda a través de este instrumento.

Frente a vencimientos en el día por $232.466 millones, el Central concretó una importante absorción de $44.349 millones, descontado el pago de intereses por $2.582 millones, para evitar que cualquier exceso de liquidez se destine a la demanda de dólares. La divisa de EEUU subió en la City porteña un 1,1%, a $44,93 en el promedio al público y $43,83 mayorista.

En una misma jornada subió la tasa, el stock de Leliq y el valor del dólar

La contracción monetaria implicó aspirar un 3,1% de la Base Monetaria (billetes y monedas en circulación, cheques cancelatorios en pesos y depósitos de bancos en cuentas del BCRA), en torno a $1.400.000 millones ($1,4 billón), aún por encima de la meta comprometida con el FMI, de $1.343.000 millones para el cierre de agosto.

La tasa de referencia del sistema creció 41 puntos básicos, a 59,994% anual. El rendimiento de Leliq volvió así al nivel más alto desde el pasado 4 de julio y prácticamente en el 60% con el que comenzaron a utilizarse como instrumento de política monetaria, el pasado 26 de septiembre, con la llegada de Guido Sandleris a la presidencia del Central.

Para Ecolatina, "la persistencia de la calma cambiaria es clave: si la misma se quiebra producto de la incertidumbre electoral o un resultado percibido como adverso por el mercado, la economía volverá rápidamente a arrojar números en rojo".

En ese aspecto, la consultora destacó que "en la segunda parte del año, el efecto de la cosecha agrícola se irá diluyendo mes a mes. Por lo tanto, deberán aparecer nuevos motores ya que, de lo contrario, la dinámica de la actividad volverá a terreno negativo".

En tanto, el stock de Leliq subió a $1.237.663 millones ($1,24 billón), equivalentes a unos USD 28.237,8 millones o 41,5% de las reservas internacionales, que el viernes contabilizaron USD 68.066 millones, según datos sujetos a ajuste.

El economista Gustavo Reyes, del IERAL de la Fundación Mediterránea, subrayó que "la variable más importante para la evolución del precio del dólar de aquí a fin de año es lo que ocurra con el proceso electoral. El triunfo de candidatos con historial 'poco amistoso' con los mercados de crédito puede desatar presiones sobre la paridad peso-dólar".

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