Se llaman Letras de Liquidez, pero en el mercado se las conoce como Leliq. Son títulos públicos que surgieron bajo la gestión de Luis Caputo en el Banco Central, pero adquirieron importancia a fin del año pasado cuando se las utilizó para ponerle un punto final a las famosas lebac (letras del Banco Central) que se habían convertido en una bomba de tiempo para las finanzas del país.

Estos títulos pagan una tasa de interés altísima con un objetivo claro: evitar que se dispare la cotización del dólar. Como tal, son un instrumento de absorción monetaria. Por ese motivo, son criticadas por algunos economistas y referentes de la oposición porque creen que se transformaron en un freno para la actividad. Argumentan que los inversores prefieren asegurarse esos retornos en pesos en vez de apostar a nuevos desarrollos productivos que generen empleo. La semana pasada ese rendimiento, regulado por el BCRA, se movió en torno al 59% luego de un leve repunte del precio de la divisa norteamericana.

A diferencia de las lebac, que podían ser licitadas por cualquier ahorrista con cuenta comitente a través del home banking, solo pueden acceder a ellas los bancos, generalmente para manejar necesidades de pesos a corto plazo. Sin embargo, su influencia en la economía es determinante para la tasa que ofrecen las grandes entidades a las empresas y a los ahorristas a través de otros instrumentos tradicionales como los plazos fijos.

El 22 de julio, el Comité de Política Monetaria anunció que asegurará una tasa mínima de 58% hasta que se conozca el próximo dato de inflación, después de las PASO.

Una vez conocido el dato de la inflación, según comunicó la entidad monetaria, la tasa mínima de Leliq podrá ser revisada teniendo en cuenta la evolución de la inflación, las expectativas de inflación, las condiciones financieras internas y externas y otras variables macroeconómicas.

Para mejorar la transmisión de la tasa de Leliq a los ahorristas, el BCRA dispuso elevar en 3 puntos porcentuales la fracción de los encajes por los depósitos a plazo fijo que las entidades están habilitadas a integrar con Leliq. La decisión fue respaldada por el Fondo Monetario Internacional.

El stock de Leliq se encuentra en 1.177.349 millones de pesos (1,2 billón). Representan el 39% de las reservas y 85% de la base monetaria. Alberto Fernández, precandidato a Presidente, aseguró que dejará de pagar sus intereses para otorgarles un aumento de 20% a los jubilados. No dio detalles técnicos de cómo lo hará, pero indefectiblemente deberá sentarse a negociar con los bancos.

Este lunes el mercado hará su evaluación de la medida y de las chances que le asigna al compañero de fórmula de Cristina Kirchner de ganar las elecciones. El 11 de agosto se realizará la mejor encuesta de todas: las Primarias.