El pasaje de River a la final de la Copa Libertadores, dejando en el camino una vez más a Boca, resultó el tema de debate central en el mundo del fútbol. No fue la exepción el programa 90 minutos de Fútbol, de Fox Sports, que tiene a Oscar Ruggeri como principal estrella. El Cabezón enfocó sus críticas en Gustavo Alfaro, entrenador del Xeneize, y en sus declaraciones post partido, en las que puso en duda su continuidad al frente del plantel. “Ahora pienso en tratar de terminar con estos jugadores los partidos que faltan de la mejor manera posible y después irme a mi casa a recuperar mi vida”, dijo Lechuga.
Pues bien, el ex marcador central le apuntó al director técnico. “Me siento a escuchar a Alfaro y estoy identificado con lo que me pasó a mí, que tomé la decisión de no dirigir más y estar en este lugar como estoy hoy. De pronto le cayó Boca, porque por ahí me dice Florentino Pérez, ‘Real Madrid’, y yo te digo ‘ah, mierda, el Real Madrid, me voy a dirigirlo’. Y me voy de la misma manera que dije antes: no estoy preparado, pero me voy, ¿cómo no voy a agarrar el Real Madrid?”, prologó su pensamiento el ex campeón del mundo en México 1986.
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“Para mí no está preparado para todo. Es lo que siento, por lo que dijo, ‘me quiero ir a recuperar mi vida’. Boca lo superó, como la Selección lo superó a Sampaoli, cuando estábamos todos convencidos de que era el mejor entrenador previo al Mundial. Y después de las cosas que escuchamos, ¿qué dijimos? Se le vino el tsunami encima. Porque es así”, justificó su crítica.
“Porque yo digo que en estas carreras hay que estar muy bien preparado y no llevar a un amigo: ‘Vamos a dirigir’. No, los que están al lado tienen que estar recontramil preparados, porque te tienen que decir ‘no, te estás equivocando’. No es un novato, pero te pasa, porque te pasa; Boca es muy grande y te supera. No te da la cabeza porque no podés ir a la cancha de River y jugar de la manera que lo hizo. Porque cuando empató el 0-0 todos acá dijeron: ‘Sacó el resultado que quería Alfaro, está bárbaro’. ¡Era Boca y empató 0-0 recontramil colgado del travesaño! Se la perdonaron porque empató 0-0 con River en cancha de River, pero no se la pueden perdonar, porque vos le tenés que jugar de igual a igual al clásico rival. Si Boca iba a a jugar de igual a igual el otro día, en el 2-0, no sé qué pasaba. Los de River están preparados, ensayados, pero a la hora de cambiarte igual te transpiran las manos, los pies, transpira todo, ¿eh? Se equivocó en el partido de ida, total”, fue lapidario, poniendo el foco en los planteos del ex DT de Quilmes y Arsenal en el Monumental, tanto por Superliga como en la Libertadores.
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Ruggeri continuó, respetuoso, pero contundente: “Mirá que lo respeto como tipo, me encontré en los mundiales, charlamos, es un tipo bárbaro, que te habla bien, seguro, pero no lo veo seguro para dirigir a estos equipos. Para dirigir a este equipo. Hoy, cuando lo escucho, me da la razón, porque no puede decir eso de ‘ahora me voy a mi casa a recuperar la vida’. ¿Qué quiere decir? Que se la jugó a ver qué pasaba, es Boca”.
Y volvió al ejemplo del Real Madrid para semblantear lo que pudo haber sucedido en el vestuario del Xeneize: “Como que me llegue una oferta del Real Madrid a mí, y yo me voy, es el Real Madrid. ¿No estás preparado? Qué me importa, me llamó Florentino Pérez, me mando con los jugadores que tengo. Y después te tenés que parar enfrente de los jugadores del Real Madrid y decirles ‘vamos a jugar de esta manera, en Barcelona vamos a meternos todos atrás a ver si sacamos un empate’. ¡Te matan esos pibes! Ya te marcan. El jugador somos así, te marcamos. ¿Por qué? Yo sé que por ahí soy inferior a River, pero tengo la camiseta de Boca. Voy a la cancha de River y quiero ganarles, qué me importa. El jugador te interpreta”.
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¿Habrá ocurrido en Boca una escena como la que planteó Ruggeri? "Nosotros somos muy bichos los jugadores. Nos paramos así, viene el presidente, nos presenta al entrenador. Se va el presidente, dice: ‘Bueno, ahora los dejo solos así el entrenador les habla’. Apenas nos habla, ya sabemos qué entrenador vamos a tener. Si es ganador, el tipo te lo transmite ahí... Si me hablaba así (comparando con los modos Alfaro)... Yo decía cagamos, la puta que lo parió, otra vez reuniones con los planteles todos los días para meter, para ir adelante, porque estaba como apichonado.
“¿Vos decís que Alfaro entró apichonado al vestuario?”, le preguntó Sebastián Vignolo, conductor del programa. “Y... Porque cuando hay tres o cuatro porongas sentados en el vestuario, no es lo mismo ir a un equipo en el que hay alguna figurita, que llegar y tenés cuatro”, replicó, sin bajar el tono de la crítica. “Es fuerte lo que estás diciendo: ¿estás diciendo que Alfaro no es un entrenador para un equipo grande?”, azuzó el Pollo. “¿Se interpreta así? Bueno, a mí me pasó esto después de escuchar lo que dijo Alfaro. Por ahí yo no estaba para dirigir equipos grandes, ni equipos chicos. No estaba para dirigir, yo, ¿eh? Me di cuenta después, cuando dije ‘me voy a mi casa y no vuelvo más a esto porque sufro’. Yo no estoy para sufrir, no quiero sufrir. Yo la pasé recontra bien como jugador y me sentía como jugador, cuando salía a la cancha, estaba Maradona, estaban los mejores del mundo. Me sentía el mejor, cuando pisaba el césped decía “soy el mejor del mundo”. No me importaba a mí quiénes estaban, me sentía el mejor del mundo. Cuando dirigí, no sentí eso. Quería ganar, decía ‘tengo que salir campéon’. Qué mierda vas a salir campeón, te tenés que preparar para eso, tenés que tener los jugadores para eso, tenés que llegar a que los jugadores estén preparados para eso'”, ensayó una fuerte autocrítica para dar su opinión de lo que entiende que le está pasando a Alfaro por la cabeza.
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Allí, el Cai Aimar, ex ayudante de campo de Carlos Griguol y técnico de Boca y San Lorenzo, se paró para aplaudirlo en medio del programa. “Te felicito, extraordinario todo lo que dijiste”. “Lo escuché recién y me vino toda la imagen de todo lo que me pasó, de verdad. Y le pasa a Alfaro. Se va a ir, y va a ir al Mundial y va a transmitir, va a hacer comentarios; por ahí lo llamarán, no sé si él realmente quiere seguir dirigiendo o no. Pero por lo que dijo ayer, quiere más estar en la casa y venir acá, sentarse, hablarte a vos, explicarte, porque recuerden que cada vez que terminaron los partidos explica más como un periodista que como un entrenador. Comunica que vos te caés de culo, te quedás callado porque la tiene clarísima, porque viene de estar en mundiales, Copa América, en un montón de lugares, ¿entendés?”, concluyó su hipótesis.
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