Carlos Rodríguez, fundador y ex rector del CEMA.
Carlos Rodríguez, fundador y ex rector del CEMA.

Llano y directo, Carlos Rodríguez, fundador del Centro de Estudios Macroeconómicos Argentinos (CEMA) y ex rector de la Universidad del CEMA, dialogó con Infobae acerca del acuciante nivel de endeudamiento del Banco Central, a través de la emisión de LEBAC, y el forzado acuerdo con el FMI para superar problemas de financiamiento.

El martes 15 de mayo la entidad que preside Federico Sturzenegger tiene una prueba de fuego: deberá renovar vencimientos de deuda, sus Letras LEBAC, por unos $680.000 millones, más de la mitad del stock y hoy equivalentes a más de USD 30.000 millones.

Rodríguez manifestó que "si el Banco Central no logra renovar los vencimientos de la semana que viene, quiere decir que no los reestructura. En tal caso, no tiene más remedio que emitir pesos. Después veremos qué pasa con esos pesos: el BCRA puede intervenir en el mercado secundario para reabsorberlos, canjearlos por otro tipo título o por bonos del Tesoro, o dejar que se vaya a la inflación".

El BCRA tiene que tener un solo pasivo llamado Base Monetaria no remunerada

Para entender la magnitud del monto a renovar, esta deuda representa más del 5% del PBI. Además son títulos colocados a cortísimo plazo, preferentemente a 35 días que el Central debe renovar mes a mes, cada vez a tasas más altas. En abril, la entidad monetaria convalidó una tasa de 26,3% anual para el plazo más corto. Hoy la tasa implícita en el mercado secundario es 40%, en convergencia con la tasa de referencia del corredor de pases a 7 días.

"Mi pregunta va a esto: si a las LEBACS el Banco Central no las paga o las reestructura, o bien las canjean por otro título ¿sería un default argentino o solo un cambio en un valor de un instrumento del BCRA, como los encajes o el tipo de cambio?", lanzó Rodríguez. "La pregunta es si seguimos haciendo lo mismo que hasta ahora o volvemos a lo que era el Banco Central, cuya regla es emitir pesos a tasa 0%, sin emitir instrumentos a alta tasa de interés", agregó.

Para el economista, el BCRA debe buscar una alternativa viable y legal para deshacer este pasivo por el que paga tasas que no se obtienen en ninguna parte del mundo y provocó el ingreso de inversores extranjeros tentados por el "carry trade".

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El cambio de humor varió de forma rotunda el 25 de abril: ese día entró en vigencia en Argentina el impuesto a la renta financiera para inversores extranjeros, mientras que en EEUU la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años llegó a 3% anual en dólares, rentabilidad que empezó a aspirar fondos invertidos en mercados emergentes.

"Hacer una reestructuración es un tema para los abogados del BCRA. Yo simplemente hice una pregunta: si las LEBAC son un instrumento de la entidad o pueden considerarse deuda del Estado y su incumplimiento, un default. Para mí son un instrumento. Cuando el Banco Central devalúa el peso un 50% nadie dice que es default y, sin embargo, el efecto es parecido. Y además agarra también a la gente común. Yo diría que las LEBAC son un instrumento. Diría, pero yo no soy abogado para definir si deberían ser reestructurados", expresó Rodríguez.

"El Banco Central debería volver a ser lo que era: una entidad que emite dinero a 0 tasa de interés. Para eso se tiene que sacar de encima las LEBAC, de una manera legal y justa, y eso es lo debatible", razonó.

Esta renovación de LEBAC que hace Sturzenegger no va, porque eso nos trajo a donde estamos

"Gran parte de LEBAC está en manos oficiales, bancos y público en general, los ahorristas. Por ejemplo, si la ANSES tiene LEBAC, es decir si las tuviera, pues no lo sé, le doy un bono del Tesoro indexado por CER a 30 años de plazo. La ANSES no tiene requisitos de liquidez inmediata, como sí tiene un banco, que tiene depósitos en caja de ahorro por los que debe responder. Los bancos toman pesos de los ahorristas y compran LEBAC. Hay que ser selectivo", consideró el economista del CEMA.

"Ahora, si se hace una reestructuración de LEBAC, hay que hacerlo 100%, porque este roll over (renovación de vencimientos) que hace Sturzenegger no va, porque eso nos trajo a donde estamos. El BCRA tiene que tener un solo pasivo llamado Base Monetaria no remunerada".

La Base Monetaria es el dinero que circula en la economía y está integrada por los billetes y monedas en poder del público, cheques cancelatorios en pesos y depósitos de los bancos en cuenta corriente del Banco Central. Hoy la Base Monetaria, en el pasivo del BCRA, asciende a un billón de pesos. Las LEBAC, también un pasivo, suman 1,3 billón de pesos. Del lado del activo, las reservas internacionales (básicamente divisas extranjeras, oro y colocaciones realizables en divisas) representan 1,2 billones de pesos.

El Banco Central se tiene que sacar de encima las LEBAC, de una manera legal y justa, ese es el debate

"Creo que la corrida al dólar viene por el lado de las LEBAC que hizo poner nervioso a todo el mercado -analizó Rodríguez-. La entidad paga tasas extraordinarias para reabsorber los pesos emitidos para financiar déficit corriente, sueldos y gastos sociales, jubilados que jamás aportaron… Eso es una fiesta: los inversores se pusieron nerviosos y hubo efecto manada, pero no es una conspiración del mercado".

EL ACUERDO CON EL FONDO MONETARIO

Carlos Rodriguez opinó que hay un interés del FMI por alcanzar un acuerdo con la Argentina y calmar los ánimos frente a la tensión financiera, mientras que desde el lado del Gobierno argentino se recurrió al organismo multilateral "porque estaban desesperados".

"El acuerdo con el FMI puede llegar a proveer dólares que sirvan de respaldo para un tipo de maniobra para sacarse a las LEBAC de encima, pero no especularía si efectivamente es así", afirmó, y acotó que "el FMI simplemente nos de plata, pero no va a ser sin condicionalidades. El FMI siempre cobra, porque si no le pagas ahí sí que sos un paria internacional, no hay financiamiento y te embargan hasta los aviones".

El FMI siempre cobra, porque si no le pagas ahí sí que sos un paria internacional

Según su punto de vista, "el Fondo quiere que la Argentina esté tranquila hacia fin de año, porque en noviembre se lleva a cabo en nuestro país la reunión de los jefes de Estado del G20. Hay un interés político del FMI para que la economía argentina 'sobreviva' hasta fin de año".

"Por eso el Fondo tiene dos propósitos con un acuerdo. Uno es ayudar al país con condicionalidades, aunque veo debilidad política y de carácter de Macri para cumplirlas, llamaron al Fondo porque estaban desesperados. Y otro propósito es que Argentina esté tranquila y no haya conflicto para la cumbre del G20", sintetizo.

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