Leandro Cuccioli, titular de la AFIP
Leandro Cuccioli, titular de la AFIP

El mayor ritmo de liquidación de divisas por parte del conjunto de exportadores de granos y oleaginosas, junto al efecto del fuerte salto del tipo de cambio en marzo y parcialmente en abril, fueron claves para determinar que la recaudación de impuestos ascendiera a 357.362,3 millones de pesos.

Sin embargo, no fue suficiente para evitar y que cerrara el mes con la décima caída en términos reales, porque el total apenas aumentó 51,3% menos que la inflación acumulada en los pasados 12 meses, que de acuerdo con las expectativas de mercado ya superó el 56 por ciento.

Se alcanzaron los mayores valores de la serie en el IVA neto y en los derechos de exportación. Además, se sobrecumplió la meta de la recaudación para el mes.

El IVA creció en términos netos el 41,9% y recaudó $117.200 millones; en particular, el IVA Impositivo sobre la producción nacional aumentó el 55% y el Aduanero el 16,5%, por el derrumbe de las importaciones. Incidieron en forma favorable el incremento de la distribución de los planes de pago y el impuesto a los servicios digitales.

En Ganancias, el aumento fue del 75%, con ingresos por $72.783 millones; el mes pasado ingresó el quinto anticipo de Personas Humanas del período fiscal 2018, que, el año pasado, había ingresado en marzo. Además, sumó ingresos el revalúo fiscal.

En el comercio exterior, hubo una suba del 95,7% el mes pasado. En particular, los derechos de exportación subieron el 171,3% y los derechos de importación el 10,7%. En el caso de las retenciones, el resultado se vio favorecido por la suba del tipo de cambio y por el derecho de exportación adicional. En el caso de las importaciones, colaboró el tipo de cambio, mientras que la caída en las importaciones impidió un resultado más elevado.

Aumento de la bancarización digital

El impuesto a los créditos y débitos en cuenta corriente presentó una suba del 55,1%, con recursos ingresados por $23.686,7 millones, en igual cantidad de días de liquidación de este tributo que en abril del 2018, "refleja el efecto del desempeño de IVA y Comercio Exterior, pero también el mayor uso de las transacciones electrónicas", dijo Leandro Cuccioli.

El titular de la AFIP junto a su equipo de máximos colaboradores, destacó los avances de las reformas estructurales, en la tecnología como en el uso del dinero electrónico, que redundan en mayor formalidad de la economía
El titular de la AFIP junto a su equipo de máximos colaboradores, destacó los avances de las reformas estructurales, en la tecnología como en el uso del dinero electrónico, que redundan en mayor formalidad de la economía

En el rubro de la Seguridad Social, el aumento global fue del 33,7%; las contribuciones patronales crecieron el 42,9% y los aportes personales el 38,6%, en un mes en que volvió a subir el mínimo no imponible para las contribuciones patronales, de acuerdo con la Reforma Tributaria. Restó por ese fenómeno unos $3.000 millones.

El impuesto a los Bienes Personales creció el 113%, con una recaudación de $1172,8 millones. En el caso de los combustibles, el incremento fue del 50,4%, con ingresos por $13.501,6 millones.

La profundización de la recesión que se reflejó en abril no sólo en las ventas en supermercados y shoppings, sino también en las de bienes durables, como automotores e inmuebles a estrenar, principalmente, se manifestó nuevamente en sendas caídas en el desempeño de lo ingresado por IVA e Impuesto a los Débitos Bancarios.

En los primeros cuatro meses de 2019 la recaudación subió 41,9%, a $1.380.049,7 millones

No obstante, en la AFIP destacaron la contribución positiva de la campaña contra la evasión, principalmente a través de la exigencia de la emisión de factura electrónica en todos los segmentos de contribuyentes monotributistas e independientes, así como a través de la mayor difusión del uso del dinero electrónico.

También la recesión afectó los ingresos en términos reales de lo percibido por la Anses, porque de acuerdo con los datos de Ministerio de Trabajo y Producción no sólo se acentuó la caída del empleo privado asalariado, sino que también se mantuvo un marcado rezago del incremento promedio de las remuneraciones.

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