Desde octubre el dólar cedió 5,7% y la inflación sumó 15%. (Adrián Escandar)
Desde octubre el dólar cedió 5,7% y la inflación sumó 15%. (Adrián Escandar)

El afán por ponerle contención a la inflación llevó al Banco Central a aplicar políticas de endurecimiento monetario que, a la vez, mantuvieron estabilizado al dólar. El salto cambiario de 2018, con un aumento del dólar mayorista de 102% en doce meses, fue un factor fundamental en la aceleración de la inflación, que se disparó al 47,6% el año pasado, el registro más alto desde 1991.

Sin embargo, el "apretón monetario" aplicado por el BCRA a partir de octubre aún no fue suficiente para interrumpir la escalada de precios, mientras se intensifican los ajustes de tarifas y combustibles. Incluso en enero la inflación volvió a dar un duro golpe a la estrategia oficial, luego de alcanzar un 49,3% anual, la tasa más alta de la gestión Cambiemos.

¿Qué pasó con el dólar? El movimiento de la divisa tuvo una brusca actualización luego de desarmados los controles de cambio, en diciembre de 2015. Fue un salto esperable después de cuatro años de "cepo" al dólar y atraso cambiario.

Pero lejos estuvo la divisa de acompañar el proceso inflacionario, como un precio más de la economía. Al contrario: desde mediados de 2016 hasta abril de 2019 se observó un claro rezago entre la suba del dólar y la inflación general, en un período en el que el Gobierno apeló al endeudamiento en moneda extranjera a un ritmo sin precedentes.

La abundancia de divisas tomadas en préstamo incrementó las reservas del BCRA, también la deuda externa, y "planchó" al tipo de cambio. Cuando se cerraron los mercados externos, a partir del 25 de abril del año pasado, se abrió otro capítulo de crisis financiera local, con final conocido: una histórica devaluación y el pedido de auxilio financiero al Fondo Monetario Internacional.

Así fue que en solo seis meses, entre fines de abril y fines de septiembre del año pasado, el dólar se encareció 103,8% al público, (de $20,55 el 25 de abril a $41,89 el 28 de septiembre) y 103,6% el mayorista (de 20,26 a 41,25 pesos), frente a una inflación anualizada que no llegó al 50 por ciento.

Tras la salida del “cepo”, el dólar se apreció 184%, frente a una inflación acumulada de 176%

Los analistas financieros hablaron entonces de overshooting, una sobre reacción alcista del tipo de cambio propia de situaciones de incertidumbre e inestabilidad, que lleva al valor del dólar por encima de los fundamentos. En la jerga se le llama también "colchón cambiario": un precio exagerado para el dólar que permite en el corto plazo un margen amplio de competitividad para el comercio exterior y despejar en lo inmediato el temor por una devaluación mayor.

Desde fines de 2018, el avance de la inflación a un ritmo mayor que el esperado, a pesar de las tasas de interés record que, entre otros efectos, hicieron retroceder al dólar, redujo dicho "colchón cambiario" al punto que hoy el valor del billete verde –descontada la inflación- es apenas ocho puntos porcentuales superior al de la salida del "cepo".

De octubre de 2018 a esta parte, con la llegada de Guido Sandleris a la presidencia del BCRA y la vigencia del acuerdo revisado con el FMI, el dólar cedió 5,7%, con una inflación que sumó casi 15%, con lo que se redujo la brecha cambiaria en más de 20 puntos en poco más de cuatro meses.

Desde diciembre de 2015 hasta enero de 2019, con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia, la inflación acumulada fue de 176% aproximadamente, con la referencia del IPC Congreso entre diciembre de 2015 y abril de 2016, y luego los datos del INDEC.

En el mismo periodo de 38 meses, el dólar trepó 183,6%, desde los $13,93 que promedió al público el 17 de diciembre de 2015 a los $39,51 del último viernes.

Dicha brecha de menos de ocho puntos porcentuales entre el ascenso del dólar y la inflación se reduce a la mínima expresión si se tiene en cuenta que la divisa norteamericana también sufre su propia devaluación, producto de la inflación en los EEUU, que acumuló 6,2% en el trienio 2016-2018.

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