Las altas tasas de interés excluyen a la Argentina de los mercados de deuda.
Las altas tasas de interés excluyen a la Argentina de los mercados de deuda.

Con extrema volatilidad, el Riesgo País de Argentina regresó al umbral de los 800 puntos básicos, similar guarismo que registraba en el inicio del año.

En el medio, el indicador de JP Morgan llegó a superar los 1.000 puntos básicos a fines de abril y a comienzos de junio, en niveles que no se observaban desde febrero de 2014.

El Riesgo País mide el diferencial de la tasa de los bonos de referencia, los del Tesoro de los EEUU, con las emisiones de economías emergentes.

En el caso de la Argentina, dicho diferencial tocó los 816 puntos pasadas las 13, para ceder a 811 enteros, con un aumento de 4% en el día. Frente a bonos del Tesoro de los EEUU que a 10 años ofrecen una rentabilidad de 2,05% (205 puntos básicos), una emisión de deuda soberana de la Argentina a 10 años debería ofrecer una tasa de más del 10% en dólares, aproximadamente, para ser aceptada en el mercado internacional.

Esa referencia es muy importante, en momentos en que la Argentina se apresta afrontar elecciones presidenciales cuyo resultado es aún una incógnita, mientras que los inversores del exterior se enfocan en la capacidad que tendrá el próximo Gobierno para cumplir con un programa financiero que exigirá al sector público nacional refinanciar en 2020 unos 39.000 millones de dólares.

La dificultad para emitir bonos en el exterior se volvió infranqueable para la Argentina el 25 de abril del año pasado, cuando la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU superó el 3% anual. A partir de allí de desató una corrida cambiaria que en menos de seis meses impulsó a un salto del dólar del 100% y obligó a la administración de Mauricio Macri a recurrir al salvataje financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según Moody’s, el “riesgo de cambio de políticas” incrementa  “la posibilidad de una reestructuración de deuda en los próximos dos o tres años”

Un informe de Moody's difundido este miércoles precisó que "el programa de reformas estructurales del gobierno de Macri y la consolidación fiscal acelerada han desempeñado un papel crucial en el restablecimiento de un mínimo de estabilidad crediticia en medio de las graves crisis monetarias del país".

Sin embargo, Moody's advirtió que "las relaciones sólidas con el FMI seguirán siendo vitales si se quiere mantener la estabilidad financiera y cambiaria en los próximos años".

Vale señalar que con el desembolso de USD 5.400 millones que efectuó el organismo multilateral la semana pasada, el Gobierno ya recibió el 80% del crédito stand by por unos USD 57.000 millones.

Se prevé que la Argentina dispondrá de otros USD 5.400 millones en octubre de este año, para alcanzar el 87% del total, mientras que para el 2020 quedará pendiente un giro de unos 7.500 millones de dólares.

En tanto, el stand by deberá ser devuelto entre 2021 y 2023, lo que necesariamente exigirá a la próxima administración a obtener financiamiento en los mercados voluntarios.

Para el FMI, en 2020 habrá un “aumento prolongado en la aversión al riesgo” que expondrá a los países a “vulnerabilidades financieras”

El propio FMI se mostró muy cauto respecto de la evolución de la economía global, con una expansión moderada de 3,2% en 2019 –con un recorte de 0,1% respecto del pronóstico de abril-, año en el que espera una caída del PBI de Argentina de 1,3 por ciento.

El organismo indicó que la Argentina crecerá 1,1% en 2020 -en lugar del 2,2% proyectado meses atrás-, en un mundo en el que persistirán "mayores tensiones comerciales y tecnológicas que afectan el sentimiento y la inversión lenta; un aumento prolongado en la aversión al riesgo que expone las vulnerabilidades financieras que continúan acumulándose después de años de bajas tasas de interés".

"El creciente riesgo de cambio de políticas en Argentina podría representar una amenaza para el acceso a los mercados", afirmó Gersan Zurita, vicepresidente Senior de Moody's. "Esto ejercería una presión significativa sobre la posición de liquidez del Gobierno y aumentaría la posibilidad de una reestructuración de deuda en los próximos dos o tres años".

"La corrección de las acciones y los bonos la semana pasada es fácil de entender en la actual coyuntura, y tras la recuperación acumulada en las últimas semanas. La presión a una toma de ganancias crecía", comentó Lucas Gardiner, director de Portfolio Personal Inversiones.

"Si miramos el Riesgo País, este alcanzó máximos del orden de los 1.000 puntos a principios de junio para caer a la zona de 770 puntos ruedas atrás, y una leve suba en los últimos días. Tendencia que incluso fue acompañada por otros emergentes como Brasil", acotó Gardiner.

SEGUÍ LEYENDO: