
El planeta siente el verdadero alcance y profundidad de la crisis climática y su impacto. Somos testigos del aumento de fenómenos climáticos extremos, como tormentas, huracanes, olas de calor y frío y sequías más intensas, duraderas y frecuentes, con escenarios pesimistas para final de siglo.
A diferencia de otras crisis, el cambio climático es global, de inmensas dimensiones, y sin lugar a dudas, genera un cambio estructural que amenaza a la prosperidad, seguridad social y económica de todos nosotros.
Sin embargo, es probable que esta COP sea, esta vez, escenario de profundas disidencias entre Norte y Sur y, no menos importante, encuentre la resistencia de aquellos sectores que representan fuertes intereses económicos. Durante los últimos años se postergó, debido a esa resistencia, la ejecución de medidas vitales para la mitigación de los fenómenos generados por la crisis climática.
PROBLEMAS DE AGENDA
Ya este año, durante el mes de junio, en Bonn, Alemania, durante la conferencia donde se decide gran parte de la agenda de la COP 28, fuimos testigos de los fuertes desacuerdos entre los representantes de países desarrollados y aquellos en desarrollo, ya que no alcanzaron , los negociadores, acordar temas básicos en la agenda de las conversaciones.
Dos ejemplos claros de esta discordia son los programas de trabajo en referencia a la mitigación y aquellos relacionados con el financiamiento; ambos, de extrema importancia y fuertemente relacionados.

Durante la última conferencia en Sharm el Sheikh (COP 27), se acordó la importancia de ampliar los procesos necesarios para alcanzar la mitigación de los efectos generados por la crisis climática. Es claro que los procesos necesarios para mitigar los efectos del cambio climático requieren apoyo financiero a mediano y largo plazo que permitan su implementación y, paralelamente, el suministro de herramientas que permitan la adaptación de los diferentes sectores económicos a una situación de clima cambiante.
La solicitud de aumento en la financiación de estos programas por parte de los países en desarrollo encontró una fuerte negativa de la Unión Europea, EE.UU. y otros países desarrollados, que argumentaron que la financiación ya es parte del programa para la mitigación.
Esta discordancia condujo a que programas de mitigación y cuestiones de financiamiento quedaran pendientes y momentáneamente no hayan sido incluidos en la agenda de la COP 28.
A medida que la crisis climática aumente, los fondos para adaptarse y mitigar los efectos de la crisis aumentarán y, con ellos, la exigencia de los países más afectados de obtener una compensación económica por las crecientes pérdidas y daños ocasionados por el cambio climático.

El desafío de la Financiación
¿Quién debe pagar por esos daños? Países de menor desarrollo, afectados por fenómenos meteorológicos extremos con mayor frecuencia, intentan conducir programas de adaptación y mitigación al cambio climático, si bien, no existe simetría en referencia a su contribución a la crisis climática comparada con los países desarrollados.
Estudios realizados y publicados en el año 2020 determinaron que los países industrializados fueron responsables del 92% del exceso de emisiones globales de carbono producto de la rutinaria quema de combustibles fósiles, entre otras razones.
Paralelamente, cabe señalar que los artículos 6 y 9 del Acuerdo de París establecieron un marco para la cooperación voluntaria entre países a través de los mercados de carbono y la provisión de recursos financieros para ayudar a los países en desarrollo.
Asimismo, debemos sumar los avances logrados en la COP 27 en referencia a la creación de fondos para la financiación de los mencionados proyectos y así poder aumentar el apoyo a países pobres y altamente vulnerables a los efectos del cambio climático.

En definitiva, el objetivo de la financiación climática es poder facilitar la adopción y consolidación de sistemas de manejo y tecnologías que permitan reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y poder lograr un desarrollo resiliente. Estos procesos, además, requerirán transformaciones de infraestructuras y sistemas de producción para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
No menos importante, para solucionar esta crisis, es la demanda de soluciones holísticas, que conllevan a cambios en el paradigma en nuestra forma de producir alimentos, energía, transporte de mercaderías y personas. La tecnología por sí sola no nos ayudará a superar la crisis climática.
Pero, al mismo tiempo, no podremos resolver la crisis climática sin investigar y desarrollar nuevas opciones de como producir energía renovable y agricultura sustentable, entre otras. Para acelerar la investigación y el desarrollo en esos sectores, la financiación es imprescindible.
Para ello, es necesario que los gobiernos abandonen el tratamiento del cambio climático como un fenómeno marginal, fragmentado y a veces solo necesario para sentirse “políticamente correctos”.
Los países deberán transitar el camino hacia la formulación de planes de trabajo a largo plazo que den prioridad a un desarrollo sostenible a través de la inversión en tecnologías emergentes limpias. Esto debería traducirse en estímulos para la creación de modelos innovadores de producción, negocios y financiación, tanto pública como privada, que sea accesible, transparente y correctamente distribuida. Ese es el único camino que nos permitirá transitar hacia una economía descarbonizada.

El autor de esta columna es director del Departamento de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional (CFTIC) del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Israel.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Guerra en Irán: cuál es la diferencia entre árabes y persas, y por qué esta distinción es clave en Medio Oriente
El escenario internacional actual, con Irán como protagonista, hace necesario el abordaje de un tema clave para comprender qué sucede en Medio Oriente: ¿cuál es la diferencia entre estas dos culturas milenarias?

Microsoft y Fundación Taeda debaten sobre IA en Montevideo: desempleo, regulación y oportunidades para la región
En el marco de la presentación del libro Inteligencia Artificial para el Bien, Juan Lavista desarrolló más sobre los conceptos que se abordan en sus páginas con Nicolás Jodal, cofundador y CEO de GeneXus by Globant, y Daiana Beitler, PhD en Sociología y exdirectora de Filantropía de Microsoft Asia

India en ascenso: la mirada del embajador argentino sobre la potencia que redefine el orden global
En diálogo con DEF, el embajador argentino en India repasa el crecimiento económico del país, su peso demográfico y su rol clave en el Indopacífico. Además, analiza la relación bilateral con Argentina, el comercio agroindustrial y los desafíos para ampliar los vínculos políticos y económicos entre ambos países

Chipre y la misión de paz de la ONU: qué papel cumple Argentina en el único país europeo atacado por Irán
Chipre, un enclave estratégico entre Europa y Medio Oriente, continúa dividido por una zona vigilada por la ONU. DEF viajó al lugar de los hechos y en conversación con el general Héctor Tornero, pudo ver en primera persona el trabajo de los cascos azules argentinos

Un avance que enciende la esperanza: la investigación española que podría cambiar el rumbo del cáncer de páncreas
Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, en España, presentó resultados prometedores en un modelo experimental de cáncer de páncreas. El doctor Juan Manuel O’Connor, especialista en oncología digestiva, dialogó con DEF sobre el alcance del hallazgo



